El proyecto del Tren del Valle entró en un cono de sombras

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- «Mire, no tengo ninguna noticia. No se qué decirle», respondió ayer Edmundo Griffoi, presidente de la comisión Pro Tren del Valle, la línea férrea que luego de muchos años iba a volver a unir Chichinales (Río Negro) con Senillosa (Neuquén), en función de un proyecto surgido con aportes múltiples y con el que se comprometió, en nombre del gobierno primero de Néstor Kirchner y luego del de Cristina Fernández, el subsecretario de Asuntos Ferroviarios, Antonio Luna.

Se supo ayer también que para este emprendimiento en el que tienen puesta sus expectativas los gobiernos de las dos provincias por medio de los dos vicegobernadores, Bautista Mendioroz y Ana Pechen, ni siquiera cuanta con una partida presupuestaria asignada ni una reserva federal específica proveniente de algunos de los tantos fondos con los que opera la administración central. Sí se informó que la inversión que haga el gobierno saldrá de rentas generales, por lo que se infiere que todo está supeditado a lo que reste de esos rubros en un año electoral donde las prioridades son de variopinta índole.

Para el Tren del Valle se había previsto la utilización de coches motor en formaciones que supuestamente iban a ser adquiridas en España, aunque algunos mencionaban que un determinado stock de este material rodante se hallaba en el país.

Empero, pese a las reuniones en las ciudades más importantes que se verán beneficiadas por el paso de la formación interurbana, de las múltiples que organizó la comisión Pro Tren, y de los encuentros interprovinciales que encabezan Mendioroz y Pechen, el proyecto se mantiene en una preocupante nebulosa, porque Nación no define su rol.

Luna, en nombre del gobierno central, le exigía a la provincia la cesión del uso de las vías -en Neuquén no hacía falta el trámite porque Nación nunca cedió ese derecho- y Río Negro aceptó, aunque puso como condición que se articule a la mayor brevedad el mecanismo que active la circulación del interurbano.

La necesidad de este transporte no tuvo reparos y recibió un mar de avales, con más de 25.000 firmas que en un petitorio fueron presentadas a las máximas autoridades del país. Entre los beneficios que traerá para la región figuran en rango superior los inherentes a la seguridad porque en la medida en que la gente utilice el tren se producirá el descongestionamiento de las rutas nacional 22 y la provincial 65, saturadas de todo tipo de vehículos y factor de accidentes muchas veces fatales.

También, tendrá una incidencia económica positiva en las economías familiares, dado que el costo del pasaje será menor que el del colectivo. Se habla que el tramo que sería el más utilizado por el TdV, el de Cipolletti con Neuquén y viceversa, porque hay miles de personas que por múltiples razones se mueven entre las dos ciudades y localidades aledañas, costaría 1,10 pesos, cuando el boleto del colectivo es de 1, 25 pesos.


CIPOLLETTI (AC).- "Mire, no tengo ninguna noticia. No se qué decirle", respondió ayer Edmundo Griffoi, presidente de la comisión Pro Tren del Valle, la línea férrea que luego de muchos años iba a volver a unir Chichinales (Río Negro) con Senillosa (Neuquén), en función de un proyecto surgido con aportes múltiples y con el que se comprometió, en nombre del gobierno primero de Néstor Kirchner y luego del de Cristina Fernández, el subsecretario de Asuntos Ferroviarios, Antonio Luna.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar