Arrayanes, una opción inmaculada para el jardín

Es una de nuestras especies autóctonas, y nos regala también un color blanco y una belleza muy particular. Ideales para decorar nuestros espacios verdes y alentar el crecimiento de flora local, repasamos algunas características junto al ingeniero agrónomo Gustavo Manzor.

Ahora sí, ¡llegó la primavera! Y con ella, toda una nueva temporada para disfrutar a pleno de ese esfuerzo que hemos puesto los meses anteriores en nuestros jardines y espacios verdes. Por eso mismo, hoy traemos una linda apuesta para decorar nuestros rinconcitos y dotarlos de una belleza diferente al resto.


La protagonista de hoy es una de las especies más bonitas que podemos apreciar en nuestra zona cordillerana y se trata de una especie nativa, muy abundante en los sectores del bosque andino patagónico donde habita, cuyo nombre científico es “Luma apiculata”… pero la mayoría la conocemos como arrayán. Es una planta nativa de la familia Myrtaceae y pertenece al género Luma. Los colonizadores españoles lo llamaron arrayán por la semejanza de sus flores con las del arrayán europeo o mirto -de hecho, también se conoce con el nombre común de “Mirto” o “Palo colorado”-; y en lengua mapuche se la ha denominado “quetri”.

El arrayán es originario de los bosques de Chile y Argentina y, debido a esa belleza que lo caracteriza, también es empleado en jardinería por expertos y paisajistas.

“Sin temor a equivocarnos, podemos asegurar que el arrayán es un árbol fascinante” comentó el ingeniero agrónomo Gustavo Manzor. No es para menos: se trata de una de las especies más hermosas que la naturaleza nos ofrece para disfrutar y cuidar.

Según explicó Manzor, “cuenta con una distribución bastante acotada en la parte norte de los bosques patagónicos. Generalmente es escaso, y solo en algunos sectores se puede encontrar más población”. Aún así, esta especie ha cautivado al hombre “a tal punto que propició un hecho curioso: la delimitación de un parque nacional, Los Arrayanes, dentro de otro, Nahuel Huapi”. El ingeniero afirma que, en los bosques, donde el arrayán es la especie dominante, el escenario es muy pintoresco con sus troncos de diferentes formas y ramificaciones partiendo desde su base.

El fruto es una baya comestible, que contiene 3 semillas.


“El detalle distintivo lo brinda seguramente su corteza lisa, como otras tantas mirtáceas, pero de una intensa tonalidad, con vetas verticales blancas, dando a la vista una sensación única cuando juega con los rayos del sol”, describió Manzor.

Según el profesional, esta nativa crece en terrenos muy húmedos como riberas de ríos y lagos, donde aparece, incluso, sumergida. Se la encuentra con menor frecuencia en bosques de coihue. También suele formar asociaciones puras y aparece en sitios puntuales entre el sur de Neuquén, oeste de Río Negro (Bariloche) y el norte de Chubut.

“El arrayán es un arbusto o árbol que puede llegar a medir hasta 25 metros de altura, con troncos de hasta 80 centímetros de diámetro. Pertenece a la misma familia del eucalipto (myrtaceas), por eso su parecido en la corteza. Se caracteriza por el color rojo ladrillo de la corteza, que es lisa y sedosa al tacto”, relató el experto, “y con manchas más claras que dejan la corteza vieja al desprenderse. Esta maravillosa planta silvestre es de crecimiento lento y tiene follaje perenne y denso”.

Según la descripción botánica por parte del profesional, las hojas son simples, opuestas, de forma aovada, con el borde entero con un pequeño mucrón en el ápice, de 1 a 2 centímetros de largo. Son discolores, con verde oscuro muy brillante en el haz y el verde pálido opaco en el envés. Además son muy aromáticas, y cuando se parten se aprecia las esencias contenidas en su interior.

Los árboles pueden llegar a medir hasta 25 metros de altura, con troncos de gran diámetro.


En cuanto a sus flores son hermafroditas reunidas en grupos de 3 a 5 que surgen de las axilas de las hojas ofreciendo un regalo extraordiario, explica el ingeniero y continúa detallando que son de tamaño mediano, de color blanco inmaculado, muy visibles por su contraste con el oscuro follaje. Se reúnen en inflorescencias axilares con 3 a 5 flores y el cáliz se compone de 4 sépalos con forma orbicular. La corola tiene 4 pétalos grandes de forma aovado-orbicular. Poseen numerosos estambres blancos y largos muy visibles en el centro de la flor que rodean al pistilo, que es largo y de color rojizo. Florece entre diciembre y marzo.

Por su parte, el fruto es una baya redonda comestible muy oscura de 1,5 centímetros de diámetro que contiene 3 semillas de forma arriñonada. El arrayan se multiplica por semillas.


Usos



– La madera es muy dura y compacta, por lo que es muy utilizada en ebanistería para fabricar herramientas rústicas y, también, como leña.

– Se cultiva como una especie ornamental ideal para parques y jardines.

– Sus frutos son comestibles. De estos frutos, los indígenas elaboraban chicha, una particular bebida alcohólica.

– Las hojas, corteza y flores son estimulantes, tónicas, diuréticas, anticatarrales y astringentes.

– Tiene aún más utilidades para la salud: combate infecciones pulmonares, ayuda a evitar la caída del cabello, combate resfriados y gripe, baja la tensión arterial, antiséptico y antibiótico, sus propiedades se comparan con la penicilina, digestivo y sedante, ideal para tratar el acné y dermatosis, y alivia los espasmos menstruales.

Así se observa una vez avanzada la floración. Un hermoso blanco.


– Para consumirla a modo de infusión, se colocan 20 o 30 gramos de hojas enteras de esta planta medicinal, y se hierven en 1 litro de agua durante 15 minutos. Se debe tomar lo más caliente posible, tres tazas por días, después de las comidas. La infusión de las hojas y ramas jóvenes es un excelente remedio para el asma.

– Respecto al cocimiento, esta planta medicinal es muy eficaz para el cabello, saca la caspa, y le da energía al pelo; detiene la caída del cabello. El cocimiento de las hojas también se puede utilizar con estos fines.

– Respecto a la maceración, las hojas de arrayán frescas, machacadas y puestas a macerar en aceite de oliva durante 3 semanas al Sol, son también muy buenas para impedir la caída del cabello.

– Otra forma de consumir como infusión: hervir una cucharada de frutos de esta planta medicinal durante unos minutos en la cantidad de 1 taza de agua. Colar y tomar 1 a 4 tazas diarias entre las comidas. Es utilizado como un eficaz anti diarreico y desinfectante intestinal.


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