Jorge, Guillermo y Maravilla

Sapag definió el umbral de lo que no está dispuesto a negociar. Pereyra se encuentra en una situación incómoda.

Redacción

Por Redacción

Neuquén

gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

Un funcionario neuquino de alta jerarquía interpretó esta semana que puede transformarse en una “emboscada” la reunión que los gobernadores de las provincias petroleras mantendrán mañana a la tarde con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Olivos. La especulación puede resultar exagerada pero se refiere al malestar que provocó en ámbitos del oficialismo provincial la suspensión de una instancia de negociación clave pautada para principios de la semana que pasó. El encuentro se malogró luego de que circulara el contenido del borrador que provincias y Nación pensaban discutir para darle forma a una nueva ley de hidrocarburos específica para regular el negocio en las explotaciones no convencionales. En el gobierno nacional consideraron que la difusión de ese documento base fue una clásica picardía política originada en algún nicho de una administración provincial con la intención de enturbiar la discusión previa de un tema central que pone en revisión el esquema de decisiones en la política energética y el grado de participación de las provincias en la materia. En este nuevo contexto, los gobernadores, en vez de contar con un mayor margen de maniobra, como estaba planificado originalmente, van camino a una “cita a ciegas”. Así describió otro funcionario del gobierno provincial el encuentro que se celebrará mañana y que comenzará con una ronda de ablande desde temprano con la intención de llegar con algún grado de consenso a la posterior cita con la presidenta el mismo día. En la intimidad del gobierno, Jorge Sapag ha marcado los límites “tolerables” de esta negociación vital para la principal actividad industrial de la provincia. Fuentes del oficialismo dijeron que el gobernador no está dispuesto a que la nueva legislación deje fuera de juego a las empresas provinciales de petróleo y que defenderá, como umbral básico para la distribución de la renta, el modelo del contrato de YPF y Chevron para el yacimiento Loma Campana, lo que traducido en números representa un 12% del pago de regalías, un 3% del impuesto sobre los Ingresos Brutos y un 5% de participación en las ganancias. Esto último equivale a rechazar la idea de congelamiento de regalías en el 12% y una posible reducción o eliminación de impuestos provinciales para hacer más atractivas las inversiones en Vaca Muerta. Justamente por estar sobre la codiciada formación geológica Neuquén es la provincia que más tiene para ganar o perder en esta crucial negociación. Y Sapag piensa que puede hacer causa común en defensa de estos principios con Santa Cruz, Chubut y Río Negro. Nadie se va a suicidar con propuestas que no se puedan defender en las provincias, razonó el ya aludido funcionario de alta jerarquía. En el mismo sentido, apeló a una frase atribuida al exsenador Elías Sapag, padre del gobernador, que decía que si se iban a cortar cabezas era mejor marchar todos juntos hacia la guillotina. El comportamiento de los gobernadores se podrá evaluar con mayor grado de detalle una vez que el gobierno nacional presente su propuesta mañana. En definitiva, y como dijo Sapag la semana que transcurrió cuando respondió críticas que aparecieron luego de conocido el contenido del primer borrador, todos están “ladrándole a la luna” porque aún no se formalizó una propuesta. El debate de la nueva legislación para los hidrocarburos ya cruza la interna del MPN y puede dejar en incómoda situación al senador Guillermo Pereyra, que ocupa la estratégica presidencia de la Comisión de Energía de la cámara alta, una concesión que le hizo el gobierno nacional. En la antesala de este debate de dimensión nacional Pereyra dijo “ni”, pero es muy posible que el también secretario general de los trabajadores petroleros tenga que definir entre sostener políticas del gobierno central y defender banderas históricas del federalismo levantadas por su partido desde los orígenes. Pereyra, como dijo el senador del Frente para la Victoria Marcelo Fuentes, tiene “demasiados mostradores para atender a la vez”, en alusión a los puestos ya mencionados que acumula, sumado a la precandidatura a gobernador por el partido provincial. El legislador del kirchnerismo advirtió que esa circunstancia puede generar conflicto de intereses en Pereyra a la hora de discutir asuntos centrales como el que se está produciendo en estos momentos. En este escenario de definiciones que se empiezan a tomar, el senador del MPN, que además tiene a su compañera de bancada Lucila Crexell más cercana a las posiciones del gobierno nacional, no debería tomar por ingenua la observación de Fuentes. De todos modos, el conjunto de estos sucesos no parece ser por estas horas un tema de gran preocupación para Pereyra, ya que viajó a Nueva York para presenciar la jornada de boxeo entre Maravilla Martínez y Miguel Ángel Cotto en el Madison Square Garden. Cuando esta semana informó de su viaje de placer a un periodista de este diario, el dirigente petrolero dijo que él no tiene por qué ocultar sus salidas y a continuación hizo una insidiosa insinuación cuando aludió a “otros” que no avisan dónde se encuentran cuando salen del país, en elíptica alusión a la última vez que el gobernador Sapag cruzó la oficina de Migraciones.


Neuquén

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora