Gabriela Grünberg pone palabras donde había silencios

“Cuando callan los olivos”, es su flamante trabajo

Redacción

Por Redacción

Libros

“Uno es lo que escribe. Y también aquello que calla”, dice la escritora Gabriela Grünberg. Se refiere a sí misma y a su literatura, pero en este caso, especialmente a su última creación: “Cuando callan los olivos” (Nuevohacer, 2016), su flamante libro de relatos, donde el silencio encuentra sus sonidos en la palabra escrita. Este trabajo será presentado “’Cuando callan los olivos’” contiene 20 relatos, muy diferentes entre sí”, revela Grünberg, radicada en Neuquén desde hace dieciocho años. “Sus temáticas son variadas: exploro la vejez, la muerte, los vínculos amorosos entre hermanos, el hambre, la venta o la trata, la guerra, los sueños. Y siempre, porque ya es una característica mía, un estilo, voy destapando las historias de los personajes como quien pela una cebolla, hasta llegar al alma de cada uno de ellos”. Si bien la temática es variada, la autora reconoce “un hilo conductor a todos los relatos que es el silencio, lo que no está dicho. Y ese silencio es el callar de los olivos” que le da nombre al libro, sino también al último de los de los 20 relatos. Sobre su técnica de escritura para este nuevo trabajo, Grünberg cuenta que “escribo en un tiempo suspendido, en una realidad otra, que es la de mis personajes, que me habitan hasta que llega el tiempo de soltarlos y ya no me pertenecerán, sino que le pertenecerán a los lectores”. Y agrega: “Mi obra es muy visual, teatral o cinematográfica. Tanto en mi novela como en mis relatos los sucesos que acontecen están puestos en los diálogos de los personajes y en sus acciones. No en la descripción. Intento que los personajes se narren a sí mismos, son ellos los que cuentan”. “Cuando callan los olivos” es el quinto libro editado por Gabriela Grünberg, luego de “El titiritero y otros cuentos” (1996), “Los nudos de la memoria (2005), “La morada de las pasiones” (2008) y “La memoria en la sangre (2013), la que es hasta ahora su primera y única novela. Respecto del proceso creativo para este último trabajo, la autora reconoce que “fue largo. Algunos relatos comenzaron en los ‘recreos’ que me tomaba mientras escribía la novela, que llevó casi cuatro años, hasta su publicación, a fines del 2013. Y otros cuentos son del año pasado, del anterior. Junto a mi Maestra, así con mayúscula, María Amelia “Mame” Bustos Fernández, trabajamos en esta selección de veinte cuentos”. Fue, sin duda, un proceso largo, pero así sucedió con mis libros anteriores también y sin duda sucederá con el próximo, otra novela, sobre la que yo estoy trabajando”, reveló. Sobre su relación con Amelia Bustos Fernández, Grünberg afirma: “Creo en los Maestros, en este caso hace muchos años que ‘Mame’ es mi Maestra. Creo en la mirada del otro con respecto a la escritura porque es el otro quien nos enriquece y nos constituye”. También destacó la portada de su nuevo libro: “Y como también creo en que un libro tiene que ser hermoso, en este caso la tapa es un óleo realizado especialmente por una gran amiga y artista, a la vez que antropóloga, Rosa Klass Mark”. Por último, remarca: “Mis libros sacuden, conmueven, conducen a la reflexión, movilizan – o bien nada de esto sucede – a diferentes niveles intelectuales o sociales y eso es, para mí, lo más importante. Mi escritura es sencilla, y uno es lo que escribe. Y también aquello que calla”. Pero, se sabe, hay veinte relatos que dicen aquello que los olivos callan.


Libros

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora