Hace setenta años que la cumbre del Tronador dejó de ser inalcanzable
El topógrafo Germán Claussen ascendió solo y fue el primero en llegar a la cima.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Hoy a las 22 se cumplen exactamente 70 años desde que el primer hombre pisó la cima del monte Tronador, la montaña más alta de Río Negro y del Parque Nacional Nahuel Huapi. El vencedor del pico Anón, límite internacional entre Argentina y Chile, fue el topógrafo Germán Claussen, que subió solo y arribó a la cumbre al anochecer. La falta de luz le impidió descender, por lo que caminó en círculos hasta el alba.
La ascensión de Claussen fue considerada una proeza ya que la montaña era codiciada por escaladores de todo el mundo. Pocos días después fallecieron dos de ellos, los italianos Wálter Durando y Sergio Matteoda, quienes no sabían de la escalada de Claussen y desaparecieron en una tormenta mientras ascendían desde Chile intentando ser primeros.
En la memoria del Club Andino Bariloche (CAB), Claussen reseña su conquista, que tuvo lugar por la cara este de la montaña, de 3.478 metros. El andinista subió a la antecumbre denominada Promontorio y desde allí cruzó la pared somital de sur a norte, en una larga travesía por una pared de hielo, bautizada con su nombre durante muchos años. La ruta fue utilizada durante varias décadas, cayendo en desuso cuando la cumbre perdió todo el hielo y la travesía se hacía extremadamente peligrosa por las caídas de piedras. Hoy se sube en línea directa, desde el Promontorio a la cumbre. Claussen partió de Bariloche el 25 de enero, demandando 2 días para llegar hasta el puesto de Manuel Cancino, en Pampa Linda. No había ningún tipo de caminos y lo hizo a caballo, siguiendo la picada que bordea el lago Mascardi por su orilla norte. El 27 subió hasta un campamento aledaño al glaciar Castaño Overo y todo el día siguiente permaneció esperando al doctor Juan Javier Neumeyer, quien sería su compañero de cuerda.»El tiempo se presentaba muy bueno y como el doctor no llegaba, decidí seguir solo. Comencé la marcha hacia las 4 de la mañana y pasado el mediodía estaba en el Promontorio, a 3.410 metros», detalla en la memoria del CAB.
«Desde aquí pude observar de cerca el paredón del pico principal, hasta ahora invencible. Dudé si continuar. Como el tiempo era muy favorable, decidí
intentarlo. No obstante, las dificultades fueron tantas, que recién hacia las 21.30 superé la parte peligrosa. Tuve que tallar centenares de escalones en la nieve y el hielo. Finalmente, pise la cumbre hacia las 22″, anotó.
Al no poder descender, se ató a la piqueta con una cuerda y caminó en círculos toda la noche, para combatir el frío. La luz de la luna le permitió observar la cima, de unos 40 metros de largo, muy angosta y con 4 elevaciones hacia el oeste. «Piedra viva no aflora en el pico y calculo que el espesor del hielo es de unos 40 metros y mucha edad, siglos posiblemente», escribió. Al día siguiente descendió, dejando anotado en una maderita su nombre, con un alambre y un «pedazo de carne de huemul», único alimento que tenía. Al segundo día, en el valle Alerce, se encuentra con Neumeyer y el ingeniero de la Motte, miembros del CAB. Festejan la ascensión con un pato asado. Claussen regresa a Bariloche cruzando las montañas hacia el brazo Tristeza del lago Nahuel Huapi, en otras 3 jornadas de marcha solitaria.
Los tres primeros ascensos, en solitario
Los tres primeros ascensos a la cima del monte Tronador, considerada una escalada de dificultad media pero que requiere un buen estado físico, fueron realizadas en solitario. El segundo en alcanzar la cumbre fue Otto Meiling, quien lo hizo el 6 de enero de 1937, en ruta directa desde la Depresión y un año más tarde, lo hizo Manuel Margarido, el cual repitió la ruta de Claussen.
El cuarto ascenso volvió a tener como protagonista a Margarido, en cordado con el subteniente Emiliano Huerta (del Ejercito Argentino) y el de enero de 1039 vuelve a subir Meiling en solitario, desde el col Reichert, que divide las cumbres del pico Chileno e Internacional.
En aquel entonces los equipos utilizados eran botas de cuero, crampones de 8 o 10 puntas, piquetas rectas, sogas de cáñamo y eventualmente algún clavo para el hielo. Lo más importante lo representaba la pericia del escalador.
La primera mujer que piso la cima fue Luisa Capraro, en la 12º ascensión, el 16 de diciembre de 1940, que lo hizo junto a Hans Lutzenberger, y por la cual la cumbre fue bautizada como «el trono de Luisa». A partir de allí y hasta fin de 1944 la cima fue ascendida en más de 30 oportunidades, en su mayoría por cordadas de 2 personas. Los que más veces subieron fueron Otto Meiling (en 9 oportunidades) y Alejandro Hemmi (14 veces), los cuales lo hicieron en su calidad de guías de montaña, la mayoría de las veces con clientes.
Durante dichos años, prácticamente todas las ascensiones se hacían el Internacional, lográndose por ejemplo, en 1944, 12 ascensiones diferentes.
Actualmente la mayoría sólo sube el pico Argentino, de 3.200 metros, muchísimo más accesible que la cumbre principal. (AB)
El más trágico
Si bien no existen estadísticas detalladas de los accidentes en montaña en el CAB estiman que el Tronador, con 19 muertos, es el cerro más fatídico de la Patagonia. Más aún, sólo hay registros en los que es superado por el Aconcagua, donde fallecieron más de 100 personas.
«La cantidad de accidentes fatales tiene directa relación con la cantidad de personas que cada año visitan el cerro y también con su relativamente baja dificultad técnica, lo cual la hace accesible para escaladores relativamente inexpertos», aseguraron desde la Comisión de Auxilio del CAB.
En el Tronador, de los 19 muertos 10 continúan desaparecidos en sus hielos eternos, ya que fueron víctimas de tormentas, avalanchas y caídas en grietas. Sólo uno falleció en el sendero de acceso al refugio Otto Meiling (que es visitado cada verano por centenares de excursionistas) el cual se perdió y fue hallado sin vida en el arroyo Castaño Overo. (AB)
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Hoy a las 22 se cumplen exactamente 70 años desde que el primer hombre pisó la cima del monte Tronador, la montaña más alta de Río Negro y del Parque Nacional Nahuel Huapi. El vencedor del pico Anón, límite internacional entre Argentina y Chile, fue el topógrafo Germán Claussen, que subió solo y arribó a la cumbre al anochecer. La falta de luz le impidió descender, por lo que caminó en círculos hasta el alba.
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