“Game of Thrones”, una serie que le escapó al nicho “geek”

Compleja, violenta, es la serie épica que hoy, con el estreno de su octava, se acerca al final dejando atrás un destino de producción de culto y transformada en la más popular de la historia a nivel global.



Seis episodios le pondrán fin a una de las series más premiadas de la historia de la tevé.

Seis episodios le pondrán fin a una de las series más premiadas de la historia de la tevé.

La octava y última temporada de “Game of Thrones” se anuncia como una apoteosis, desbordante de sorpresas, para alegría y tristeza de millones de fans de esta serie fantástica medieval que supo seducir al gran público y no sólo a los “geeks”.

¿Quién reinará sobre el territorio imaginario de Westeros, escenario de la serie? Ya hay apuestas en marcha, explica Rupert Adams, de la casa británica William Hill, y es el silencioso Bran Stark quien aparece por ahora como favorito para el trono, lejos de los más glamorosos Jon Snow y Daenerys Targaryen.

Desde hace meses los fans discuten sin cesar el final de esta serie que es descrita como la más ambiciosa de la historia de la televisión, con una última temporada que costó 15 millones de dólares por episodio, según la revista “Variety”. El primero de los últimos seis capítulos será difundido hoy, a las 22, por la cadena HBO.

Los 67 episodios ya emitidos desde 2011, y también los libros de George R. R. Martin en los cuales se basa “Game of Thrones”, abrieron a los fans un universo de una riqueza casi ilimitada.

Muy negra, de una complejidad poco común, violenta, medieval, “Game of Thrones” no tenía el perfil típico de un éxito de gran público, pero su aliento épico y su profunda dimensión humana sedujeron más allá del nicho masculino de los “geeks”.

Tras los pasos de “El señor de los anillos” y de “Star Wars” en el cine, “las películas Marvel realmente generalizaron la cultura ‘nerd’”, la de los ultrapasionados, y sentó las bases del éxito de “Game of Thrones”, explica Senia Hardwick, una seguidora de la saga que conoció a su mujer, Cass Fazio-Hardwick, con ocasión de un encuentro de fans.

“Al final, (la serie) atrapa a las personas porque los temas del poder, el amor, la familia y las convicciones están presentes en cada personaje”, dice Christison.

“El campo de la historia es tan vasto que puede seducir a varios tipos de telespectadores”, observa Lisa Woolfork, profesora de literatura de la Universidad de Virginia, que propone un curso sobre “GoT”, como se conoce la serie en Estados Unidos. “La intriga política, el drama familiar, la ficción histórica, la capa y la espada, la brujería, todos esos estilos están representados”.

La serie también “es un increíble comentario sobre el mundo moderno”, “aunque sea fantástica”, señala Valerie Garver, profesora de historia medieval en la universidad de Northern Illinois, que también ofrece un curso sobre “Games of Thrones”.

Cita la famosa y recurrente frase “Llega el invierno”, que presagia un invierno glacial pero también el posible fin del mundo, y en la cual George R.R. Martin reconoció un posible paralelo con el calentamiento climático.

Este tema además es un elemento central de la última temporada, donde planea la amenaza del rey de la noche y su ejército de zombies refrigerados.

“¿Qué hace la gente cuando se presenta un problema que parece irresuelto, y que podría destruir a la humanidad?”, resume Valerie Garver. “¿Van a intentar resolverlo o van a dedicarse a cosas que parecen más inmediatas?”.

Aunque algunos estiman que la serie podría aún durar una o dos temporadas más, la mayoría de los fans acepta su inminente final y están listos para el shock de quién va a morir y quién va a vivir en los últimos seis capítulos.

Agencias


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