«Hice mi trabajo, no inventé ni fabriqué nada»

Rolando Maggiolo, el jefe de la División de Huellas y Rastros de Gendarmería Nacional, declarará hoy. Será una audiencia decisiva. Ayer el perito le anticipó a "Río Negro" cómo se hizo la tarea. Dijo que partieron de la investigación realizada por la Policía de Río Negro, que halló cinco puntos característicos entre una huella que estaba en una canilla y la de David Sandoval.

CIPOLLETTI (AC).- A un mes de iniciado el debate, hay distintas hipótesis de lo que pudo haber sucedido en el laboratorio de 25 de Mayo y Roca. Piezas sueltas que no encajan en el complejo rompecabezas del caso, testigos que se contradicen, que no saben o no recuerdan. «Gendarmería define» coincidieron las partes más de una vez.

Las expectativas se centraron desde el principio en las declaraciones de los peritos que encontraron huellas de David Sandoval en la escena del crimen y también en la bicicleta del otro imputado, Javier «El Clavo» Sandoval.

Hoy declaran estos peritos. Será una audiencia decisiva para determinar la responsabilidad del lavacoches y la presunta vinculación, si es que existe, entre los dos imputados. Hasta ahora nadie dijo que se conocen.

El comandante Rolando Maggiolo sabe que hay controversia, que se plantea una fuerte puja entre la querella y la defensa por el valor de estas pericias. Pero se muestra tranquilo, seguro. «Yo hice mi trabajo, no inventé ni fabriqué nada», le aseguró ayer a este diario.

El jefe de la División Huellas y Rastros de Gendarmería Nacional llegó ayer a la zona junto a Javier Desideri. Ambos están citados para la audiencia de hoy, que contará además con la presencia de otros peritos, entre ellos Elda Micucci, de la Policia Federal.

Los peritos de Gendarmería le dieron identidad a varios rastros: a dos huellas encontradas en la grifería del lavatorio, a otra hallada en una tabla que estaba en el baño, una que detectaron en un pocillo de café, dos en el manubrio de la bicicleta que utilizó «El Clavo» Sandoval y otras dos en el vehículo de Valentina Sandoval, una mujer que fue desvinculada del hecho. Todas incriminan a David Sandoval.

«Nosotros no decimos fulano fue. Es el juez el que administra justicia. Lo único que sé es que encontramos unas huellas que pertenecen a fulano de tal. Y ese fulano de tal tiene que explicar por qué esas huellas estaban ahí», dijo Maggiolo.

El jefe del grupo recordó que les entregaron para cotejar 103 fichas dactiloscópicas pertenecientes, entre ellas, a las víctimas, personal que frecuentaba el laboratorio y sospechosos. Estas improntas las confrontaron con las huellas halladas por la Policía de Río Negro y las que que detectaron ellos mismos al trabajar en la escena del crimen.

«Seguimos la línea de la Policía de Río Negro que dijo que había cinco puntos característicos en una de las huellas (de la grifería). Nosotros seguimos esos puntos. No inventamos nada», afirmó.

¿Por qué ustedes pudieron darles identidad a las huellas y otras instituciones no?

-Porque tenemos elementos cómo buscar y con qué encontrar -respondió Maggiolo.

Dijo que si los peritos del Gabinete de Criminalística de Cipolletti hubiesen tenido en ese momento los medios necesarios seguramente iban a obtener el mismo resultado. «Tenían conocimiento, pero no los medios», aseguró.

La Policía de Río Negro, la de Neuquén y la Federal coincidieron en que los rastros de la grifería del baño no eran aptos para cotejo. Pero Gendarmería encontró suficientes puntos característicos (11 en uno y 12 en otro), que permitieron darle identidad.

Ayer el Tribunal le entregó toda la prueba pericial a Micucci, de la Federal, para que analice el trabajo incorporado al expediente. La perito dará su conclusión en la audiencia de hoy.

También Gendarmería dirá lo suyo. Explicará, como lo hizo ayer Maggiolo, que ellos trabajaron «sobre los mismos elementos de juicio», no sólo sobre fotografías.

