El Papa reafirmó su intención de seguir "hasta el final"

En la celebración del 24º aniversario al frente de la Iglesia Católica, el pontífice se encargó de despejar los rumores sobre su renuncia por problemas de salud y de edad. Anunció cambios en la recitación del Rosario e instó a las familias a apagar el televisor para orar.



El papa Juan Pablo II reafirmó ayer, en ocasión del 24 aniversario de su elección como pontífice, que no tiene intención de renunciar y anunció cambios en la recitación del Rosario para relanzar la oración en favor de la paz y por la unión de la familia.

Al inicio de la audiencia pública en la plaza de San Pedro del Vaticano, el pontífice pidió a la Virgen que interceda por él "para que pueda cumplir hasta el final la misión" que le encomendó Cristo.

"En este día particular, me pongo nuevamente en las manos de la Madre de Dios y a Ella confío mi futuro", afirmó con voz firme.

Juan Pablo II firmó durante la audiencia general de los miércoles la Carta apostólica "Rosarium Virginis Mariae", en la cual introduce cinco nuevos misterios en la recitación del Rosario.

El Papa firmó la carta públicamente sobre un escritorio colocado en la explanada de la Basílica de San Pedro, junto a una imagen de la virgen del Rosario, frente a unos 20.000 peregrinos presentes en la audiencia general en ocasión del 24º aniversario de su Pontificado.

Juan Pablo II también proclamó el año que va de octubre de 2002 a octubre de 2003 como "Año del Rosario", con la certeza de que la oración servirá para hacer votos por la paz en el mundo y defender a la familia (a la que invitó a apagar la televisión para recitarlo). El obispo de Roma, de 82 años, reiteró que seguirá al frente de la Iglesia "hasta el final", es decir, mientras Dios lo quiera, y salió así al cruce una vez más de los rumores que daban por hecho una renuncia al Pontificado por motivos de salud y edad.

La carta pontificia "Rosarium Virginis Mariae", un documento de 60 páginas, renueva por primera vez en casi nueve siglos el Rosario que contaba hasta ahora de quince misterios, referentes a momentos importantes de la vida de Jesús y de María. Se reunían en tres grupos de cinco misterios cada uno: los misterios gozosos (la encarnación y la vida oculta de Jesús), los dolorosos (la pasión) y los gloriosos (la resurrección).

Los cinco nuevos "misterios de la luz" se refieren al bautismo de Jesús en el Jordán, la revelación en las bodas de Caná, el anuncio del Reino, la Transfiguración y la institución de la Eucaristía.

Tras la incorporación de los nuevos misterios, la distribución del rezo del Rosario es la siguiente: los gozosos se rezarán los lunes y los sábados, los dolorosos los martes y viernes, los gloriosos, los miércoles, sábados y domingos, y los de la luz, los jueves. Juan Pablo II precisó que la introducción de los nuevos misterios no implica modificar el orden de la recitación.

"Al comienzo de un milenio que se inició con las horrendas escenas del atentado del 11 de septiembre de 2001 y que cada día ve en muchas partes del mundo nuevos episodios de sangre y violencia, promover el Rosario significa sentirse implicados en un compromiso concreto de servir a la paz", afirmó el Papa.

El Pontífice subrayó además que también sirve para ayudar a la familia, "célula de la sociedad, amenazada cada vez más por fuerzas disgregadoras que hacen temer por el futuro de esta fundamental e irrenunciable institución".

La Iglesia, recordó el Pontífice, siempre confió al Rosario las "causas más difíciles y hoy a la eficacia de esta oración entrego con gusto la causa de la paz en el mundo y de las familias". El Rosario fue inventado por el santo español Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicaciones, entre 1205 y 1208, como expresión de amor a la Virgen María. La palabra Rosario significa colección de Rosas y tiene 59 cuentas. (ANSA)


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