Impuesto a las Ganancias





Neuquén

Esta ley entró en vigencia el 18 de enero de 1932 con el nombre de impuesto a los Réditos, por recomendación del ministro de Economía Prebisch, en la presidencia de José E. Uriburu, y nunca más se bajó.

Si partimos de la base de que el salario no es una ganancia, sino una retribución por una prestación, ¿por qué los asalariados y jubilados pagan impuesto a las Ganancias? Poniéndolo en palabras simples: los ingresos menos los gastos serían igual a la ganancia. Para aquella persona que consume la totalidad de su sueldo y no tiene capacidad de ahorro, ¿cuál sería la ganancia? Además, consideremos que en todo lo que se consume se pagan los impuestos que se le cargan a los productos, lo que hace aún más ilógica su aplicación.

Si pagar este impuesto es injusto para los asalariados de clase media, cómo será para los jubilados que por haber aportado durante un montón de años cobran una jubilación más o menos digna y pagan Ganancias sobre la “devolución” de lo que aportaron durante toda su vida activa.

Hace más de 50 años que todos los gobiernos prometen desafectar de este impuesto a los sueldos y jubilaciones, pero ninguno cumplió. Es hora ya de que los legisladores pongan lo que tienen que poner y hagan una profunda reforma fiscal para que no se aplique nunca más a salarios y jubilaciones que no son “ganancia”, sino retribución por una prestación. Gran parte de lo que se recauda no debería utilizarse para subsidios del clientelismo político que pagamos todos aquellos que trabajamos toda nuestra vida aportando este impuesto distorsivo y sumamente injusto.

Roberto A. Rubio

DNI 10.133.491


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