El regalo soñado para Obama



Para los demócratas constituye un regalo soñado: cuando quedan sólo 50 días de campaña electoral en Estados Unidos, el candidato republicano, Mitt Romney, se pega un tiro en su propio pie con unas declaraciones filtradas antes de ayer y que tienen tanto calibre que para algunos expertos constituyen ya el “game changer”, el momento en que el exgobernador podría haber perdido la carrera a la Casa Blanca. Un video grabado en secreto en mayo pero conocido ahora muestra cómo Romney habla en tono despectivo de los potenciales votantes de su rival, el presidente Barack Obama. Y, de paso, de la mitad de la población del país. Si lo hubieran planeado apenas les podría haber salido mejor a los rivales del candidato republicano: vuelve a establecer la imagen de Romney de la que urgentemente se tiene que separar si quiere ganar las elecciones del 6 de noviembre: la del multimillonario sin sentimientos que no entiende nada de las necesidades de la clase media y pobre del país. “Mi trabajo no es romperme la cabeza con esa gente”, dice en el video Romney sobre ese “47% que están con él (Obama), que dependen del gobierno y que creen que son víctimas, que el gobierno tiene la responsabilidad de cuidarles, que creen que tienen derecho a asistencia sanitaria, alimentación y alojamiento y a todo en general. Nunca lograré convencerlos de que asuman responsabilidad sobre sí mismos”, agrega en las devastadoras declaraciones. Más que nada porque éstas se conocen en un momento en el que la campaña de Romney ya tenía problemas para avanzar. El exgobernador no sacó rédito alguno de la reciente convención republicana, centrada, precisamente, en mejorar su imagen “fría” mientras que, por el contrario, las encuestas le dan a Obama una ventaja del 5%. No tuvo que pasar mucho tiempo para sufrir otro traspié, la semana pasada, cuando observadores coincidieron en afirmar que se apresuró demasiado al criticar en un comunicado a la embajada estadounidense en El Cairo en el marco de la violencia desatada por una película en internet que difama al profeta Mahoma. Al momento de sacar su declaración todavía no se conocía que en un ataque paralelo en la ciudad libia de Bengasi habían fallecido el embajador norteamericano Chris Stevens y tres estadounidenses más. Todos estos casos constituyen “errores innecesarios” en los que Romney se hace a sí mismo la zancadilla, opina “The Washington Post”. Y eso en momentos en que, de acuerdo con los reportes, Romney sigue sin acabar de lograr convertir las preocupaciones de los estadounidenses por la economía y el desempleo en puntos a su favor. Le falta un mensaje claro sobre qué haría él mejor y cómo lo haría, consideran los observadores. Muchos expertos coinciden: lo que Romney dijo de ese 47%, que se sienten “víctimas” y no quieren asumir responsabilidad alguna, es un error más grave aún que cuando presentó a su flamante candidato a la vicepresidencia Paul Ryan como el “próximo presidente de Estados Unidos”. El principal problema de la campaña de Romney es que el candidato no logra deshacerse de la imagen de ricachón sin sentimientos. Obama, por el contrario, se perfila como el luchador de la clase media. Y ahí no cuenta para nada que Romney tuviera algo de razón en sus ya polémicas declaraciones ante ricos donantes: las estadísticas demuestran que una gran parte de los estadounidenses realmente no paga impuestos y no todos ellos debido a que no ganan suficiente dinero. El problema de las palabras de Romney reside sobre todo en que las pronunció uno de los hombres más ricos de la política. Y que vienen de alguien que apenas paga el 14% de impuestos porque el sistema así se lo permite. Para echarle más leña al fuego, sus incautas palabras fueron pronunciadas en una cena de recaudación de fondos para su campaña celebrada entre los más ricos. No sorprende, por lo tanto, que en internet ya circulen chistes como el que dice que ya ha diseñado una nueva estrategia de campaña: coserse la boca hasta el 6 de noviembre.

GABRIELE CHWALLEK DPA

El video de Romney


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