El placer de andar a caballo por la costa del río

Un grupo de amantes de los caballos se reúne todos los jueves en Roca. Planifican la salida de los fines de semana, que se realiza por las bardas o por la zona ribereña del río Negro. Cada dos meses comparten campamentos y disfrutan del amor que sienten por los equinos. Empezaron unos pocos, pero con el paso del tiempo cada vez son más los que se reúnen.

ROCA (AR).- Quienes suelen visitar las costas roquenses del río Negro pueden encontrarse con personas, que montadas en sus caballos, parecen alejarse por unos momentos de la rutina o de los problemas cotidianos. Se trata de un grupo de amigos que encontró en esos paseos una forma de contactarse con la naturaleza y de compartir buenos momentos al aire libre.

La idea nació a partir de las tradicionales reuniones de unas quince personas que se juntaban a charlar sobre la pasión que los une desde hace unos años: el afecto y los cuidados hacia los caballos. A partir de ese momento comenzaron a planificar cabalgatas para sentirse un poco más cerca de sus fieles amigos.

A pesar de que se trata de un grupo informal que aún no tiene definido un nombre que los identifique, sus integrantes se reúnen todos los jueves con el objetivo de planear las actividades que realizarán en el fin de semana. En realidad, detrás de cada encuentro semanal se esconden también los deseos de compartir una buena comida, que el anfitrión de turno se encarga de preparar para sus huéspedes.

En una mañana lluviosa y con mates de por medio, Jorge Yop -uno de los integrantes de la agrupación- recibió a «Río Negro» para contar el por qué de tanto amor hacia estos animales y qué los motiva a realizar los paseos por la zona ribereña.

«Además de las cabalgatas obligatorias de cada fin de semana por la costa, cada dos meses realizamos campamentos tratando de buscar el río o las sierras», señaló el feliz propietario de «Andariego», uno de los caballos que posee en su chacra cercana a la localidad de Cervantes.

Los primeros contactos comenzaron hace más de diez años con sólo cuatro personas, pero poco a poco se fueron sumando nuevos integrantes que hablan el mismo idioma cuando comparten su pasión por los caballos. Ataviados con botas, bombachas, sombreros y ponchos, los amigos del caballo recorren distintos lugares de la zona para disfrutar de la libertad que brinda la naturaleza.

Aunque todos tienen conocimiento sobre los cuidados necesarios que debe recibir un caballo para crecer sano y fuerte, muchas veces les resulta difícil explicar la razón de haber elegido a estos animales.

«El caballo es totalmente distinto a otros animales porque transmite energía y ganas de vivir. Es maravilloso andar a caballo siempre y cuando se busque el lugar adecuado que permita lograr una armonía perfecta», indicó Yop.

La edad no constituye un obstáculo a la hora de juntarse para recorrer los distintos caminos que se proponen.

En el grupo hay personas de entre 30 y 50 años y, en muchos casos, padres e hijos encuentran en los paseos una forma distinta de comunicación. Cada uno de los integrantes posee uno o dos caballos de diferentes razas, como pura sangre, criollos, árabes o peruanos.

La relación entre el amo y su animal es bastante familiar ya que el caballo necesita ser visitado permanentemente por su dueño para sentir su afecto y cariño.

«El hecho de depositarlo en un establo e ir a verlo sólo una vez en la semana no sirve, a pesar de que el animal nunca va a rechazar al humano porque es muy noble», explicó Yop.

Darle de comer, atenderlo, cepillarlo y hablarle son sólo algunos de los pasos que todo buen dueño nunca puede dejar de lado para entablar y mantener esa amistad que cada día se hace más fuerte.

Para muchos, tener un caballo significa mucho más que un simple animal al que alimentar. Es, por sobre todas las cosas, un amigo al que hay que cuidar, querer y no abandonar. No por nada este noble miembro de la naturaleza ha sido el amigo más fiel de protagonistas de inolvidables series o películas. Y no por nada, además, se lo reconoce en el mundo entero como el «espíritu del viento».

Otras actividades

Además de las tradicionales cabalgatas, el grupo organiza otras actividades aunque siempre relacionadas con el oficio de criar caballos.

Hace algunos años, para un 9 de julio se juntaron en una plaza de Roca más de 40 personas con sus animales para conmemorar un año más de la declaración de la Independencia. No faltó el locro para estar a tono con los festejos.

