Espíritu rutero
Inspirado en los hoteles carreteros de los EE. UU., Alamo Inn despliega su encanto a metros de la 22, en Roca.
Fueron 15 años de bolsos, raquetas, torneos y viajes. Durante sus 15 años como tenista y coach en el exterior, a Alejandro Correa (34) le impresionaron los hoteles ruteros de los Estados Unidos: acceso rápido y externo a las habitaciones, nada de pasillos alfombrados interiores, el coche cerca del cuarto, árboles y plantas en el centro de la escena, salón luminoso y bien provisto para el desayuno selfservice, líneas modernas de diseño en habitaciones amplias con espacio para camas king size y pantallas LCD LED, entre otros recursos que la arquitectura y la tecnología ponen al servicio del confort práctico, justo lo que necesitan quienes se alojan en este tipo de establecimientos por razones laborales y los turistas de paso. Por eso están cerca de la carretera: para que sea fácil llegar e irse. Un año y medio atrás, cuando volvió a Roca para formar jóvenes tenistas en la región, decidió junto a su novia Julieta Gutiérrez levantar un hotel en su ciudad natal. Y el modelo elegido fue aquel que tanto habían disfrutado en los EE. UU. y que luego vieron replicado en México. En un terreno sobre la avenida Mendoza a metros de la Ruta 22 pusieron manos a la obra, con diseño integral del proyecto a cargo de María Correa, hermana de Alejandro. Álamo Inn se inauguró hace un año, con el espíritu rutero que habían imaginado, adaptado a las reglamentaciones locales con modificaciones y dirección de obra de la arquitecta Florencia Oliver y con el árbol que identifica a la zona como ícono. Son 14 suites con aislamiento acústico levantadas en dos plantas con un concepto integrador en una tira a lo largo del terreno, un eje circulatorio central y un espacio verde. El jardín –explica además la memoria descriptiva– es a la vez una representación de lo natural y el espacio de transición y distribución, una extensión de la misma idea integradora que se utiliza para el acceso, la fachada y la relación del exterior con el interior del hotel más rutero del Alto Valle. Más datos: alamoinn.com.ar
texto: Javier Avena fotos: hebe rajneri