Esta semana buscarán elementos para la causa II

El día clave será mañana, cuando declaren más policías. A partir de hoy quedan cuatro audiencias.

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN)- El juicio contra el cabo primero José Darío Poblete ingresa hoy en su tercera semana, y la jornada clave será la de mañana cuando se presenten a declarar algunos jefes policiales que participaron de la represión del 4 de abril de 2007 durante la cual fue asesinado el docente Carlos Fuentealba.

La declaración de estos policías podría servir tanto para avanzar en el esclarecimiento del crimen como en la determinación de las responsabilidad políticas que se investigan en la denominada causa Fuentealba II.

El viernes pasado la viuda del maestro, Sandra Rodríguez, reclamó «que se muestre un rasgo de humanidad, si lo hay, en aquellos policías que estuvieron en el lugar y que digan la verdad», mientras que el gremio docente ATEN anunció un retiro de las aulas a partir de las 10 de la mañana para permitir una masiva concentración en la puerta de la vieja Legislatura, donde se realiza el juicio. «Queremos que estos policías sepan que los estamos mirando, y que esperamos que se rompa el cerco de silencio», declaró Marcelo Guagliardo.

A la audiencia de hoy están citados los docentes Gustavo Aguirre, Marcelo Marenco, Alejandro Castelar y Alberto Gualetto. Mañana será el turno de Andrés Espinoz, Elisardo Muñoz, Ricardo Bascur, Juan Sobarzo, Jorge Beroiza y Diego Pedrini.

El jueves declararán Carlos Cáceres, Jorge Figueroa, Carlos Maquillán, José Infante, José Flores y José Cides, y el viernes Alex Raguimán, Fabio Juárez, Jorge Navarrete y Jorge Marchant.

El viernes, último día previsto para escuchar testigos, es probable que se presente el médico forense

Carlos Losada, quien realizó la autopsia. También se proyectarían todos los videos incorporados a la causa.

Aunque el objetivo principal del juicio es determinar si Poblete fue el autor del disparo que terminó con la vida del docente, los jueces han permitido que se le realicen preguntas a los testigos que más vinculadas con hechos que se investigan en Fuentealba II.

Según la propia policía, ese día no hubo una orden operacional escrita, y se utilizó un canal especial dentro de las frecuencias radiales para comunicar las órdenes. Pero los testigos observaron que los oficiales a cargo se hablaban entre ellos por teléfono celular y aparentemente recibían órdenes en forma directa del entonces jefe de la Policía, Carlos Zalazar, y del ex subsecretario de Seguridad, Raúl Pascuarelli.

La represión del 4 de abril fue distinta de otras: la Policía no se limitó a dispersar a los manifestantes sino que los persiguió a lo largo de cinco kilómetros, distancia que existe entre el puente de Arroyito -donde comenzó- y el lugar de la Ruta 22 en el que Fuentealba fue herido de muerte.

Resultaron coincidentes los relatos de los testigos sobre «encerronas», persecuciones en vehículos policiales, así como disparos de balas de goma y gases lacrimógenos a los que se habían replegado sobre la estación de servicios e incluso el campo abierto lejos de la cinta asfáltica.


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