Expectativas en Jacobacci ante la crecida del arroyo Maquinchao
Desde hace unos días, las aguas del arroyo Maquinchao cruzan el puente carretero de la ruta nacional 23, ubicado a escasos kilómetros al oeste de la localidad homónima.
La crecida del arroyo Maquinchao genera muchas expectativas en campesinos ubicados “aguas abajo” del arroyo y en pobladores de Jacobacci, que sueñan con volver a ver la laguna Carrilaufquen Chica con agua.
La marcada merma en las precipitaciones registradas en los últimos años, sumada a intervenciones realizadas sin autorización para desviar el arroyo, motivaron que las 461 hectáreas de la laguna, ubicada a 15 kilómetros de Jacobacci, desaparezcan. Actualmente esta superficie está cubierta por arena y restos de la ceniza volcánica que se depositó en el lugar ante la erupción del volcán Puyehue, el 4 de junio de 2011.
Si bien este año los registros pluviales no han sido abundantes, la nieve acumulada en las zonas altas, comienza a derretirse a incrementar los cursos de agua que bajan hacia los valles.
El arroyo Maquinchao nace en el límite de Río Negro y Chubut y luego de recorrer cerca de 200 kilómetros, desemboca en la laguna Carrilaufquen Chica. Durante las últimas décadas, este curso de agua tuvo varias intervenciones y desvíos para riego y también para alimentar la laguna Ñe Luan de Maquinchao.

Algunas realizadas en el marco de un proyecto de recuperación de mallines, ejecutado por varios organismos vinculados al sector productivo, y otras sin la autorización de la autoridad competente.
Sumado al cambio climático, en gran medida esta situación impidió que el agua llegue a la desembocadura, causando perjuicios a campesinos ubicados agua abajo y a también a la población de Jacobacci que se quedó sin su principal centro de recreación.
A principios del año pasado, ante un reclamo presentado por de vecinos de Jacobacci, el Departamento Provincial de Agua llevó adelante un relevamiento y un monitoreo del curso de agua, en el que se detectó la derivación del cauce del arroyo Maquinchao para riego de mallines.
Las inspecciones dejaron al descubierto intervenciones, con pequeños “azudes” de bolsas que provocaban la derivación total y parcial de los caudales que el mismo transportaba y labraron las actas correspondientes.
Los caudales derivados se utilizaban para riego de mallines, generando un seguimiento por parte del organismo de control donde se verificó la remoción de las obras de intervención que se habían realizado sobre el cauce del arroyo Maquinchao a fin de restituir los caudales del mismo en el cauce principal.
La crecida del arroyo Maquinchao genera muchas expectativas en campesinos ubicados “aguas abajo” del arroyo y en pobladores de Jacobacci, que sueñan con volver a ver la laguna Carrilaufquen Chica con agua.
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