En Neuquén: Claudio Tano Marciello, el hombre de la guitarra suburbana

El heavy metal es una palabra que tiró Tony Iommi cuando se cortó un dedo” La síntesis perfecta le pertenece a Claudio Tano Marciello, el hombre que le puso la guitarra a Almafuerte y que ahora esa guitarra lleva su nombre y apellido. O siguiendo con la síntesis de la cosas, sus iniciales: CTM, el proyecto que lo trae este fin de semana a la región. Esta noche tocará en el Caffe Dalí, de Zapala, y mañana sábado, en el Teatro El Viento, de la ciudad de Neuquén. En ambos casos, la cosa comenzará a las 23.

Antes de emprender viaje para presentarse junto a la banda que comparte con su hija Melina en batería para presentar ese discazo que es llamado como el proyecto solista de Marciello, CTM, del que participa Ricardo Mollo. el guitarrista habló con “Río Negro” de eso justamente, de cómo apareció Mollo en el disco, de su vida hoy, de Almafuerte y de qué va lo cosa con el heavy metal

P- ¿De qué se trata CTM?

R- Es una continuidad de lo que fue “Rock Directo” (2013), pero con un sonido más pesado y más armónico. También es un trabajo donde hay mucha interacción de la banda. Hay una letra, “Abriendo camino”, que le pertenece a Melisa Marciello, que además de ser hija e s la baterista de CTM, hay una canción, “El espejo”, que comparto con Leo Ravelli, que es el bajista, y otra canción, “Gratitud”, que comparto con Pablo Marciello, tecladista y primo. También hay una versión de “Insoluble”, de Pappo. Y a modo de sorpresa, Ricardo Mollo cantó el segundo tema del disco que se llama “Aquí” y compartimos voces en otra que se llama “Las palabras”.

P- La presencia de Mollo le da un empuje al disco, pero también le queda muy bien su voz a las canciones. No es forzada su presencia.

R- Sí, es cierto. Vos sabés que cuando Ricardo se entera que estoy haciendo el disco, me llama para participar. “Me gustaría estar”, me dice. Y cómo querés que hagamos, le pregunté. Cuando tengas todo armado, avisame, me respondió. Ok, grabé los ensayos de los temas y se los mandé. Elegí lo que quieras le sugerí. Cuando cayó al estudio nuestro, quería cantar todo! (risas) Yo canto todas y vos elegí, me dijo (risas). Y me pareció que el tema que tenía que cantar era “Aquí”, y no tuvo problemas con su registro de voz ni altura porque le quedaba bien. Fue una tarde maravillosa, esa. Hay una afinidad de muchos años con Ricardo, por eso también se dio toda esta química.

P- Se nota que no es una invitación forzada ni un gesto de marketing para empujar el disco.

R- Sí, y un alto valor emocional para nosotros. Nunca hubo una pretensión ambiciosa. Y por sobre toda las cosas fue un gesto de gratitud. De hecho, el disco cierra con un instrumental que se llama “Gratitud” y es lo que estoy expresando en esta etapa de mi vida. Si hago un alto en la huella, veo un montón de cosas hechas, obras de las cuales pude participar, componer canciones, discos.

P- ¿Qué te llevó a tener este gesto de gratitud justo ahora?

R- Porque soy alguien que tuvo una vida revoltosa y peligrosa y hoy estoy con mi familia, puedo conocer a mi nieta, ver a mi madre aunque sea una vez al año porque ella vive en Italia. Y puedo seguir haciendo lo que me gusta desde muy chico. Estoy esquivando balas, viste.

P- ¿Aún hoy seguís esquivando balas o ya estás a un lado del tiroteo?

R- Esto es una cosa que es día a día. Si querés que sea directo, yo con el alcohol siempre estoy en guardia. Llevo 16 años sobrio. Lo mismo pasa con las drogas. Estoy bien. Desde mi familia hasta la gente que paga una entrada. Puedo seguir en la ruta y vamos con un disco más. No me queda otra que estar agradecido. Uno tiene que pasar por ciertas cosas para darse y cuenta y mejorar.

P- ¿Y qué significa para este momento que CTM sea a la vez un proyecto familiar?

R- Bueno, ya venimos trabajando desde hace unos cuantos años y no le damos mucha relevancia a la ligadura familiar porque no nos tratamos de esa manera. Cuando estamos de gira o cuando tocamos es una cosa muy de compañeros. Lo que sí nos hace sentir mucha emoción como grupo es que el jueves (ayer) a la noche nos juntamos y nos vamos para Zapala a tocar y después a Neuquén. Con un disco con canciones nuevas, eso sí nos pone muy felices y nos carga las pilas.

P- ¿Cómo funciona tu proyecto solista en relación a Almafuerte?

R- Soy un tipo urbano, vivo en un barrio en San Justo y dentro de ese paisaje es que yo escribo. Mis letras son muy mi punto de vista. Lo mío es muy cotidiano, letras muy directas, no hay mucha filosofía. Lo que intento es dejar una referencia para los que vienen y que sigan tocando rock.

P- ¿Cómo está hoy la cosa con Almafuerte?

R- Distante. Todos saben lo que pasó, Ricardo apareció con una banda y empezó a tocar solista para sorpresa de todo. Listo, yo no tengo ningún tipo de problema con eso. En este momento está cada uno en lo suyo.

P- ¿Cómo es compartir una banda con un tipo como Ricardo Iorio con una presencia tan fuerte, por sus ideas?

R- No sé cómo le ven los demás, ese es el tema. Mi relación con Ricardo siempre fue muy directa. No era una cosa difícil porque el tipo no sé qué. Al contrario, nos mandábamos al carajo al toque y no teníamos ningún problema en agarrar y decir bueno, ya está, ya pasó. O ponernos de acuerdo para hacer una lista de canciones. Fuimos dos tipos que hicimos una discografía impresionante. Ahora, si yo tengo algo que decir con la música, están mis canciones. En el caso de Almafuerte se compartía la música y la letra, entonces los que quieren escuchar qué dice la música que escuchen mi guitarra.

P- ¿Cómo ves el panorama del heavy argentino?

R- La música que hago no sé cómo se llama. Algunos dicen que soy guitarrista de heavy metal, sin embargo en un disco de Almafuerte o mío encontrás otras cosas. Dentro del rock hay un abanico que se expande. Hasta el heavy metal llego.

CTM

La gira por la región

Datos

Dónde y cuándo: Caffé Dalí de Zapala, hoy a las 23, y Teatro El Viento, de Neuquén (Juan B. Justo 648), mañana a las 23
Bandas invitadas: Dogma, en Zapala y Neuquén. Revelación, Letargo Rock e Industria Argentina, en Neuquén.
Entradas anticipadas en: Generación Mutante (Cutral Co) y Caffé Dalí (Zapala). Feiums Monster (Cipolletti), Suburbios Tattoo (Neuquén) y en el teatro.

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