Guaidó suma apoyo popular, pero Maduro conserva a los militares

Tras el levantamiento del martes, hoy los enfrentamientos siguieron en un clima de alta tensión.  El líder opositor realizó una gran manifestación, pero los jerarcas militares parecen darle la espalda.



Guaidó logró una gran marcha de apoyo y llamó a un paro general.

El líder opositor venezolano Juan Guaidó recibió hoy el respaldo en las calles de miles de seguidores, pese a no haber logrado que un alzamiento militar quebrara el apoyo de la Fuerza Armada al presidente Nicolás Maduro.


Una enorme multitud atendió su llamado en Caracas para exigir que Maduro “cese la usurpación del poder”, en medio de la peor crisis socioeconómica de Venezuela. De todas maneras, la marcha no logró ser “la más grande en la historia del país” como se había propuesto Guaidó.

Molotov contra una tanqueta, en uno de los enfrentamientos.


Las protestas degeneraron en disturbios en varias zonas de la capital, donde militares y policías lanzaron bombas lacrimógenas contra manifestantes, que a su vez respondieron con piedras y cócteles molotov.

La represión del alzamiento dejó al menos un muerto, 109 heridos y 150 detenidos, según las ONG Observatorio Venezolano y Foro Penal (FP).


Efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma en la mayoría de los puntos de concentración de los simpatizantes antichavistas con el objeto de evitar las marchas que habían programado, informó la prensa venezolana y extranjera.


“Minutos después de que soldados valientes se pusieran del lado del pueblo, todos los soldados vieron el respaldo contundente del pueblo de Venezuela, que los va a acompañar”, dijo Guaidó ante sus seguidores, recordando que miles se volcaron para respaldar la rebelión el martes.
Tras 19 horas de ausencia, el presidente Maduro afirmó que los responsables del frustrado alzamiento cívico militar son buscados por la Justicia y “más temprano que tarde” irán a la cárcel.


“Acabamos de derrotar un nuevo complot de la derecha; ayer pretendieron imponerse a traición”, dijo el mandatario ante decenas de simpatizantes reunidos en el palacio presidencial de Miraflores con motivo del Día del Trabajador.

“Acabamos de derrotar un nuevo complot de la derecha; ayer pretendieron imponerse a traición”.

Maduro reapareció tras varias horas de silencio.


“Tengo las pruebas en las manos y la Justicia los está buscando y más temprano que tarde irán a la cárcel a pagar su traición y su delito”, agregó.

Maduro relevó a un alto jefe penitenciario por la liberación de Leopoldo López.


Guaidó, reconocido como presidente interino por medio centenar de países, había encabezado la sublevación de un grupo de militares en la base aérea La Carlota, en Caracas.


La escalada del martes avivó las tensiones entre Washington y Moscú, luego de que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, acusará a su par ruso, Sergei Lavrov, de desestabilizar a Venezuela con su apoyo a Maduro, en conversación telefónica.


Lavrov denunció a su vez una “influencia destructiva” de la Casa Blanca, luego de que ayer Pompeo reiterara que “una acción militar es posible”.
Aunque Guaidó llamó a la Fuerza Armada a sumarse al levantamiento, la cúpula militar reiteró lealtad a Maduro y 25 insurrectos terminaron pidiendo asilo en la embajada de Brasil.


También se asiló en la embajada de España Leopoldo López, liberado por los rebeldes de su prisión domiciliaria y con quien Guaidó lideró la sublevación.
“Vamos a seguir en las calles hasta lograr la libertad (…), el régimen va a tratar de acentuar la represión, de perseguirme”, advirtió el diputado.

El presidente ha sido claro como el cristal e increíblemente consistente. Una acción militar es posible. De ser necesario, eso es lo que Estados Unidos hará”.

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE. UU. sobre la postura de Donald Trump sobre Maduro.


Guaidó, a quien el oficialismo ya le retiró la inmunidad legislativa, consideró que su eventual detención supondría un “golpe de Estado”, al ser el “único presidente legítimo” de Venezuela.
Las manifestaciones se extendieron a regiones como Táchira y Zulia (oeste).


“Lo que estamos viviendo es un infierno, sin agua, sin electricidad, sin medicamentos. Tengo fe en que el pueblo en la calle va a lograr que la olla reviente”, dijo a Evelinda Villalobos, de 58 años, habitante de Zulia.


Al proclamar la derrota de los “golpistas”, Maduro advirtió que no habrá impunidad, pero Estados Unidos alerta que encarcelar a Guaidó sería el “último error de la dictadura”.


Luego de la fallida sublevación, Washington advirtió al ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, que está ante la “última oportunidad” de romper con Maduro.

La pulseada que definirá el futuro del país

El politólogo Luis Salamanca planteó que Nicolás Maduro y Juan Guaidó entraron una disputa por el respaldo de los militares, pilares del mandatario, a quienes según expertos éste les ha otorgado amplia participación en el manejo de la renta petrolera.


“Algunos han sido ganados por Guaidó, pero los jerarcas siguen del lado del gobierno”, expresó el analista.
“Ni Maduro ni la oposición están en una posición fortalecida. Maduro hará todo para permanecer en el poder y la oposición hará todo para mantener la presión bajo el liderazgo de Guaidó. Pero el árbitro final serán las Fuerzas Armadas”, subraya Shifter.


Para Michael Shifter, de Diálogo Interamericano, las amenazas de funcionarios estadounidenses contra Maduro forman parte de una política que “parece haber sido elaborada más por deseos que por una estrategia clara”. Por eso “no ayudan y muchas veces son contraproducentes” para una transición política.


Guaidó se proclamó presidente encargado el 23 de enero, luego de que el Legislativo, de mayoría opositora, declarara usurpador a Maduro por reelegirse en comicios fraudulentos.


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