Familia reclama tierras que incluyen el puerto del Este

Titular de Deliberante de SAO firmó acuerdos sin permiso.

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PUERTO SAN ANTONIO ESTE (ASA – AV)- Un conflicto por una cotizada franja costera de la península Villarino involucra a la dirección de Tierras de Río Negro, al municipio sanantoniense y a una familia de puesteros. Los particulares reclamaron ante el organismo provincial la titularidad de 1250 hectáreas, que comprenden parte de la planta urbana del puerto de San Antonio Este y una vasta zona de playas y sitios paradisíacos.

Recientemente, el área dependiente del Ministerio de la Producción dio algunos pasos en ese sentido, provocando la reacción del Ejecutivo local que conduce el justicialista Javier Iud. Pero para ello contó con el llamativo acompañamiento del presidente del Concejo Deliberante, Daniel López, quien ayer se presentó a una reunión en Viedma pese a que en Labor Parlamentaria se había acordado no participar.

A partir de la transferencia al dominio municipal de toda el área costera, que en 2001 el ex gobernador Pablo Verani pactó por convenio y un posterior decreto, esas tierras deben ser administradas por el gobierno local. Sin embargo, el director de Tierras, Jorge Belacín, otorgó un permiso de mensura y renovó la tenencia precaria, lo cual fue repudiado por los representantes municipales mediante carta documento.

Aquella transferencia de tierras ordenaba también crear una comisión mixta, con representantes provinciales y comunales, que nunca se reunió en los diez años transcurridos. Pocas semanas atrás, se solicitó conformarla para avanzar en algunos temas conflictivos, entre los que se encuentra esta situación compleja con las tierras portuarias.

En el encuentro de ayer, Belacín, apoderados de la familia, el presidente del Concejo Deliberante de esta ciudad y los legisladores que integran la comisión avanzaron en el tratamiento de estas cuestiones que ponen en riesgo para el Estado Municipal tierras bajo su dominio, algunas de las cuales fueron declaradas Áreas Naturales Protegidas, otras designadas como Parque Público por el plan de desarrollo urbanístico elaborado hace un lustro, y la mayoría de ellas potencialmente explotables turística, urbanística y económicamente.

Por ejemplo, Punta Perdices y Punta Villarino son enclaves salientes del área de 1250 hectáreas que está reclamando la familia en cuestión, en las que está contenida, además, gran parte de la planta urbana de la villa portuaria, el Puerto de aguas profundas que concesiona Patagonia Norte e incluso Punta Delgado, en la costa de SAO (sector ocupado parcialmente por Alpat).

María Esther Velázquez, una de los cuatro hermanos que integran la familia, posee una humilde propiedad en un área reducida de esa enorme superficie. Ante las autoridades municipales manifestó que le fueron cedidos los derechos de los otros tres integrantes de la familia para reclamar el reconocimiento de dominio sobre las tierras, aunque no mostró ante ellas documentación que acreditara esa cesión.

María Esther es una de las descendientes de Serapio Caro, el pionero familiar que desde 1925 se afincó en parte de esas tierras que utilizó para la cría de algunos animales, obteniendo a través del tiempo permisos para que su ganado pudiera pastar en la zona. Ochenta y tres años después, la mujer ocupa su casa y reducida una zona aledaña, aunque no posee cultivos ni se dedica a la explotación agrícola ni ganadera como debería hacer según ordenan las normas que regulan las tenencias precarias.

Velázquez tuvo varios apoderados que intentaron encauzar la regularización del terreno, algunos de ellos fueron vecinos del Puerto SAE, hasta que, al revocar por última vez el poder lo dejó en manos del sobrino de su marido, cónyuge que actualmente estaría distanciado de ella por esta decisión.

El actual apoderado de la mujer es José María Clemant, el dueño de una radio local que llegó hace aproximadamente siete años a SAO a incursionar en el periodismo luego de desempeñarse como secretario privado del ex senador por el PJ Remo Costanzo y, actualmente, muy ligado al legislador y ex intendente local Adrián Casadei.

Como integrante designado por la Legislatura de la comisión mixta de Tierras, que se conformó luego del traspaso que se dio en 2001, Casadei participó de las reuniones en SAO y se mostró absolutamente partidario de firmar rápidamente una cesión de derechos a favor de María Esther Velázquez.

Un expediente atípico

El expediente iniciado en Tierras y Colonias de la provincia, para tramitar -según cita el edicto publicado en 2010- “la titularidad de parte de los lotes 17, 18 y 23 que ocupa María Esther Velázquez”, desde el inicio -cuando se conoció vía es publicación- generó inquietud entre las autoridades municipales.

Las fuentes consultadas cuestionaron que se tramite directamente la titularidad, dando por sentado la aprobación de una ampliación de la tenencia provisoria sobre esos lotes. Además, la provincia se involucra en responsabilidades que desde 2001 -luego de la transferencia de las tierras ejecutada por Verani- son de dominio municipal.

Según plantea la ley Nº 279 esas “unidades económicas” se solicitan para “explotar el predio directamente o por intermedio de personas de su familia y con capital propio”. Por eso a través de inspecciones que constaten “haber radicado capital en mejoras o ganados y cultivos de un modo que quede asegurada la correcta explotación de la tierra” luego podría plantearse una renovación de la tenencia.

En el caso de las tierras solicitadas por Velázquez desde el municipio aseguran que no se hallan alambradas ni existe ganado o plantaciones, ni siquiera en un porcentaje de lo solicitado.

Además la citada ley 279 expresa que “previo al otorgamiento de permiso precario de ocupación de una unidad económica de explotación que se encuentre ubicada dentro de un Área Natural Protegida declarada por Ley, deberá solicitarse conformidad del Consejo de Ecología y Medio Ambiente, que será necesariamente vinculante y hará pasible de nulidad a todo trámite que no la contenga”.

En Punta Villarino, la tranquilidad de las playas convoca a lobos marinos, que descansan a metros del mar.


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