Burnout: Un 86% de los argentinos se siente «quemado» en su trabajo

Un estudio realizado en algunos países de la región arrojó que los argentinos son los más afectados por la sobrecarga laboral. ¿De qué se trata?





Estamos terminando el décimo mes del año y, entre pendientes y trabajos agotadores, asoman los primeros vistazos a las garrapiñadas, el pan dulce y la sidra. Fin de año está cada vez más cerca, y si bien vemos la orilla cerca, todavía nos quedan varias brazadas para llegar. A toda la carga de nuestra vida laboral le sumamos lo cotidiano también, y es lógico que el tanque de combustible se agote. Es por todo esto que muchas veces aseguramos que estamos “quemados”, con la cabeza a mil y desbordados. Bueno, eso tiene un nombre: se trata del Síndrome del Burnout, y según la encuesta 2022 del portal de trabajo Bumeran, está afectando a gran parte del país.


El estudio arrojó que un 86% de los argentinos padecen el burnout, y no solo eso: de todos los países encuestados fue el que peores resultados tuvo. Para tener estas conclusiones se entrevistaron a más de 4 mil personas: 1.258 de Argentina, 1.502 de Panamá, 1.069 de Ecuador, 610 de Chile y 381 de Perú. El estudio fue llevado adelante durante gran parte del mes de septiembre, y se acoplaron cuatro portales, Bumeran, Multitrabajos, Konzerta y Laborum.

Allí se pudo advertir que los argentinos son los trabajadores más “quemados” con el 86%, seguidos por los chilenos (82%), panameños (78%), ecuatorianos (74%) y peruanos (66%). De este porcentaje que refiere a nuestro país, también es necesario hacer foco en el aumento, un 7% más que la encuesta realizada en 2021. Evidentemente la carga laboral post pandémica ha sido demasiado grande. El total de los argentinos que aseguraron sentir el burnout, un 87% indicó que se siente peor que en 2021, algo similar a lo que había ocurrido el año pasado en comparación con el 2020.

Cansancio extremo, falta de energía, ganas de renunciar, sensación de estancamiento… El burnout se manifiesta de formas múltiples, aunque siempre con un mismo enfoque: una sobrecarga que afecta la salud mental, la calidad de vida y el ámbito laboral. Y en todos los países ha pasado lo mismo, ya que la mayoría de los encuestados aseguró que esta sensación ha crecido considerablemente.

Vamos a centrarnos en el 86% de los argentinos que afirmaron sentir burnout, para comprender también cuál es la situación y cómo los afecta. De este total, un 46% asegura que siente “falta de energía o cansancio extremo”, un 37% “negativismo o cinismo en relación a su trabajo”, un 21% “falta de eficacia para trabajar” y un 12% ninguna de esas. Lo preocupante es que un 44% aseguró que siente todas las opciones juntas.


En relación a las situaciones que les ha tocado vivir en sus trabajos, 80% asegura haber sentido estrés a lo largo del año, mientras que un 71% no siente motivación, un 46% no puede hacerse un tiempo personal, un 45% no puede desconectarse de su trabajo una vez finalizado y un 45% asegura estar más agotado de lo común por la alta carga laboral. Esto último también se desprende del hecho de que un 46% de los argentinos trabaja fuera de su horario laboral. En el resto de la región, de todas formas, es aún peor. Por ejemplo, en Ecuador, el 67% trabaja más horas de las que debiera.

Un 36% de los argentinos trabaja entre 45 y 50 horas semanales, mientras que un 30% lo hace entre 35 y 45 horas, un 18% más de 50 horas, un 10% entre 25 y 35 horas y un 6% menos de 6 horas. De ese total, un 21% asegura que no hay claridad sobre su rol y otro 21% indica que hay sobrecarga de trabajo. Además, se desprende un 18% que aseguran sentir mal trato de sus superiores, un 14% siente presión laboral y un 11% está desalineado en relación a los valores de la organización para la que trabaja.

La cuestión se extiende incluso fuera del ámbito laboral. Un 50% aseguró que tiene problemas organizando su vida personal en contraste con el empleo, y un 50% que no hay inconvenientes. De esta segunda mitad, un 44% marcó que pudo planificar horarios semanales para organizarse, mientras que un 25% dividió y organizó las tareas cotidianas junto a su pareja/familia. En contrapartida, hubo una mitad de los encuestados que no pudieron organizarse. De ellos, un 45% asegura que no puede acomodar sus horarios, un 10% no dispone de espacio personal para el trabajo, un 9% no puede acomodar las tareas cotidianas, y un 6% no puede contratar a alguien para que ayude con las tareas del hogar, entre otras. Además, 12% aseguró que le suceden todas estas opciones, y un 10% que son otras cuestiones.

Pero, ¿cómo se puede superar el burnout? ¿Hay una forma de salir? A falta de una respuesta estandarizada, los encuestados fueron brindando sus propios mecanismos. Por ejemplo, un 33% aseguró que realiza algunas actividades que le generan relax, como gimnasia o yoga. Otro 26% invierte su tiempo libre en mirar series, leer o realizar cualquier otra actividad que los aleje mentalmente del trabajo. Hay un 21% que no tiene ninguna actividad particular, mientras que un 9% asegura que mantiene conversaciones con gente querida y comenta todo lo que sufren con el burnout. Además, un 4% explica que al salir del trabajo desconecta los dispositivos laborales.



También es importante comprender qué opciones hay a futuro. Y en este apartado, un 47% de los encuestados aseguró que planifica cambiar de trabajo, mientras un 12% intentará a futuro encontrar más actividades para relajarse. Además, un 5% intenta armar rutinas sanas, un 5% no tiene nada planeado, un 3% busca incrementar el tiempo compartido con seres queridos, y finalmente un 28% asegura que intentará todas las opciones.

El burnout ha llegado una vez más para traer dolores de cabezas a los argentinos, y la situación es preocupante: lejos de disminuir, aumenta año a año. Será cuestión de intentar organizarnos y buscar espacios para desconectar nuestra cabeza del plano laboral. Nos lo debemos.


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