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El saldo comercial energético arrojó un déficit de más de 5200 millones de dólares

La diferencia entre las exportaciones e importaciones de energía se acrecentó durante los primeros 8 meses del año. Los precios internacionales le asestaron un duro golpe a las cuentas del Estado.

El acelerado incremento en las importaciones de energía y principalmente de los precios internacionales agudizaron el rojo en el saldo comercial del sector, pese a que los envíos al exterior fueron abultados. Hablamos de la diferencia en dólares que surge entre lo recaudado por exportaciones y lo que gasta el Estado en compras de productos del sector.

Acorde al informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), en el acumulado de los primeros ocho meses del año se registró un déficit en el saldo comercial energético superior a los 5200 millones de dólares.

Una serie de elementos locales e internacionales se conjugaron para ampliar el rojo que ya se anticipaba en los primeros meses del año. Las exportaciones de petróleo, carburantes, gas y energía eléctrica repuntaron respecto al año pasado, sin embargo, una mayor compra de combustibles -principalmente gasoil-, fueloil y gas natural licuado (GNL), le asestaron un duro golpe a las ajustadas cuentas del Estado.

En números

174,8%
es lo que se incrementaron a nivel interanual las importaciones de energía durante los primeros 8 meses del año.

Según datos extraídos del informe del Indec, las exportaciones de productos energéticos englobados en la categoría Combustibles y Energía (CyE) se incrementaron un 76,8% interanual, entre enero y agosto de este año. A pesar de ser un buen indicador, las importaciones del segmento Combustibles y Lubricantes (CyL) del mismo período de 8 meses se aceleraron un 174,8%.

En dólares, significa que los envíos al exterior del segmento durante los primeros 8 meses del año fueron por un total estimado de US$ 5175 millones de dólares. Mientras que en el mismo período de 2021 el resultado fue US$ 2927 millones de dólares, es decir, unos US$ 2248 millones extra en los que el petróleo de Vaca Muerta tuvo gran incidencia.

En números

US$ 5175
millones de dólares se recaudaron por exportaciones de energía entre enero y agosto de este año.

En lo que hace a importaciones, entre enero y agosto de este año, se gastó un total estimado por el Indec de US$ 10423 millones. En 2021, los desembolsos durante el período habían sido de US$ 3793 millones de dólares. Esto significa que este año hubo un adicional de unos US$ 6630 millones.

“Respecto al incremento en las exportaciones, se dieron por mayores compras de combustibles y lubricantes elaborados, particularmente gasoil, gas natural licuado, gasolinas, excluidas de aviación, gas natural en estado gaseoso y fueloil”, dice el Indec.

Con lo cual, los datos oficiales dan cuenta de un incremento de que el saldo comercial del período en cuestión fue de un rojo de US$ 5248 millones de dólares. Para tener en cuenta, entre enero y agosto de 2021 también se registró un negativo, aunque fue de unos US$ 865 millones


Por qué aumentó el gasto en importaciones


Si bien este año hubo un incremento en la compra de algunos productos energéticos, el salto interanual en el gasto de casi el 175 no se explica directamente por mayores volúmenes importados.

Como punto de partida, vale señalar que el déficit en la oferta de energía que generó la pandemia, con el efecto en los precios internacionales de referencia, se agudizó aún más con la invasión de Rusia a Ucrania. Esto también impactó en los precios porque se reconfiguró el mercado y a la ajustada oferta se sumaron sanciones y prohibiciones al gas y petróleo ruso.

El incremento en la oferta local de hidrocarburos, de la mano de Vaca Muerta, le permitió a la Argentina mitigar el salto de precios internacionales. También aportó la logística de compra de productos en la que se priorizó los de menor precio y en algunos casos de hizo de forma anticipada, teniendo encuesta los precios futuros. Sin embargo, el país no fue exento a este escenario.

En resumen, los volúmenes de GNL, fueloil y gasoil -para la generación eléctrica y vehicular- que normalmente importa el país, lo hizo a mayores precios, al igual que el resto de los países.

Pero además hubo situaciones particulares como lo que sucedió con el gasoil, cuya demanda fue récord este año. En general, el país importa un 30% del gasoil que consume anualmente y este año no solo se compró más, sino que se lo pagó mucho más caro.


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