Este año, 23.000 trabajadores “golondrinas” levantarán la cosecha

Lo estimó el secretario de Trabajo rionegrino, Jorge Stopiello. Los inspectores recorren zonas productivas. Buscan controlar la trata de personas, el trabajo infantil y el hacinamiento.



Lo estimó el secretario de Trabajo rionegrino, Jorge Stopiello. Los inspectores recorren zonas productivas. Buscan controlar la trata de personas, el trabajo infantil y el hacinamiento.

Lo estimó el secretario de Trabajo rionegrino, Jorge Stopiello. Los inspectores recorren zonas productivas. Buscan controlar la trata de personas, el trabajo infantil y el hacinamiento.

La migración “golondrina”, principalmente de Tucumán y Santiago del Estero, sumará unos 23.000 trabajadores para toda la temporada de cosecha que incluye los cultivos de pera, manzana y posteriormente cebolla, según las estimaciones de la secretaría de Trabajo de Río Negro.

A raíz de semejante cantidad de reclutados, los organismos públicos están tomando una serie de previsiones buscando reducir al mínimo las situaciones conflictivas.

En ese sentido, el titular provincial del área, Jorge Stopiello, adelantó a Río Negro que el 19 de este mes se concretará en Cipolletti la firma de un convenio con representantes de provincias norteñas que incluirá un protocolo de actuación para el desembarco masivo que se espera.

El protocolo comprende la verificación de que el traslado se haga en colectivos en condiciones, y que los trabajadores traigan en mano el contrato o la solicitud del empleador. “Nosotros vamos a controlar (que se cumplan esos preceptos) en las entradas de la provincia por donde vengan”, sentenció el funcionario.

Asimismo, se pondrá énfasis en que fiscalizar que exista orden en torno al desplazamiento desde el origen de los cosecheros, es decir que “traigan los boletos de ida y vuelta o que los contratistas aseguren la salida de acuerdo al volumen -menor o mayor- de la cosecha a levantar, para que luego puedan volver tranquilamente a su casa”, sostuvo Stopiello que esgrimió razones para montar el operativo ya que desde las provincias norteñas hubo despacho sin demasiada verificación.

En este marco, se adelantó a los intendentes que están “con cuatro ojos, y no será negociables, tres aspectos que podrían detectarse en Valle Medio y Alto Valle, principalmente: en las acciones fiscalizadoras actuaremos ante casos de trabajo infantil, trata de personas y estado de las viviendas del personal contratado”.

El acto de firma de convenio contará con la presencia de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), y representantes de Migraciones y de la vecina provincia de Neuquén que también suele recibir personal temporario.

Si bien consideró que en este año no encontró contingentes tirados a la vera de las rutas, la decisión se tomó luego de que se detectó la llegada de trabajadores con sus familias en micros de línea regulares lo cual podría tornarse “incontrolable”.

Por ese motivo mantuvo reuniones con la Jefatura de Policía con el propósito de que no existan asentamientos de trabajadores y sus familias en las terminales de ómnibus.

Según las inspecciones del organismo hasta el caso más preocupante fue el de Villa Regina: una familia se asentó en la plaza de la terminal, a la vez que rechazó comida y alejamiento ofrecido por la comuna de esa ciudad.

Otro punto que genera preocupación en Trabajo es que los asentamientos se hagan permanentes. Al respecto, Stopiello indicó que en conversación que sus pares de las provincias norteñas tomó conocimiento que hay gente interesada en quedarse por el fenómeno social económico y atraídos por suculentos salarios que causa la producción petrolera en Vaca Muerta, y con punto de desembarco en Allen, por lo tanto tuvo que advertirle al gobierno de Tucumán que para el yacimiento “se necesita personal especializado”.

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Otro paraguas para la cebolla


Stopiello tomó contacto con Ricardo Ledo, delegado del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Estibadores (Renatre) para realizar los preparativos ante la inminente zafra cebollera.

La propuesta es agrupar a los productores en cámaras y tratar de firmar convenios de “corresponsabilidad gremial” para bajar su costo laboral. Esto implica que una vez que se determina el volumen de producción, se le ofrecería tener una tarifa especial en materia de cargas sociales, y ante inclemencias climatológicas que afecten los cultivos “hasta pueden quedar eximidos de pago”, puntualizó el funcionario provincial.

Insistió en que “primero los queremos agrupar, no asustarlos, ofrecerles esto que contempla un blanqueo laboral.

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Existe “voluntad de diálogo” con los gremios


Stopiello tomó contacto con Ricardo Ledo, delegado del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Estibadores (Renatre) para realizar los preparativos ante la inminente zafra cebollera.

La propuesta es agrupar a los productores en cámaras y tratar de firmar convenios de “corresponsabilidad gremial” para bajar su costo laboral. Esto implica que una vez que se determina el volumen de producción, se le ofrecería tener una tarifa especial en materia de cargas sociales, y ante inclemencias climatológicas que afecten los cultivos “hasta pueden quedar eximidos de pago”, puntualizó el funcionario provincial.Insistió en que “primero los queremos agrupar, no asustarlos, ofrecerles esto que contempla un blanqueo laboral.

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En números

14.000
personas se estima que ya ingresaron a la provincia, provenientes del norte de nuestro país.

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Este año, 23.000 trabajadores “golondrinas” levantarán la cosecha