Justicia y trabajo, plegaria regional a San Cayetano

Procedentes de toda la zona, los devotos, y no tanto, de San Cayetano se reunieron ayer en la gruta del mirador del lago Pellegrini para rogar por un trabajo, pero también por justicia.

Redacción

Por Redacción

La peregrinación a la gruta a San Cayetano congregó en el mirador al lago Pellegrini a unas 2.500 personas en el predio alrededor del altar. La homilía estuvo marcada por un llamado a la solidaridad y reconocer en este tiempo que el derecho y la justicia están en el reclamo de la población por equidad y trabajo.

La fe en San Cayetano se vio renovada en los fieles que caminaron unos 13 kilómetros para cubrir el trayecto entre la parroquia céntrica San Juan Bosco y la gruta.

Por otra parte los vecinos de Cipolletti y Fernández Oro que no pudieron concurrir a los grandes santuarios de San Cayetano, igual se las rebuscaron para realizar ayer sus pedidos. Caminando, en bicicleta o en vehículos, varios vecinos cipoleños se acercaron hasta la pequeña ermita de «San Cayetano» levantada en Circunvalación y la ruta 151.

En Fernández Oro, también se observó una buena cantidad de devotos del «patrono del pan y el trabajo» en el cruce de las ruta 65 y el acceso a Urundel. La ermita levantada allí, permitió que los fieles de distintas edades elevaran sus plegarias.

En tanto, camino al lago, a simple vista esta vez se notó que hubo menos gente que el año pasado. Sin embargo, durante todo el día de ayer e incluso el domingo se visualizaron vehículos que se acercaban al mirador con familias y grupos para dejar su plegaria.

Algunos feriantes opinaron que el hecho de coincidir la festividad con un día de semana podría haber influido para que los fieles opten por acercarse en el momento que más convenía a sus obligaciones y no se concentren únicamente en la actividad religiosa que se extendió entre las 13 y hasta las 15, cuando se inició la misa.

Los peregrinos llegaban de toda la región. El tránsito vehicular en el puente Cinco Saltos-Centenario fue intenso durante toda la tarde. Se vieron colectivos de Cipolletti y Roca.

Un camión playo aparecía colmado de bolsas de alimentos y ropa que los peregrinos iban depositando como ofrenda al arribar al lugar. Hacia la ruta provincial 70 se extendían los puestos de venta de comidas, gaseosas, espigas e imágenes de todo tipo.

El altar se montó una vez de espaldas a la gruta y de frente a la hermosa vista del lago Pellegrini. El clima acompañó con sol y no hizo frío. El viento y la tierra, en cambio, fueron dos molestos compañeros.

La festividad se enmarcó como el Gran Jubileo de los Trabajadores. «El rol de de todos los ciudadanos es encaminar y progresar» mediante «asociaciones y organizaciones de base en el barrio, las escuelas o el hospital» destacó en la homilía el delegado diocesano de la Pastoral Social, Claudio Faivré Duboz.

Llamó a «acompañar a quienes están haciendo algo» como «los que marcharon en Cinco Saltos» el viernes último por la reactivación de la planta de Imextrade que dejó unos 87 despedidos o en «las manifestaciones de Cipolletti» por las tres chicas asesinadas.

«Un pobre más un pobre, no son dos pobres, sino una fuerza» remarcó para significar la importancia del reclamo. El sacerdote llamó a actuar «con conciencia» cuando «se vota, sabiendo a qué, para qué y a quién» se vota.

Los presos, los indocumentados extranjeros, los pueblos originarios fueron parte de la reflexión litúrgica, como oprimidos en su dignidad. (ACS, AC)

Entre la fe y el comercio

Solidaridad práctica: El Vicario de la Diócesis del Alto Valle, Ignacio Gioia, reflexionó frente al lago Pellegrini que «en este momento que vive el país hace falta una cadena de solidaridad práctica a nivel nacional, provincial y de pueblo». Las autoridades dan la posibilidad «de crear fuentes de trabajo del tipo pequeñas y medianas empresas, pero los dejan solos y no se crean mecanismos para ayudarlos a crecer».

San «Potro»: No faltaron en los puestos de feriantes los «posters» del popular cantante cuartetero, el desaparecido Rodrigo. Las ventas, sin embargo, no fueron de las más abultadas que se recuerden entre algunos feriantes consultados.

Una plegaria por Bécher: La salud del mandatario cincosaltense, Carlos Bécher, no faltó en los pedidos de los fieles. Al presidente del Concejo Municipal, internado en Cipolletti a raíz de un infarto, la muchedumbre le dedicó una plegaria «especial» para que llegue «un alivio a su enfermedad».

Un ruego por Imextrade: Entre los rezos tampoco faltó el conflicto de Imextrade. La voz de los fieles pareció sonar más fuerte para pedir por los gobernantes para que le encuentren una solución «para tantos hogares afectados».

Gritos molestos: ¡A las hamburguesas! ¡Siete espigas por un peso! Fueron las promociones a viva voz que se escucharon durante la misa. Las caras de fastidio no faltaron. (ACS)

Un millón y medio confluyó en la capital

BUENOS AIRES (DyN).- La Parroquia de San Cayetano volvió a convertirse ayer en un virtual termómetro de la situación laboral del país -donde cerca de 4 millones de argentinos tienen problemas de empleo- al confluir allí cerca de un millón y medio de personas a pedir al santo patrono que les permita conseguir un trabajo o que los proteja de la desventura de perderlo.

Junto a esta avalancha de fieles, también se dieron cita en la parroquia del barrio porteño de Liniers, líderes sindicales, obispos, religiosos, quienes ofrecieron distintas interpretaciones sobre la actual edición del fenómeno de fe que se vive todos los 7 de agosto. El cura párroco de San Cayetano, Fernando Maletti, pidió a los desocupados que «no bajen los brazos».

Para asistir a semejante multitud, la Curia dispuso un grupo de 150 sacerdotes, 100 laicos, 100 religiosos, 40 agentes de Defensa Civil, y cerca de 1.500 socorristas de varias entidades. Cabe destacar que la asistencia con respecto al año pasado -cuando la festividad fue un domingo- no registró disminuciones significativas, según la impresión de los consultados.

«Sociedad enferma»

BUENOS AIRES (DyN).- En la misa central de la jornada de fe, el arzobispo porteño, Jorge Bergoglio, destacó en su homilía que «la sociedad está enferma» y pidió, a los que tienen posibilidades, que den trabajo y no sigan acumulando riquezas.

Bergoglio pidió también que «el deseo de justicia, solidaridad y esperanza se traduzca en gestos concretos».

En tanto, el camionero y líder de la CGT rebelde, Hugo Moyano aseguró que «el Gobierno no puede negar la realidad y debe tomar las medidas necesarias para que este problema muy grave (del desempleo) no se siga agravando cada día más».

Por su parte, el jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, admitió ayer que existe una «sensación de angustia» en el seno del Gobierno en virtud del alto índice de desempleo.

Dijo que el Gobierno «está haciendo las cosas que van a cambiar el panorama, pero tengo la misma impaciencia que todos».


La peregrinación a la gruta a San Cayetano congregó en el mirador al lago Pellegrini a unas 2.500 personas en el predio alrededor del altar. La homilía estuvo marcada por un llamado a la solidaridad y reconocer en este tiempo que el derecho y la justicia están en el reclamo de la población por equidad y trabajo.

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