Explotarán la cría de ñandúes en Santa Cruz 

El INTA la plantea como una alternativa económico-productiva.

La cría en cautiverio del ñandú petiso, más conocido en la Patagonia como choique, podría ser una alternativa de reactivación económica-productiva en la provincia de Santa Cruz, ante la caída de los rebaños ovinos por la depreciación internacional de la lana.

La población de choique en la región supera en la actualidad los 10 mil ejemplares, con una tendencia a aumentar, según el último relevamiento realizado por los técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y los productores.

«El ñandú petiso o choique (pterocnemia pennata) es uno de los representantes autóctonos más singulares de la fauna patagónica y actualmente se los observa en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz», señaló a Télam la responsable del proyecto del Inta, Amanda Manero, quien puntualizó que el estudio está en plena etapa de ejecución.

Si bien la caza de estas aves no voladoras está prohibida tanto a nivel nacional como internacional «por reglamentos de la Cites (Convención Internacional de Transporte de Especies Silvestres), las normas establecen que la comercialización puede realizarse cuando los ejemplares provienen de una segunda generación de cría en cautiverio», explicó la experta.

Manero adelantó que en Santa Cruz existe un establecimiento rural que está haciendo una experiencia piloto con la cría en cautiverio de unos 100 choiques en la estancia La Carolina, ubicada a 60 kilómetros al sudoeste de Río Gallegos.

También se puede exportar

La responsable del proyecto sobre ñandúes agregó que a partir de la experiencia realizada por el Inta Bariloche «con óptimos resultados, Río Negro declaró de interés provincial a la cría de choiques con fines comerciales».

Además, a partir de estos resultados, los productores patagónicos «alientan las expectativas de encontrar una alternativa a la producción lanera, que viene registrando una importante caída en sus cotizaciones», explicó Manero.

Según la especialista, el otro detalle que entusiasma a los ruralistas de la región es la experiencia realizada por países, como Alemania y Francia, «que exportan las aves para diversos usos, en especial como alimento, porque la carne es roja y sin grasa».

Por último, Manero sostuvo que el aprovechamiento integral del choique «sería una alternativa de producción para los emprendedores locales para superar la crisis lanera y aseguraría la conservación de la especie, repoblando incluso áreas potencialmente aptas, donde los ñandúes desaparecieron».

El proyecto de Conservación y Manejo del Choique en Patagonia es coordinado por profesionales del Centro de Zoología Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba, con la participación de expertos del Inta.

También participan las direcciones de Fauna Silvestre de las provincias donde habita la especie, además de la Asociación Patagónica de Criadores de Ñandúes (Apacña). (Telam) 

Comida, marroquinería y cosmetología

El ñandú petiso o choique puede ser utilizado como alimento para el hombre, su piel es útil para la marroquinería e incluso la industria cosmética apela a su grasa para diversos preparados.

Los aborígenes patagónicos fueron los primeros en encontrarle muchas virtudes a estos animales, que constituían «su alimento preferido, junto con el guanaco», comentó Amanda Manero, responsable del proyecto Conservación y Manejo del Choique en cautiverio.

Además, los primeros pobladores de la Patagonia «aprovechaban las plumas como ornamento, abanicos y espantamoscas; los tendones de las patas para la confección de sogas para las boleadoras; los huesos para instrumentos musicales; el cuero para tabaqueras y alforjas, y la cáscara de los huevos y la barba de las plumas para medicinas», agregó la experta.

Hoy en día, se mantienen algunos usos dados por los aborígenes, a los que se agrega «la utilización de los huevos como reproductores con la venta de las parejas, el uso de la piel para marroquinería y la grasa como cosmético femenino».

De acuerdo con estudios de investigación realizados por la Dirección de Fauna Silvestre, dependiente del Consejo Agrario de Santa Cruz, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), este ave corredora se desarrolla exclusivamente en las estepas patagónicas, donde encuentran las hierbas adecuadas para su alimentación.

La reproducción es en verano

Los choiques adultos alcanzan una altura promedio de 1,10 metro y poseen plumaje gris pardusco a castaño, con motas blancas.

La reproducción de estos animales se produce en verano y es el macho el encargado de hacer el nido entre las hierbas para que la hembra deposite unos 20 huevos, aunque el macho se encarga de incubarlos.

Por este motivo, en los campos patagónicos es muy común ver durante el verano a los ñandúes machos con 15 ó 20 pichones, denominados en la región con el nombre de charitos.

(Telam)


La cría en cautiverio del ñandú petiso, más conocido en la Patagonia como choique, podría ser una alternativa de reactivación económica-productiva en la provincia de Santa Cruz, ante la caída de los rebaños ovinos por la depreciación internacional de la lana.

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