Hallan abundante flora y fauna del Cretácico

La muestra está ubicada en Los Barreales, cerca de Neuquén.En la zona trabaja un equipo de investigadores de la UNC.En el lugar también existen restos fosilizados de tres dinosaurios.

LOS BARREALES (Enviado especial).- Hace unos cien millones de años fue una laguna mansa y profunda. Ahora son rocas duras, rojas y grises.

A unos 80 kilómetros de Neuquén, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Comahue (UNC) perfora el lecho sepultado, devenido en tumba de dos enormes dinosaurios herbívoros y de un carnívoro de dentadura mortal.

Los restos de las bestias se encuentran junto a una de las más completas muestras de flora y fauna del período Cretácico de la que se tenga registro: hojas, pequeños peces de agua dulce impresos sobre roca; cáscaras de huevo de dinosaurios, cuadritos de caparazón de tortugas y una larguísima raíz petrificada, entre otras piezas que pulverizan cualquier capacidad de asombro.

La campaña cumplió dos meses. Y consumirá por lo menos un par más. Los investigadores combaten contra reloj. Quieren sacar los restos antes que el invierno congele este pedazo de desierto y también antes de que el lago Los Barreales vuelva a sus niveles máximos y cubra el lecho de la laguna cretácica.

El paleontólogo Jorge Calvo es optimista en cuanto a los resultados y se muestra exultante por los resultados. Este es el segundo año en que su equipo llega hasta a Los Barreales. Pero esta vez cuenta con todos los medios para rescatar los fósiles que descansan en una zona que marca el límite del territorio mapuche y del yacimiento gasífero Loma de la Lata. En el 2000 las cosas fueron distintas: tuvieron que dejar todo porque no había dinero (Ver aparte).

El gran objetivo sigue siendo el dinosaurio que en principio se creyó era el más grande del mundo, pero que los registros de este año ubican en un segundo lugar no menos halagüeño. Futalognkosaurus -ese el nombre que le dan al bicho en el campamento de Los Barreales- habría medido unos tres o cuatro metros menos que Argentinosaurus Huinculensis, que anduvo muy cerca de los 40 metros de longitud. Calvo explica que lo más importante de este hallazgo es la cantidad de huesos y piezas que ya se muestran a flor de tierra que están por muy por encima de las que se conocían de Argentinosaurus. Hay huesos de todo tipo y de todos los tamaños. «Y todavía no sabemos qué más tenemos abajo, llevamos dos metros de excavación y seguimos encontrando fósiles».

Los investigadores tuvieron un equipo de 25 personas trabajando en el campo. Ahora quedan sólo cinco. «Es un yacimiento riquísimo, la gente que se fue tuvo que volver a su actividad normal», explicó el paleontólogo. A lo largo de este verano de fuego en el desierto, el equipo recibió alrededor de 600 visitantes, los que aportaron desde víveres hasta hielo. Por eso, alrededor de la excavación que tiene unos 300 metros cuadrados de superficie, a pico y pala trazaron una suerte de circuito desde donde se pueden ver los fósiles tal cual estaban enterrados sin molestar a los investigadores. De todas maneras, siempre hay algún profesional para explicar cómo es el trabajo y qué es cada pieza. Una de cosas más llamativas son las vértebras alineadas. Calvo comentó que los costos son muy altos y a la vez que invitó a las escuelas a visitar el yacimiento pidió una colaboración de 1 peso por cada estudiante.

«Creo que vale la pena: esto sólo se podría ver por (el canal) Discovery», afirmó Federico Poblete, uno de los técnicos de la UNC.

Calvo cree que los animales que están rescatando murieron a unos 500 metros del lugar donde ahora están amontonados sus restos. «Probablemente estaban junto a un río y fueron arrastrados a esta laguna más o menos profunda», describió. Una vez dentro de la laguna, cubiertos por las arenas, se produjo el proceso de fosilización que, básicamente, es el reemplazo del hueso por minerales.

«Es la primera vez que en el grupo Neuquén se encuentra flora y fauna asociada», dice el investigador al tiempo que muestra los diminutos fósiles de peces que uno imagina similares a las mojarritas de nuestros días. Enseguida, levanta una piedra chata que tiene grababa una hoja apenas un poco más grande que la espina dorsal del pececillo. La hoja impresa es de similar tamaño a la de los ficus que adornan los interiores de algunas de nuestras casas. La piezas, pequeñas y delicadas, estaban junto a los restos del gran dinosaurio herbívoro, algunos de cuyos huesos superan largamente el tamaño de un hombre. Todo estaba junto, encriptado en lo que fue el seno de esa laguna que hoy es roca.

Dientes y una raíz

LOS BARREALES (Enviado especial).- Los investigadores llevan rescatados algo más de 40 dientes de dinosaurios. Del total, por lo menos 30 son de un animal carnívoro y el resto de uno o dos herbívoros.

Los primeros son curvos y tiene una rebaba como si fuera una lima, por lo que da la impresión de que el dueño de esas armas bien podría haber arremetido contra cualquier criatura.

Los otros dientes son asimilables a un lápiz y es obvio que solo servían como para mascar plantas. Hay también piezas descomunales, como por ejemplo un pubis de un metro con cuarenta centímetros y un hueso del cuello de 1,05 metro.

Los investigadores no dudan en que habrá más piezas. No sólo en el yacimiento sino también en los alrededores, donde, por ejemplo, encontraron más de dos metros de raíces de un árbol.

Del equipo inicial de 25 personas sólo quedan el italiano Paolo Gandossi de la universidad de Pavia; Claudia Veraldi y Juan Domingo Porfiri de la universidad de La Pampa; Elías Gómez del museo de El Chocón; y el «Samurai» Federico Poblete, técnico al servicio de la UNC.

Una campaña con gestos solidarios

LOS BARREALES (Enviado especial).- Para proseguir con el rescate, en los próximos días comenzará el montaje de un tinglado de algo más de 300 metros cuadrados que ocupa el yacimiento. Es que de otra manera será muy complicado seguir trabajando.

El día que este diario llegó al campamento, los investigadores estaban más abocados a sacar el agua y a mantenerse en pie sobre el jabonoso terreno que a su tarea específica.

Calvo tiene una larga lista de agradecimientos para hacer. Es que en esta campaña, tuvo muchísimas colaboraciones: desde gente que dejó víveres hasta la donación de 100.000 dólares que formalizó la empresa Duke Energy. La cifra, suculenta por cierto, se recibe en cuentagotas, a causa del corralito financiero.

El paleontólogo de la UNC destacó el préstamo de un trailer con todos los servicios que les hizo la firma Daniel Andino de Centenario, y la donación de una heladera que formalizó el club Mari Menuco. También comentó que la comunidad mapuche Paynemil les ha hecho llegar desde chivos hasta hielo, como lo hizo el martes el guardián de Loma de la Lata, Luis Cortéz, el dueño del parador donde se come tan bien como en el centro de Neuquén.

Como hay trabajo para rato y ánimo de mostrar los secretos de esta parte de la paleontología, el camino hasta el yacimiento está señalizado. Hay que ir por la ruta provincial 51 (más allá de la entrada a la selecta villa Mari Menuco) y pasar de largo unos 20 kilómetros costeando el lago Los Barreales. Si se complica se puede consultar al guardián de Loma de la Lata o bien llamar a Cecilia Pino al 4490300 interno 247 de la Universidad del Comahue, de lunes a viernes.

Rodolfo Chávez

rchavez@rionegro.com.ar


LOS BARREALES (Enviado especial).- Hace unos cien millones de años fue una laguna mansa y profunda. Ahora son rocas duras, rojas y grises.

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