 

Hipótesis por el recorrido de los perros

CIPOLLETTI (AC).- ¿Fueron dos personas las que dejaron rastros?, ¿fue uno solo que volvió por un camino distinto? Las dudas siguieron siendo las mismas, sólo que ahora se tiene un panorama más claro del recorrido que hicieron los perros.

Ayer declararon los guías de las policías de Neuquén y del BORA que estuvieron al frente de los rastrillajes realizados al día siguiente del hecho. Bruno Rosales, el guía de Neuquén, contó que salieron desde Mengelle y O'Higgins con dos perras. Les dieron a olfatear ácido acético y comenzaron el rastrillaje. Nunca habían trabajado con un químico similar.

«Fue automático. Agacharon la cabeza y salieron hacia las vías», dijo Rosales. Explicó que esto es una muestra de que el animal «está siguiendo un rastro firme». De la misma forma llegaron hasta la casa de «El Clavo» Sandoval. «En ningún momento perdieron el rastro», aseguró.

Luego declaró Néstor Gutierrez del BORA, quien estuvo a cargo del rastrillaje que hizo un perro llamado «Juan». Salió del laboratorio y fue por un camino distinto hasta la casa de Sandoval.

El encuentro entre los dos rastros se produjo en un sector de las vías, que ayer los guías le mostraron al Tribunal. ¿Por qué fueron el tramo inicial por caminos distintos? Siguen las hipótesis. Pudo ser una misma persona que regresó por otro lugar (no en la bicicleta de 'El Clavo' Sandoval) o bien dos sujetos. Y en este caso se abren las posibilidades: como se supone que si fueron dos, el primero que se fue del laboratorio no se contaminó con ácido, se aventura que uno de los rastros pudo haberlo dejado algún policía que trabajaba en la investigación.

Para la acusación, lo más importante es que los perros llegaron hasta la casa del imputado.

Para obtener más datos, el Tribunal decidió realizar una prueba empírica. Quiere que se deje un rastro de ácido acético y que «Juan», si es que está aún en la división, realice el recorrido. La querella pidió que los animales de la División de Neuquén concreten la misma experiencia.

 

Investigación en medio del debate

CIPOLLETTI (AC).- Fue una jornada de investigación en medio del debate. Casi una instrucción paralela. El Tribunal dispuso realizar ayer una rueda de reconocimiento para ver si cinco testigos lograban identificar a algunos sospechosos, pero la medida no tuvo éxito.

Fueron largas horas de espera en el Juzgado Penal 21 para que algunas de las personas que vieron la caída del sujeto en bicicleta y la mujer que recibió al hombre que pedía refugio en Roca, vieran fotografías y a un sujeto que actualmente está detenido por homicidio en Neuquén. Nada se consiguió con esta iniciativa.

En realidad, la rueda se preveía realizar inicialmente sólo con Gloria Guiñez, la mujer a quien le pidieron «aguante» en Roca. El fiscal Edgardo Rodríguez Trejo quería que esta testigo viera a Rodolfo Naccaratti, el sujeto que incriminó a «El Clavo» Sandoval la semana pasada. Pero Naccaratti no apareció y por fotografías la mujer no lo identificó.

Este sujeto fue el centro de algunos testimonios de ayer. Volvió a declarar Raquel Pilquimán, la dueña de la casa donde según Naccaratti, «El Clavo» le propuso participar del hecho. Pilquimán negó esto ayer, al igual que sus dos hijas, una de ellas, menor de edad. Sólo quedó en claro que tanto Naccaratti como «El Clavo» fueron más de una vez a la vivienda de Pilquimán.

El caso de Naccaratti fue insólito. El fiscal tenía datos de que había sido golpeado (por lo que comentó) y que la policía había conversado con él. Además una de las hijas de Pilquimán dijo que lo había visto el lunes. Pero no lo ubicaron para el debate.


CIPOLLETTI (AC).- A un mes de iniciado el debate, hay distintas hipótesis de lo que pudo haber sucedido en el laboratorio de 25 de Mayo y Roca. Piezas sueltas que no encajan en el complejo rompecabezas del caso, testigos que se contradicen, que no saben o no recuerdan. "Gendarmería define" coincidieron las partes más de una vez.

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