«El TSJ nos quiso comprar»





NEUQUEN .- El secretario general del Sindicato de Empleados Judiciales, Jorge Izquierdo, denunció ayer que el Tribunal Superior de Justicia «intentó comprar nuestro silencio con un aumento por única vez del 25 por ciento del aguinaldo».

Este incentivo, según el dirigente, era para que el gremio no se expresara en contra del aumento que tuvieron Magistrados y Funcionarios.

«Nuestro silencio y dignidad no se compra; somos pobres pero dignos y no le metemos la mano en lata al pueblo a través del presupuesto del Poder Judicial» dijo al hablar a los manifestantes frente a la sede del TSJ.

Reiteró que el máximo tribunal de la provincia decidió compensar con un aumento del 15 por ciento en los salarios, la rebaja que este sector sufrió al tener que hacer aportes previsionales sobre una suma que antes se cobraba en negro.

Acusó al TSJ de haber producido un ahorro de 20 millones de pesos a costa del ajuste interno y de que gastará cerca de un millón en un «congreso turístico para 1.500 delegados, magistrados y funcionarios de otras partes del país, famosos explotadores de trabajadores judiciales».

Este encuentro se realizará el mes próximo en San Martín de los Andes: «les vamos a dar una calurosa bienvenida cuando se inaugure» amenazó Izquierdo.

 

Un camarógrafo de tevé lastimado

El camarógrafo del canal «Azul», sufrió heridas en su rostro durante la marcha de los estatales al ser alcanzado por una de las partes de las bombas de estruendo que habitualmente hacen explotar los trabajadores.

El camarógrafo de apellido Martínez seguía con su cámara las alternativas de la marcha desde arriba de unas de las vallas que cercaban la Legislatura.

Desde la multitud partió la bomba de estruendo hacia el otro lado del vallado. Lo habitual es que esos cartuchos se arrojen con un improvisado cañón y hacia arriba. Pero esta vez fue arrojado con la mano y hacia el sector de la puerta de la casa de las leyes.

Martínez descendió de la valla y se acercó para filmar mejor el petardo. Se hallaba a un metro y medio de distancia cuando éste explotó. El taco del cartucho le dio de lleno entre ceja y ceja lo que le produjo un corte profundo.

De inmediato fue socorrido por policías y luego trabajadores de ATE lo acompañaron hasta el hospital donde fue atendido.

La bombas de estruendo son un clásico en las marchas de los trabajadores del ATE.


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