Favorable evaluación pública de Tabaré Vázquez
Uruguay
Las encuestas uruguayas de opinión más recientes, como la de la consultora Equipos, muestran resultados sumamente favorables a la gestión de gobierno a cargo del presidente de Uruguay Tabaré Vázquez.
En efecto, un 52% de los entrevistados se pronunció claramente, aprobando su desempeño, y tan sólo un 14% la desaprobó.
En comparación con lo sucedido en su anterior mandato, la situación es para Vázquez algo menos favorable, desde que a la misma altura de su gestión (esto es, en mayo del 2005) tuvo un 65% de aprobación. “Pepe” Mujica, por su parte, alcanzó un 66% de apoyo en la misma instancia. Su desprestigio es contemporáneo, posterior a su gestión.
En rigor, el presidente Vázquez tiene hoy un apoyo bastante parecido al porcentaje de votos que en su momento lo consagró nuevamente presidente de su país (53,6%).
Pero entre los empresarios orientales, ahora relativamente pesimistas respecto de la evolución de la economía de su país, las cosas son algo distintas. A estar a las cifras de la consultora Deloitte, un 54% de esos empresarios aprueba la gestión de Tabaré Vázquez, lo que es ciertamente muy positivo. Pero, además, hay -entre ellos- apenas un 3% que la desaprueba específicamente. Poco y nada, entonces. Más positivo aún.
Siempre entre los hombres de empresa uruguayos, la desaprobación a la gestión del expresidente Mujica es hoy, en cambio, muy alta. Un 55% de ellos emite un juicio claramente desfavorable respecto de su desempeño, lo que no es demasiado sorprendente, en particular porque desde el fin de su gestión de gobierno Mujica ha tenido una serie de feas “metidas de pata” realmente importantes porque no se adapta a su realidad y trata de no perder “protagonismo”. Y porque nadie se olvida de su desdichada frase cuando, pretendiendo justificar la ilegal suspensión de Paraguay del Mercosur y de la Unasur, sostuvo que “lo político tiene prioridad por sobre lo jurídico”, lo que es absolutamente desdichado. Más aún: totalmente inaceptable, particularmente en un país que -como ocurre con Uruguay- es sinceramente respetuoso de la ley y de la santidad de los compromisos expresamente asumidos tanto por el sector público como por los particulares.
Emilio J. Cárdenas
Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas
Emilio J. Cárdenas