El Plan Calor llegó sólo para 20 jubilados
Después de dos años, habrá asistencia para comprar garrafas de gas.
La entidad que preside José Riquelme fue creada en el «81 y cuenta con un edificio propio, ubicado sobre la calle Salta. Es justamente aquí que llegó la noticia que se enviaba el denominado «Plan Calor», que consiste en la compra de garrafas para los abuelos.
«Fue una sorpresa porque ese programa hace dos años que no lo teníamos. Lo manda PAMI y fue lo primero que nos sacaron, así que ahora nos enviaron, pero de los 40 que podíamos comprar antes, nos va a alcanzar para unos 15 a 20», dijo Riquelme.
El presidente de este centro recalcó que la situación de los abuelos que deben asistir es cada vez más complicada, debido a que por ejemplo, el bolsón con alimentos que también debe llegar mediante la obra social nacional, sufre importantes atrasos.
Además mencionó que la última vez que llegó la caja alimentaria fue el 13 de junio pasado, y antes la habían remitido en marzo, por lo que el atraso es más que considerable.
El Centro de calle Salta, como se lo conoce, cuenta con unos 200 socios, aunque en otras épocas, donde la crisis no se hacía sentir como ahora, hubo cerca de 400 asociados.
Se les cobra una cuota mensual de 2 pesos, pero «muchos no pueden ni siquiera pagar eso, y además no podemos ofrecerles demasiado, porque se nos cortaron todos los subsidios», dijo Riquelme. Así y todo ofrecen pedicura, manualidades y clases de yoga.
Pero ante este panorama, no ponen mala cara e intentan remontar las dificultades.
Los gastos que les demanda la atención del edificio los solventan con el alquiler del salón en el que se realizan bailes, encuentros, reuniones partidarias y todo tipo de evento que requiera un espacio grande.
«Por lo menos con eso podemos mantener todo lo otro», dijo Riquelme.
El personaje: Hugo Moscoso, un gaucho solidario
No hay vecino que le guste la actividad tradicionalista y no haya escuchado hablar de Hugo Moscoso. Sucede que en su chacra, la Nº 34 de Monte Hermoso, siempre está todo listo para las jineteadas y los festivales hípicos durante los fines de semana. Y en este predio, bautizado «Keme Hueny», que significa «buenos amigos», también hay espacio para la solidaridad.
«Es que el gaucho es solidario», dice Moscoso. «Lo que organizamos acá junto con mi familia y un grupo de amigos que nos gusta la actividad, es devolver un poco de los que nos da la gente», sostuvo. En concreto, organizan festivales y en lugar de cobrar entrada, piden la colaboración con un alimento no perecedero, que luego es repartido entre los más necesitados.
«Hace doce años que estamos acá (por el predio) y esto no era más que desierto. Ahora estamos tratando de mejorarlo, queremos terminar de cerrarlo con las chapas, para frenar un poco el viento», explicó. Siempre se lo puede encontrar, con sus hijos, haciendo alguna tarea que tiene que ver con el campo de jineteada y el lugar reservado para el público, donde han llegado a asistir hasta 1.000 espectadores.
Este domingo el programa está dedicado a los niños. Se les servirá un chocolate y aunque en principio está pensado para los chicos del área rural, seguro irán los del centro, que tampoco quieren perderse lo que ocurre en «Keme Hueny».
Un manto de niebla cubrió el centro
No era Londres, pero… Los conductores debieron tomar el máximo de precauciones, al igual que los peatones o ciclistas, porque el banco de niebla que se instaló en la zona urbana ayer, poco después de las 10 y hasta pasadas las 11, disminuyó la visibilidad a escasos metros.
El fenómeno, que no se observó con tanta nitidez en el área rural, llamó la atención de los vecinos que por esa hora debían realizar los trámites y actividades cotidianas en las calles de Cutral Co. Los automovilistas optaron por andar con las luces encendidas.
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