Exclusivo Suscriptores

50 años de Queen: todo comenzó con una canción

El 6 de julio de 1973, la banda editó “Keep Yourself Alive”, su primer single. Compuesta por Brian May en 1970, fue la primera canción que el guitarrista le mostró a sus compañeros.

Mick y Keith en la estación de Dartford mientras esperan un tren a Londres. John y Paul en el jardín de la iglesia St. Peter de Woolton. Bono, Edge, Adam y Larry en la cocina de los Mullen. Más cerca, Nito y Charlie en las aulas del Instituto Dámaso Centeno de Caballito. Luis Alberto, Edelmiro, Emilio y Rodolfo en la habitación de la casa de los Spinetta en la calle Arribeños del Bajo Belgrano.


Las bandas de rock nacen en lugares y circunstancias inesperadas sin que nadie sepa exactamente qué está sucediendo allí en verdad. ¿Sabían Jagger y Richards que aquel encuentro fortuito de dos pibes que se miraron con curiosidad solo porque ambos llevaban discos de Chuck Berry bajo sus brazos sería el comienzo de Los Rolling Stones? ¿Sabían aquellos muchachos reunidos en un hogar dublinés que lo que allí estaba sucediendo era el comienzo de U2? Lennon y McCartney hablaron de música aquella tarde de Woolton sin saber que sería la dupla compositiva más exitosa y talentosa de la música popular anclada en el rock y el pop. En la casa de Arribeños se cocinaba Almendra y en aquel colegio de Caballito, comenzaba Sui Generis.


¿Cómo pensar el comienzo de una banda? Como aquellos momentos fortuitos que tan solo suceden sin saber que son un todo un big bang en sus biografías. Pero también desde lo que sucede luego del big bang: las canciones. Una discografía en una buena hoja de ruta para pensar las biografías de las bandas y de sus músicos. Porque lo que siguió luego de aquellos encuentros donde sea y como sea que hayan ocurrido fue la música.
Si un comienzo posible en la vida de las bandas es con una canción, en la vida de los Queen esa canción es “Keep Yourself Alive”, editada el 6 de julio de 1973. Compuesta por Brian May en 1970, fue la primera canción que el guitarrista le mostró a Roger Taylor y Freddie Mercury, sus flamantes compañeros de una banda que recién adoptaba el nombre de Queen. Fue también el primer single de la banda y el primer tema de su primer disco, al que le pusieron el mismo nombre de la banda, “Queen”.


La prehistoria de Queen

Enfocado en su licenciatura en Astronomía y Física en el Imperial College, Brian May volvió a unirse al cantante Tim Staffel con quien había coincidido en 1984, primer proyecto de May, para formar esta vez Smile con Staffel también en bajo y el tecladista Chris Smith. Y tal como hizo Larry Mullen Jr. para encontrar a sus futuros compañeros de U2, May pegó un anuncio en una pizarra de la universidad en la que estudiaba en busca de un baterista. Roger Taylor, un estudiante de odontología, se probó y quedó. En cambio, Smith se fue antes de un show en el Royal Albert Hall. Seguían siendo tres.


Staffel llevó a los ensayos de Smile a un buen amigo suyo, Freddie Bulsara, quien se hizo fan de inmediato, a tal punto que un día se propuso como cantante, rol que todavía ocupaba su amigo Staffel. Al poco tiempo, Staffel dejó la banda y Bulsara tomó su lugar. Con nuevo cantante, el punto débil de los Smile seguía siendo el bajista. La banda reclutó a Mike Grose con quien tocaron un puñado de shows. A fines de junio de 1970, Bulsara cambió su nombre por el de Mercury y sugirió que la banda también cambiara su nombre por el de Queen.

Los problemas con el bajista continuaron. Luego de tres shows, Grose dejó la banda y fue remplazado por Barry Mitchell, quien duró un poco más: trece conciertos, entre agosto de 1970 y enero de 1971. Cuando Mitchell se fue tomó su lugar Doug Bogie, quien completó los dos shows que le quedaban a la banda y en febrero se unió John Deacon, el bajista definitivo. El 2 de julio, Queen dio su primer show con la formación clásica de Mercury, May, Taylor y Deacon en una universidad de Surrey en las afueras de Londres.


