Muerte del soldado en Zapala: «los autores fueron por lo menos dos»

Se cumplen cinco meses desde que Pablo Córdoba fue hallado con dos disparos en la cabeza mientras cumplía guardia. La familia criticó al juez e insistió con que fue un homicidio.

Juan José Córdoba Salto, el padre del soldado voluntario que murió de dos disparos en la cabeza en Zapala, reiteró que «a mi hijo lo asesinaron», detalló las irregularidades cometidas en la investigación, y criticó al juez de la causa, Hugo Grega. «¿A quién busca para que le diga que mi hijo se suicidó?», preguntó en la puerta del juzgado federal.

El padre de Pablo Córdoba, quien es suboficial del Ejército, fue el único orador luego de la marcha que se realizó al cumplirse cinco meses de la muerte del joven de 21 años. Los manifestantes caminaron bajo la nieve y la lluvia, con temperatura bajo cero, en un día inclemente en la ciudad del centro de Neuquén.

«No fue una sola persona, sino que creo que fueron dos o más las que lo mataron cobardemente», afirmó Juan José.

Señaló que «hay muchísima evidencia dentro del expediente que indica que a mi hijo lo mataron». Mencionó «la pericia hecha por Gendarmería, que no encontró huellas digitales en el fusil que estuvo en sus manos prácticamente 8 horas» entre el 31 de mayo y el 1 de junio.

Añadió que «en el lugar del hecho la Policía Federal ese día se llevó una vaina» cuando «se sabía que eran dos disparos. Se encontró una vaina 15 días después, y un cartucho 33 días después, debajo de un tronco. Que alguien me explique cómo es que llegó ese cartucho ahí».


Los dos disparos


Efectivos de la Federal intentaron impedir que se hicieran pintadas para pedir justicia. (Gentileza Darío Martínez)

Sobre el análisis de la ropa que vestía el soldado, mencionó que «por el patrón de sangrado» mi hijo «tuvo que haber estado sentado».

«Eso indica -continuó- que con el fusil no pudo haberse disparado al menos debajo del mentón, porque el fusil tiene un metro de largo y la trayectoria es imposible de lograr».

Pablo apareció con dos balazos, uno le ingresó por debajo del mentón y el otro por la sien derecha. Los proyectiles no fueron recuperados, y se desconoce el calibre del arma.

Añadió Juan José que el juez Greca «pidió una segunda ampliación de autopsia», esta vez a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Según el trabajo de los forenses de la provincia de Neuquén, el soldado no pudo hacer movimientos después del primer disparo, cualquiera haya sido, y ambos por sí solos tenían entidad para causarle la muerte.

«Dentro de los testimonios -continuó el padre- los testigos dicen que escucharon un disparo en el sector de casino de suboficiales. Es como que les diga que se escuchó un disparo en el juzgado y fueron a buscar hacia el lugar opuesto».


«Juez, póngase a trabajar»


«Todas estas cuestiones de sentido común indican que a mi hijo lo mataron, entonces mi pregunta sigue siendo: ¿cuándo van a trabajar para hacer justicia para Pablo? ¿Por qué la justicia actúa de la forma que actúa, por qué el juez anda en los pasillos buscando aliados de la prensa? Señor juez Greca, ¿qué busca, qué más quiere encontrar, a quién busca para que le digan que mi hijo se suicidó? Póngase a trabajar».

En ese tono, continuó: «usted sabe que a mi hijo lo mataron».

Mientras caía la nieve, agregó que «nuestras marchas son así, sencillas, no vamos a tirar piedras, no vamos a difamar a nadie, no vamos a agredir a nadie. Simplemente queremos justicia. Arrebataron la vida de mi hijo, que tenía 21 años. Solo quiero justicia para que pueda descansar en paz. Se lo prometí y no voy a parar hasta llegar al final de todo esto».

«Créanme que duele cada día despertarse y solamente conformarse con ver su foto, o acordarme de las cosas que hacíamos juntos. El sentido de mi vida es ahora solamente preocuparme de buscar justicia».


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