El hogar Emaus celebró un año bajo techo propio

Redacción

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- En una emotiva ceremonia el hogar Emaus que alberga en horario nocturno a hombres en situación de calle, festejó su primer aniversario bajo techo propio. El proyecto tiene ya 5 años, pero durante los primeros cuatro las personas que concurrían dormían en instalaciones prestadas. El acto público contó con la presencia de la intendente interina, María Eugenia Martini y el sacerdote José María Lynch, quien leyó una nota enviada por el nuevo obispo de Bariloche, Juan José Chaparro (quien aún no tomó el cargo en la ciudad). En la misiva, el obispo felicitó a los impulsores del proyecto “por el trabajo y por el espíritu con el que lo realizan” y consideró que la obra se trata de una “bendición”. Su antecesor, Fernando Maletti, fue un gran impulsor del actual edificio. Su construcción fue modelo ya que aunó el esfuerzo de la comunidad, privados y el Estado. Es un servicio de hogar para hombres en situación de calle, que se incrementan con la llegada del invierno y que llegan a la noche por un plato de comida caliente y un abrigo para dormir. En los últimos días fueron unos 40 hombres que acudieron a este refugio coordinado por el obispado, que desde hace varios meses sumó el aporte de siete empleados municipales, más voluntarios que ayudan especialmente a la hora de la cena. José María Lynch, asesor del proyecto y sacerdote, explicó que la modalidad del hogar permite que los llamados “changas” ingresen en el estado que estén (muchos de ellos alcoholizados) y permanezcan en el hogar no sólo para cenar y dormir sino también el resto del día. Pero la política del hogar es que una vez que salen del edificio ubicado en Otto Goedecke y Chubut no pueden regresar hasta las 20, para el aseo y la cena.


SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- En una emotiva ceremonia el hogar Emaus que alberga en horario nocturno a hombres en situación de calle, festejó su primer aniversario bajo techo propio. El proyecto tiene ya 5 años, pero durante los primeros cuatro las personas que concurrían dormían en instalaciones prestadas. El acto público contó con la presencia de la intendente interina, María Eugenia Martini y el sacerdote José María Lynch, quien leyó una nota enviada por el nuevo obispo de Bariloche, Juan José Chaparro (quien aún no tomó el cargo en la ciudad). En la misiva, el obispo felicitó a los impulsores del proyecto “por el trabajo y por el espíritu con el que lo realizan” y consideró que la obra se trata de una “bendición”. Su antecesor, Fernando Maletti, fue un gran impulsor del actual edificio. Su construcción fue modelo ya que aunó el esfuerzo de la comunidad, privados y el Estado. Es un servicio de hogar para hombres en situación de calle, que se incrementan con la llegada del invierno y que llegan a la noche por un plato de comida caliente y un abrigo para dormir. En los últimos días fueron unos 40 hombres que acudieron a este refugio coordinado por el obispado, que desde hace varios meses sumó el aporte de siete empleados municipales, más voluntarios que ayudan especialmente a la hora de la cena. José María Lynch, asesor del proyecto y sacerdote, explicó que la modalidad del hogar permite que los llamados “changas” ingresen en el estado que estén (muchos de ellos alcoholizados) y permanezcan en el hogar no sólo para cenar y dormir sino también el resto del día. Pero la política del hogar es que una vez que salen del edificio ubicado en Otto Goedecke y Chubut no pueden regresar hasta las 20, para el aseo y la cena.

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