El homicidio del Ruso Auer causó «un daño tremendo»: tres perpetuas y una condena a 15 años

Se cerró un capítulo en el homicidio del agenciero y comerciante, ocurrido en Neuquén el 24 de octubre pasado. Alivio entre los familiares y allegados a la víctima.

El juez Cristian Amadeo Piana impuso la pena de prisión perpetua a Jorge Marcelo Sosa, Jorge Falconi y Franco Miguel Livello; y de 15 años de prisión a Gabriel Castro, por su participación en el ataque a balazos contra Miguel «Ruso» Auer, ocurrido en Neuquén el 24 de octubre del 2022 y que le causó la muerte el 4 de noviembre siguiente.

La prisión perpetua era la única pena posible para los tres primeros, a los que un jurado popular encontró responsables de tentativa de robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio triplemente agravado por haber sido cometido con el fin de ocultar otro delito, en este caso el robo (esto es conocido como criminis causa), por la utilización de un arma de fuego y por haber sido premeditado por dos o más personas.

En cuanto a Castro, el jurado lo declaró responsable de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego. La fiscalía había solicitado que le impongan 18 años de prisión.

Con el veredicto del juez Piana, dictado este viernes a las 13.30, se cierra un capítulo legal del caso. El siguiente será la impugnación que las defensas anticiparon que presentarán en contra de la declaración de responsabilidad.

El debate por el daño causado


Como informó diario RÍO NEGRO, en una audiencia realizada el miércoles las defensas habían solicitado penas sustancialmente inferiores a las que pidió el fiscal jefe Agustín García: 7 años pidió Elio García para Castro; 14 para Sosa y 10 para Livelo pidió Melina Pozzer, y 10 años para Falconi solicitó Carlos Tejeda.

Uno de los ejes de las defensas fue cuestionar los alcances del daño causado por la muerte de Auer. Indicaron que sus negocios siguen abiertos; no estaba casado legalmente con su última pareja ni tuvo hijos con ella; y no se acreditó -dijeron- que se dedicara a tareas de ayuda social.

El juez fue categórico sobre este punto. «El daño causado, que aquí se ha verificado, podemos hacer esfuerzos para cuantificarlo pero es simplemente acercarnos a lo que ha significado su pérdida, en términos de hijos, pareja, amistades, rol social. El daño existe, es muy importante, es un daño tremendo, difícil de explicar», señaló.

Cómo fue el hecho


Livello, el amigo. Detrás, Sosa, el autor de los disparos. Y al fondo Falconi. (Matías Subat)

Auer (58) recibió dos balazos, uno que sería mortal, en su oficina de Diagonal 9 de Julio 43, tercer piso A. De acuerdo con la teoría del fiscal jefe García, la banda acusada de cometer el hecho fue con la intención de robarle el dinero que guardaba en ese lugar y matarlo, porque sabían que si lo dejaban con vida, los delataría.

Cada uno cumplió roles diferentes, según tuvo por acreditado el jurado popular. Livello (58) fue el cerebro de la banda; era amigo de Auer desde hacía años. Castro (62) fue el señuelo: logró que el comerciante le abriera la puerta del búnker con la excusa de venderle dólares. Sosa fue el autor de los disparos, y Falconi llevó un inhibidor de alarmas y celulares.


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