El fuego del reggae entre nosotros

Este martes, Nonpalidece le sumará música a la noche de Roca. Antes del show, “Río Negro” habló con su voz y guitarrista, Néstor Ramljak.

Por Redacción

En una nueva recorrida patagónica Nonpalidece llega a Roca el 11 a las 21:30, donde tocará en el club Italia Unida (Sarmiento entre Villegas y San Martín).

“Nonpa”, como se le dice cariñosamente, se formó a mediados del 96 en Tigre, con Néstor Ramljak en voz y guitarra, el bajista Facundo Cimas, Diego Bravo en guitarra y Galo Llorente en batería, para experimentar el reggae.

Con una formación de cuarteto dieron ese mismo año su primer concierto con temas originales y algunas versiones. Luego se incorporaron Bongo Pato y Leo Rodríguez (hoy su mánager) en percusión –que luego fue reemplazado por Ariel Sciacaluga– y, además, el guitarrista Bruno Signaroli, Agustín Azubel en saxo, el batero Germán Bonilla y Martín Mortola en piano, teclado y coros.

En la tarde del miércoles “Río Negro” charló con Néstor Ramljak en el estudio donde habitualmente ensayan.

Tranquilo el hombre, describe el proceso de ser parte de la vida de sus seguidores. “De un tiempito para acá sentimos que estamos siendo parte de quienes nos vienen a ver o nos escuchan. Nos hemos hecho o me he hecho cargo de eso, en el sentido de ser consciente de darle un buen espacio a lo que genera la banda a nivel encuentros y cantidad de personas que se acercan a los recitales o nos oyen en sus reproductores. ¿Qué pasó en el medio? Me parece que fuimos sinceros y las cosas se fueron dando por añadidura, por trabajo, por convicción. Lo cierto es que nosotros vivimos –quizás– ahora un momento de más popularidad, pero no somos gente rica. Laburamos. Somos muy agradecidos”, dice a “Río Negro”.

Y agrega, tranquilo también: “En estos días vamos una vez más a Río Negro y Neuquén, lo que nos pone muy contentos… conectamos con el público, es como una bendición. Y la vivimos con alegría y responsabilidad. Ese equilibrio genera en nosotros eso que percibís, pero lo tomamos de un modo más natural. Son muchos años que andamos tocando juntos y nos sigue entreteniendo de la misma manera. Se va transformando en una corriente que es ya nuestra. ¡Está bueno, está muy bien!”.

–El discurso de los músicos, de los compositores, a través de tu voz –por ejemplo– en este caso, alude a problemas sociales, a cuestiones que nos resta descubrir o reconocer, a abrir los ojos frente a muchas situaciones de las cuales solemos escapar. La palabra de un poeta, de un juglar, es más sintética, más accesible y creíble también que la de tantos políticos…

–Hay políticos de todo tipo. Creer que toda la política es una basura para mí es un error y lo he empezado a ver así en los últimos años, en el sentido de involucrarnos, por lo menos, civilmente en lo que nos corresponde, que es estar informados y tomar partido, ¿no?… políticamente, sin hacer bandera ni siendo expresamente opositor u oficialista. No hablo de eso sino del valor que tiene el hecho de participar. Estamos en una época en la que vale la pena estar advertidos e involucrarnos más, fuera de las banderas partidarias. Y tener participación, también, en cosas cotidianas simples, en tu comunidad, en el barrio. Si no te involucrás, vivís en una jaula que no sirve, porque, está comprobado, cuántos años más el hombre tendrá que convivir de este modo tan agresivo, inútil. La convivencia no ha sido generosa para nosotros… tanta abundancia de recursos naturales en el planeta, tan mal usada, tan maltratada, tan cara frente a tanta miseria y tanto hambre…

–Tan mal repartida…

–Es ilógico. Entonces, bien vale hablar de esto, cantar sobre esto, como una pequeña charla que revoluciona un momento y genera sed por ver otras cosas, por investigar. Me parece que en ese punto nosotros hacemos fuerza. En ese aspecto la banda es una disparadora. Y en el camino vamos equilibrando eso con los viajes maravillosos, con tocar, que nos encanta.

–Se nota, además, un particular respeto por la vida del otro, de los luchadores sociales, de quienes se esfuerzan a diario, trabajando…

–Yo me siento del lado de la gente que más necesita. Si se arman dos equipos, yo quiero estar en el bando de la gente más humilde, más sencilla, la que se ha alejado –por cuestiones de la vida, del azar, por responsabilidad del Estado o como quieran llamarlo– de los bienes materiales y en muchos casos posee valores espirituales bastante más valiosos… experiencias, anécdotas, sonrisas… Me ha tocado, por trabajo, viajar en un tren muy, muy humilde, y durante muchos años, en horarios pico yendo o volviendo del laburo, ¡con laburantes posta! He visto personas con un humor increíble, transitando momentos que eran un bajón. Y ahí estaban peleándola, trabajando duro. Si me dan a elegir, yo quiero estar con ellos.

EDUARDO ROUILLET

eduardorouillet@gmail.com


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