Gregorio Álvarez, un prolífico aporte a la historia y cultura patagónicas



Neuquén

Gregorio Alvarez junto a Jorge Luis Borges en su visita al Neuquén y el periodista Ventureira ,

A 130 años de su natalicio, homenajeo a mi profesor de la universidad, el Dr. Gregorio Álvarez. Nacido en Ranquilón, departamento Ñorquin, territorio neuquino, el 28 de noviembre de 1889. Su madre, aborigen, se llamaba Eloísa Sandoval y su papá, mendocino, Gumersindo Álvarez, que arribó a estas tierras en el itinerario de los expedicionarios del desierto, y se estableció en Chos Malal. Desde niño mostró pasión por el estudio: sus maestros lo supieron guiar, igual que sus padres. En 1904 el Gobierno Nacional lo becó y estudió en la Capital Federal, en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta para recibirse de maestro normal nacional. Fueron sus profesores recordados docentes como Pablo Pizzurno, que se convirtió en su instructor intelectual y espiritual, y benefactor material.

Se recibió de maestro en 1910, convirtiéndose en el primer maestro nacido en la Patagonia. Posteriormente, debido a su vocación científica y su amor a la niñez hizo que comenzara a estudiar Medicina. Se diplomó el 8 de noviembre de 1919 como el primer médico nativo de la Patagonia. Se convirtió en un prestigioso doctor especialista en piel y en niños que trascendió las fronteras del país. Ya en 1949 participaba en Congresos Internacionales y cursos de perfeccionamiento en grandes centros de investigación, tales como el hospital de San Luis en París (Francia), en Zurich (Suiza), en los Estados Unidos.

En el país participó de la organización de muchas entidades afines con su profesión: miembro fundador de la Sociedad de Dermatología y de la Sociedad Argentina de Hidrología y Climatología, perteneció al hospital de honor de niños de la ciudad de Buenos Aires, del cual también fue médico, consultor y consejero.

En 1974 fue nombrado académico correspondiente de la Sociedad de la Academia de Ciencias, premio Diego Alcorta 1980 de la Sociedad Argentina de Humanismo Médico, en 1981 fue nombrado miembro honorario nacional de la Sociedad Argentina de Humanismo Médico, en 1983 nombrado miembro nacional de la Sociedad Argentina de Dermatología. Fue un gran estudioso del Neuquén. Junto con la tarea científica desarrolló otras tareas en distintas disciplinas.

En 1950 fundó la Casa Neuqueniana en la ciudad de Buenos Aires con el objeto de difundir la historia, la geografía, folclore, arqueología, etnología, geología de la provincia. Fue miembro de número, presidente y presidente honorario de la Junta de Estudios Históricos del Neuquén. Participó en los planes de creación de la Universidad del Neuquén y fue profesor titular de Historia y Geografía del Neuquén; cuando la universidad se nacionalizó como Universidad Nacional del Comahue fue profesor titular de Historia Regional. Sus libros más destacados son “Pehuen Mapu”, “Donde estuvo el paraíso”, “El tronco de oro”, “Neuquén de mi canto”, “El Domuyo y sus misterios”, la publicación “Neuqueniana” y su obra cumbre ”Neuquén, su historia, geografía y toponimia” (en siete tomos). Alrededor de 1970, estudió atentamente las algas recogidas en la región del Domuyo, de donde extrajo importantísimas conclusiones científicas. Don Gregorio fue un músico aficionado, sus ratos de descanso los repartía entre la lectura y el placer por tocar su mandolina. Ya en sus últimos años se radicó en Neuquén, asistido por su secretaria Mirta Velázquez, entre otras personas; y falleció el 11 de octubre de 1986, a los 96 años.

En 1989 se cumplieron 100 años del nacimiento del doctor Gregorio Álvarez; en sus festejos se izó por primera vez la bandera de la provincia, por lo que un decreto provincial estableció que se incorporaran a las conmemoraciones oficiales de la Provincia del Neuquén el 28 de noviembre, fecha del nacimiento de Gregorio Álvarez y del primer izamiento de la bandera provincial. En la foto lo vemos con Jorge Luis Borges en su visita al Neuquén, y el periodista Ventureira.

Colegas docentes: en nombre de la historia y la cultura neuquina, enseñemos con especial atención la vida y obra del doctor Álvarez en todos los niveles de la enseñanza, es una manera de honrar su memoria y rendirle día a día nuestro homenaje de patagónicos.

Beatriz Carolina Chávez

DNI 6.251.256


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