El Málaga “criollo” hace historia en Europa
El Málaga escribió ayer una nueva gesta en la Liga de Campeones y se clasificó para los cuartos de final tras ganar 2-0 al Porto, volteando así el tanto en contra sufrido en la ida. En su debut en la máxima competición continental, el equipo de Manuel Pellegrini logró entrar entre los ocho mejores de Europa gracias a los goles de Isco y Roque Santa Cruz, lo que consolidó la sorpresa y desató el delirio de La Rosaleda. El Málaga, que contó entre sus titulares a los argentinos Willy Caballero en el arco, el defensor Martín Demichelis y el atacante Javier Saviola, fue de menos a más ante un Porto que dibujó una trayectoria divergente a la de su rival. Al conjunto español le ayudó la expulsión del visitante Defour al comienzo de la segunda parte y el resto lo hizo su buen juego. A los 43 minutos, Isco pisó el área con autoridad y soltó un sorprendente derechazo que contó con la colaboración de Helton, insólitamente distraído. La eliminatoria se marchó igualada al descanso y con la emoción asegurada para la reanudación. El Porto se quedó con 10 jugadores a los tres minutos del segundo tiempo por la expulsión de Defour, quien vio la segunda tarjeta amarilla por patada alevosa a Joaquín. Entonces el Málaga pasó a jugar sus mejores minutos y hasta se le vio disfrutar. Isco asumió el mando del equipo, y cuando eso sucede el Málaga se convierte en un equipo muy alegre. Además, Saviola pasó a encontrar huecos entre líneas, lo que activó el juego por las bandas. Así, el paraguayo Roque Santa Cruz entró a 17 minutos del final entre gritos de la grada: “Se puede, se puede!”. Fue un cambio crucial de Pellegrini, pues Santa Cruz marcó a los 32 minutos el gol del triunfo. El paraguayo se elevó por encima de todos en un tiro de esquina y remató a la red. El Málaga aplicó entonces la experiencia que no tiene y logró aguantar el resultado hasta el final mientras La Rosaleda coreaba el nombre de “Pellegrini, Pellegrini”. La Liga de Campeones despide al Porto y continúa saludando al Málaga, que en pocos años pasó de pelear por la permanencia en la Liga española -de hecho jugó más años en el ascenso que en Primera- a considerarse grande de Europa con todo derecho. El Bayern Munich también avanzó a cuartos de final de la Liga de Campeones pese a caer 2-0 como local ante el Arsenal, cuya eliminación deja al fútbol inglés sin representantes entre los ocho mejores de Europa por primera vez en casi dos décadas. Un temprano gol del francés Olivier Giroud (PT 3) y otro de Laurent Koscielny al filo del final (ST41) hicieron sufrir hasta el extremo a uno de los mejores Bayern de la historia, pero no bastaron para el milagro de los ingleses, que habían perdido 3-1 la ida en Londres.
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El Málaga escribió ayer una nueva gesta en la Liga de Campeones y se clasificó para los cuartos de final tras ganar 2-0 al Porto, volteando así el tanto en contra sufrido en la ida. En su debut en la máxima competición continental, el equipo de Manuel Pellegrini logró entrar entre los ocho mejores de Europa gracias a los goles de Isco y Roque Santa Cruz, lo que consolidó la sorpresa y desató el delirio de La Rosaleda. El Málaga, que contó entre sus titulares a los argentinos Willy Caballero en el arco, el defensor Martín Demichelis y el atacante Javier Saviola, fue de menos a más ante un Porto que dibujó una trayectoria divergente a la de su rival. Al conjunto español le ayudó la expulsión del visitante Defour al comienzo de la segunda parte y el resto lo hizo su buen juego. A los 43 minutos, Isco pisó el área con autoridad y soltó un sorprendente derechazo que contó con la colaboración de Helton, insólitamente distraído. La eliminatoria se marchó igualada al descanso y con la emoción asegurada para la reanudación. El Porto se quedó con 10 jugadores a los tres minutos del segundo tiempo por la expulsión de Defour, quien vio la segunda tarjeta amarilla por patada alevosa a Joaquín. Entonces el Málaga pasó a jugar sus mejores minutos y hasta se le vio disfrutar. Isco asumió el mando del equipo, y cuando eso sucede el Málaga se convierte en un equipo muy alegre. Además, Saviola pasó a encontrar huecos entre líneas, lo que activó el juego por las bandas. Así, el paraguayo Roque Santa Cruz entró a 17 minutos del final entre gritos de la grada: “Se puede, se puede!”. Fue un cambio crucial de Pellegrini, pues Santa Cruz marcó a los 32 minutos el gol del triunfo. El paraguayo se elevó por encima de todos en un tiro de esquina y remató a la red. El Málaga aplicó entonces la experiencia que no tiene y logró aguantar el resultado hasta el final mientras La Rosaleda coreaba el nombre de “Pellegrini, Pellegrini”. La Liga de Campeones despide al Porto y continúa saludando al Málaga, que en pocos años pasó de pelear por la permanencia en la Liga española -de hecho jugó más años en el ascenso que en Primera- a considerarse grande de Europa con todo derecho. El Bayern Munich también avanzó a cuartos de final de la Liga de Campeones pese a caer 2-0 como local ante el Arsenal, cuya eliminación deja al fútbol inglés sin representantes entre los ocho mejores de Europa por primera vez en casi dos décadas. Un temprano gol del francés Olivier Giroud (PT 3) y otro de Laurent Koscielny al filo del final (ST41) hicieron sufrir hasta el extremo a uno de los mejores Bayern de la historia, pero no bastaron para el milagro de los ingleses, que habían perdido 3-1 la ida en Londres.
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