Inseguridad frena el desarrollo de Latinoamérica
Agrava la desigualdad y afecta a la cohesión social y la democracia.
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La desigualdad, la delincuencia y la impunidad han generado un ciclo vicioso que se retroalimenta, señala el informe del PNUD.
NUEVA YORK (DPA) – La inseguridad ciudadana está frenando el desarrollo de América Latina y combatirla requiere, ante todo, una estrategia como “política de Estado” más allá de gobiernos puntuales, que prevea medidas para combatir la impunidad y la corrupción a la par que se promueve una mayor equidad, dijo un organismo de Naciones Unidas .
“Pese a las mejoras sociales, la región sigue siendo la más desigual y la más insegura del mundo”, alerta el Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD) en su nuevo Informe de Desarrollo Humano (IDH) sobre la región, difundido por altos responsables de Naciones Unidas, el Banco Mundial y organismos regionales.
El estudio “Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina”, subraya que la inseguridad está afectando no sólo a los ciudadanos de forma individual –cinco de cada 10 latinoamericanos perciben que la seguridad en su país se ha deteriorado, destaca el informe– sino también a la cohesión social y las instituciones democráticas.
Y, además, tiene un coste en el “potencial económico” de la región: sin el exceso de muertes por homicidios, el producto interno bruto de la región habría sido superior en un 0,5 % en 2009. Lo que equivale, de acuerdo con el PNUD, a 24.000 millones de dólares tan sólo en ese año.
Honduras es el país de la región que sufre los más altos costos por el delito y la violencia: 1.669 millones de dólares en 2010, o un 10,54% de su PIB, según el PNUD. Le siguen Paraguay (8,7% del PIB), Chile (3,32%), Uruguay (3%) y Costa Rica (2,52%).
“Las capacidades de los Estados latinoamericanos no han estado a la altura del desafío de la seguridad: la corrupción y la impunidad, así como la falta de proporcionalidad en las sanciones, han mermado su efectividad y legitimidad”, sostiene el informe. La recomendación número uno del PNUD para la región es por ello “alinear los esfuerzos nacionales” para reducir el delito y la violencia.
Eso requiere, destaca, un “Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana como política de Estado” entre gobiernos, partidos y sociedad civil, dijo el subsecretario general de la ONU y director del PNUD para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz. “No hay una solución mágica (…) pero este grave problema sí tiene remedio y requiere visión y voluntad política de largo plazo”, subrayó Muñoz.
Unas estrategias que por otra parte deben alejarse de las políticas de mano dura que, según el PNUD, “no funcionan”. De hecho, señala el informe, “la fuerte represión policial y penal a menudo ha coincidido con altos índices de criminalidad”.
El PNUD recomienda también generar políticas públicas orientadas a proteger a las personas más afectadas por la violencia y el delito, así como prevenir la delincuencia y la violencia impulsando un crecimiento “incluyente, equitativo y con calidad”. Se debe además “disminuir la impunidad” mediante el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y justicia “con apego a los derechos humanos”, así como potenciar la “participación activa de la sociedad” en la construcción de la seguridad ciudadana e incrementar las “oportunidades reales de desarrollo humano” para los jóvenes, en vista de que cinco países de la región (El Salvador, Colombia, Venezuela, Guatemala y Brasil) tienen las “tasas de homicidio juvenil más altas del mundo”. Finalmente, el PNUD insta a “atender y prevenir” la violencia de género, a salvaguardar “activamente” los derechos de las víctimas, a regular y reducir los “disparadores del delito” como son el alcohol, las drogas o las armas .