May se movió para encontrar dónde comenzar a grabar las canciones que componían y consiguió lugar en De Lane Lea Studios, en Wembley, un estudio recién instalado que buscaba bandas con quienes probar los nuevos equipos. Queen llevó, acaso sin saberlo, la mitad de lo que sería su primer disco. La banda tocó “Liar”, “Keep Yourself Alive”, “Great King Rat”, “The Night Comes Down” y “Jesus”. Pero a todos les encantó “Keep Yourself Alive”.


Tras un show para apenas seis personas en el Brendon College de Londres, a comienzos de 1972, la banda decidió dejar de tocar dedicarse por completo a su primer disco en Trident Studios. “Queen” se terminó de grabar en noviembre de 1972 pero recién fue editado el 13 de julio de 1973 debido a que la banda no terminaba de cerrar un contrato con ninguna discográfica, hasta que Trident y EMI llegaron a un acuerdo. Mientras tanto, Queen tocó su disco inédito durante los primeros meses de 1973, aunque la mitad del disco estaba compuesto por aquellas cinco canciones que la banda solía tocar en sus primeros tiempos.


«Keep Yourself Alive: historia de un single

Volvamos a “Keep Yourself Alive”, el principio de la historia. Fue la primera canción que Brian tocó para Freddie y Roger en 1970. aun antes de la llegada de John Deacon. La versión original, grabada a finales de 1971, incluía una introducción de guitarra acústica que se perdió definitivamente cuando la banda la grabó para el disco debut, una versión reformulada con guitarras más pesadas y veloces y la interpretación vocal de Freddie Mercury que la terminarían de cambiar por completo.

Es que cuando May la escribió casi tres años antes pensaba en una letra cargada de ironía acerca de lo que las personas terminan siendo y haciendo con sus vidas. “Había pensado y concebido Keep Yourself Alive en clave muy irónica. Para mí significaba que en la vida se puede tener algo más de lo que ocurre”, reconocería después el guitarrista, quien siempre prefirió la versión grabada en forma de demo en los estudios De Lane Lea, en 1971. De aquellas sesiones no terminó quedando nada, salvo las canciones propiamente dichas, aquellas cinco que irían al disco, pero en versiones totalmente diferentes.

Queen en vivo, en 1973.


A pedido de los productores la banda regrabó varias veces aquellas canciones y llegaron a la conclusión que lo que no les gustaba era el remezcla final, por ello, hicieron varias mezclas distintas de la canción con varios grupos de gente. En el caso de Keep Yourself Alive, la versión de Mike Stone, su técnico de sonido fue la que más les gustó. Brian May aceptó el hecho de tener que regrabarla y elegir entre todas opciones, pero no quedó contento con lo que apareció finalmente en su álbum debut y en el single.


“No estaba muy seguro de que yo pudiera ser compositor de nada, en realidad. Simplemente tenía una idea que quise plasmar. Y, curiosamente, la letra de ‘Keep Yourself Alive’ buscaba ser una especie de comentario, algo un poco irónico”, comentó el propio May sobre aquel primer corte de la banda. “Todo el mundo piensa que ‘Keep Your Self Alive’ es solo una canción alegre sobre cómo de genial es estar vivo, pero, en realidad, va más bien sobre preguntarse: ‘¿Hay algo más que esto en la vida?’”.

Portada del single «Keep Yourself Alive», editado el 6 de julio de 1973.


“Keep Yourself Alive” se editó como single el 6 de julio de 1973, poco más de un año después de haber sido grabado, pero apenas una semana antes de la edición del disco del que era su apertura. El sonido de Queen oscilaba entre el hard rock de Zeppelin y Purple (Mercury aún sonaba similar a Robert Plant en sus tonos altos), el glam de pop dramático de Bowie y bailable de T-Rex y ciertos coqueteos con el rock progresivo. Pero la virtud de Queen fue hacer de eso la base sobre la cual construir su propio sonido, poderoso y operístico, denso y dramático, sólido y carismático a partir de la presencia escénica de un frontman tan singular como talentoso como lo era Freddie Mercury.
Aunque es un clásico del repertorio de Quee, a “Keep Yourself Alive” no le fue del todo bien en su tiempo. De hecho, es el único de los 68 singles de la banda que ni siquiera logró entrar en las listas. Pero, dieciocho años después, tendría una conmovedora revancha a partir de una decisión premonitoria de la banda: fue lado B de “The Show Must Go One”, editado en octubre de 1991 poco antes de la muerte de Freddie Mercury.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora