Enterraron a Priebke en el cementerio de una cárcel italiana

Así lo indicó el diario La República. La tumba del criminal de guerra nazi feu señalada sólo con una cruz pero no tiene nombre ni tampoco fecha.

Por Redacción

EL MUNDO

Los restos mortales del criminal de guerra nazi Erich Priebke, que dieron lugar a un macabro culebrón en torno al lugar de su entierro, fueron sepultados en el cementerio de una cárcel italiana, indicó el jueves el diario La Repubblica. Su tumba fue señalada con una cruz gamada con un número, pero no aparece su nombre ni tampoco fecha alguna. Tampoco se conoce el lugar exacto para evitar que se convierte en lugar de peregrinación de neonazis. Sólo la familia conocería esos datos. “El área vallada donde está enterrado Priebke […] es el cementerio de una cárcel”, escribe el diario, sin revelar el lugar en el que se encuentra dicho campo santo. “Es el cementerio de una cárcel, el único pedazo de tierra italiana donde la muerte de Priebke puede volverse sólo una muerte y ya no simbología nazi”, agrega. El 19 de octubre, el abogado de Priebke había anunciado que los restos mortales del criminal de guerra nazi recibirían sepultura tras haberse alcanzado un acuerdo, poniendo fin a un macabro culebrón de más de una semana en torno al lugar del entierro. Interrogado por la AFP, Paolo Giachini había precisado que dicho entierro tendría lugar en Italia. El funeral del criminal nazi, fallecido el pasado 11 de octubre a los 100 años, había sido suspendido y nadie quería acoger sus restos mortales por temor a que la tumba se convirtiera en lugar de peregrinaje para los neonazis. Priebke es uno de los responsables de la masacre de las Fosas Ardeatinas, cometida en 1944 cerca de Roma, en la que murieron 335 civiles, 75 de ellos judíos. Esta masacre se produjo en represalia a un ataque en el que perdieron la vida 33 soldados alemanes. Priebke, que estuvo escondido durante más de 40 años en Argentina, vivía desde hace casi 15 en la capital italiana, donde cumplía cadena perpetua en arresto domiciliario en la vivienda de su abogado. Priebke nunca pidió perdón por sus crímenes. La polémica surgida en torno a su funeral abrió viejas heridas y recordó a los italianos uno de los capítulos más oscuros de su historia. El Vaticano prohibió que se celebrara una ceremonia religiosa en su memoria en una iglesia de Roma, algo inédito. El caso Priebke lo sacó a la luz la cadena de televisión estadounidense ABC, que le siguió la pista en Bariloche, en Argentina, donde llevaba una vida tranquila. Tras ser puesto en un principio en arresto domiciliario en Argentina, fue extraditado posteriormente a Italia, donde su juicio tuvo una fuerte repercusión. Unos testigos afirmaron que Priebke fue el autor de cientos de muertes de víctimas de la masacre, a las que les disparó un balazo en la nuca. Priebke, uno de los últimos criminales de guerra vivos, se había ganado el apoyo de militantes de extrema derecha en Italia, que vivió una oleada de actos violentos neofascistas en los años 70 y 80. Fuente AP y DPA