Juan Palomino, en el nombre del padre

Una historia sobre los hijos y los lazos familiares que nos unen.

Dentro del Plan Federal de Giras Nacionales y en su 90º aniversario, el Teatro Nacional Cervantes propone el viernes y sábado próximos, en el Teatro de la Barda de Río Colorado, “El partener” obra de Mauricio Kartun en la que Manuel Vicente dirige a Juan Palomino, Silvina Bosco y Rodrigo Álvarez. Viajando en ómnibus hacia Gualeguaychú, Kartun halló el disparador para crear esta historia y dibujar sus tres personajes: Nico, adolescente zapateador, busca desesperadamente a Pachequito, su padre, recitador criollo, con quien supo componer un dúo artístico. Tres meses le lleva localizarlo en una pequeña, sucia y maloliente pieza, en los fondos de un restaurante de Campana. Pero él ha emprendido su propia aventura que incluye a Nydia. Los tres, a su modo, buscan el partener. Silvina es Nydia; Rodrigo, Nico y Juan –en diálogo con “Río Negro”– es Pacheco. “Todo padre tiene en algún momento de la existencia, esa dicotomía. Pasa que para unos el amor es mucho más fuerte que el deseo y puede organizarse en la familia. Otros, como en el caso de Pachequito, ha ido avanzando sobre un camino que sólo le ha deparado el desencuentro, la renuncia a su hijo que quiere recuperar a su progenitor y éste lo que menos desea es estar con el joven porque lo pone en dificultades con las mujeres. Si bien no he transitado eso, al ser papá –de tres hijos– siento que a veces no estoy. Me llevó mucho tiempo darme cuenta de ello. Ahora tengo cincuenta años y hago el rol que hizo Lito Cruz cuando se estrenó en 1988. Y recién ahora puedo entender bastante lo que significa la paternidad y la entrega, el escuchar, contemplar. Esta obra me reafirma en mis propias elecciones, porque también he atravesado ese hombre que iba por el mundo… –Solo. –Y abandonando… estar en “El partener” con la dirección de Manuel, con este bello actor que es Rodrigo… él posee eso especial que lo hace distinto a todos sus colegas porteños, la mirada de quien está fuera del circuito de Capital… (Los lectores de estas páginas recordarán haber leído el elogioso comentario de quien esta entrevista firma, tras la presentación –el 19 de mayo– en el teatro Sarmiento de San Juan, de “El Lazarillo de Tormes” por el Grupo Teatro de la Barda de Río Colorado, con dirección de Guillermo Troncoso y la magnífica actuación de Álvarez y Vladimir Klink, representando a Río Negro en la 26ª Fiesta Nacional del Teatro). Cuando se elige ser actor, es evidente que opta también por estar en contacto directo con la vida. Y elegí esta profesión para intentar leer la realidad, ser un vehículo y transmitir. Menos mal que elegí este oficio. No fue solamente por las lucecitas y los espejitos de colores, sino para acercar más la vida, el amor, el vínculo, lo que somos. La obra que haremos en Río Colorado, si bien es quizá todo lo contrario, de algún modo pone ante esa situación en la que los hijos –cuando uno quiere ir a tomar unas copas con los amigos y no aparecer por la casa– nos esperan y la estructura de la familia nos necesita. Por eso, no juzgo al personaje (Pachequito) porque sé que tengo ese componente. Aunque he podido elegir, lo que me parece más maravilloso, y me he permitido todo lo demás también. –La obra habla del encuentro de generaciones diferentes, de quien tiene abundante experiencia y quien la está haciendo, cuestión interesante para esta época que como sociedad vivimos, en la que el diálogo, la búsqueda de los orígenes, están presentes. –¡Sí señor! Creo que si se empieza a desmenuzar a “El partener”, la metáfora está presente. Por primera vez el contexto social, el político, incluso de América Latina, hablan de comenzar a reconocernos en la mirada del otro y a debatir también. Es el principio de algo muy positivo que va a seguir ocurriendo… que el arte, en este caso, que el teatro, la poesía, el cine, la televisión eventualmente, nos permitan atravesar la historia y el momento que vivimos, es uno de los roles fundamentales de aquellos que han elegido, hemos elegido, la expresión como forma de vida. Ustedes, los espectadores, completan el trabajo del actor, del músico, del escritor, del pintor.

Palomino encarna a Pachequito, el padre. Lo acompañan Silvina Bosco y Rodrigo Álvarez.

Eduardo Rouillet


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