Una de las actividades que anualmente desarrollan algunos de los integrantes de la agrupación es la visita a la Sociedad Rural, donde pueden apreciar a los mejores ejemplares equinos que se presentan en las exposiciones.

Uno de los mayores sueños de los amigos del caballo es realizar una larga cabalgata hacia alguna localidad más o menos cercana para acampar a la orilla del río. Sin embargo, muchas veces por motivos que escapan a la organización del grupo, este plan se va postergando.

Aparte de todos los compromisos, el sábado es el día elegido para dedicarlo a los fieles amigos que, para estas personas, ocupan un lugar muy importante en sus vidas.

En tanto, las cabalgatas por la ribera del río se transformaron en el nuevo polo de atracción para distraerse en la ciudad, porque cada vez son más los que salen a caballo por la costa y organizan encuentros con personas de otros lugares que tienen el mismo hobby.

(AR)

Para compartir en familia

En algunos casos, los miembros del grupo comparten su afición por los caballos con otros integrantes de su familia, como hijos o nietos, aunque no siempre es así.

El amor tiene que surgir espontáneamente porque no se aprende, simplemente se siente.

Cuando esto sucede, todo lo relacionado con los caballos atrae a su seguidor y lo atrapa como si se tratara de la pasión hacia un equipo de fútbol. Entonces, la actividad se convierte en un verdadero hobby. «Son comunes las visitas a Junín de los Andes para conocer los elementos artesanales que se exponen allí», comentó Jorge Yop, mientras muestra las botas, riendas y silla de montar que lo acompañan en sus habituales cabalgatas.

Yop explicó además que durante el invierno la actividad de montar se para, sobre todo en los días de lluvia cuando los caminos se ponen muy pesados y no se sale para no cansar a los animales. «Es necesario cuidarlos mucho y también respetar sus tiempos», indicó.

Sin embargo, los paseos se retoman cuando el sol comienza a ofrecer los tibios calorcitos de la primavera. Así comienzan las cabalgatas en las que lo imprescindible es disfrutar del caballo hasta tal punto que el animal y su jinete se mimetizan y parecen uno solo. «Siempre buscamos el río porque es mágico y bueno porque hay agua para darle a los animales», señaló Yop.

Mientras tanto, este grupo de personas no pretende aislarse. Al contrario, la invitación para todos los que quieren acercarse está hecha. Sólo hay una condición: profesar un verdadero y sincero afecto hacia los caballos. (AR)

El amor a los animales es una constante

La crianza y el cuidado de los caballos requiere mucha atención y dedicación de parte de sus dueños. De acuerdo a lo explicado por Jorge Yop, esta tarea no es muy costosa aunque depende de la raza del animal. Sin embargo, el trabajo se aliviana cuando se vive en una chacra y los caballos pueden pastar en los cuadros destinados a ese fin.

Normalmente, un animal puede comer entre diez y doce fardos por mes, lo que significa un gasto aproximado de 40 pesos. «Si el caballo es especial y se lo quiere tener bien alimentado durante todo el invierno es conveniente darles unos 3 kilogramos de avena y maíz por día lo que demanda unos 15 pesos más», explicó Yop.

Otro de los cuidados que requiere el caballo es el aseo, para lo cual hay elementos específicos que facilitan la tarea.

El limpiacascos es utilizado para sacar las adherencias y piedras que se incrustan en la planta del casco. Además el «dandy» es un cepillo que se emplea para sacar la suciedad más resistente que se pega al pelo, especialmente en las piernas y patas del animal.

El cepillo y la rasqueta se usan siempre juntos. El primero es utilizado para sacar la escamosidad o caspa y la tierra, mientras que el propósito de la rasqueta es el de limpiar el cepillo de la acumulación de la caspa.

Otro de los objetos empleados es la badana para humedecer la crin y la cola, lavar las patas y piernas, además de ser excelente para el aseo de la cabeza.

La esponja y el repasador son usados para la limpieza de los ojos, belfo, ollares y rabo.

El saca sudor sirve para raspar la espuma del caballo sudado mientras que el peine de crin y cola se usa para el trenzado de la crin, el estirado de la crin y la cerda o el recorte del plumón de las piernas o patas. (AR)


ROCA (AR).- Quienes suelen visitar las costas roquenses del río Negro pueden encontrarse con personas, que montadas en sus caballos, parecen alejarse por unos momentos de la rutina o de los problemas cotidianos. Se trata de un grupo de amigos que encontró en esos paseos una forma de contactarse con la naturaleza y de compartir buenos momentos al aire libre.

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