Secuestraron un auto que posiblemente usaron los autores del homicidio de un comerciante en Bariloche

Los investigadores identificaron el vehículo en las grabaciones de cámaras de seguridad que analizaron. Se trata de un Renault Clio, que hallaron este viernes en un taller de chapa y pintura, en un barrio del Alto de Bariloche. El martes le formularán cargos al segundo sospechoso detenido.

Por Jorge Villalobos

Franco Alí González es uno de los sospechosos de haber participado en el homicidio del comerciante barilochense Elías Miguel.

Los investigadores ubicaron un auto que usaron presuntamente los autores del homicidio del comerciante Elías Miguel la noche del domingo pasado, en Bariloche.

Fuentes judiciales informaron que el secuestro del vehículo se hizo este viernes. El automotor estaba en un taller de chapa y pintura de la calle Sargento García, en el barrio 2 de Abril de esta ciudad.

Las fuentes comentaron que el vehículo secuestrado coincide con las características del Renault Clio, que cámaras de seguridad grabaron la noche del domingo en inmediaciones del domicilio donde mataron a Miguel.

“Coincide todo; paragolpe negro y calcos”, revelaron. Dijeron que los investigadores revisaron las filmaciones y lograron identificarlo después en la zona del barrio 2 de Abril.

Aún falta ubicar el segundo vehículo en el que la banda se movilizó la noche del domingo para desplazarse hasta la vivienda de la víctima y escapar tras cometer el crimen.


Tras los pasos del resto de la banda


Los investigadores están detrás de los cuatro miembros de la banda que falta ubicar. Se trata de los dos encapuchados que fueron hasta el domicilio de Miguel y los dos conductores que esperaron en los autos para facilitar la huida.

Hasta el momento, la Policía de Río Negro y la Brigada de Investigaciones Judiciales detuvieron a dos sospechosos. Se trata de Juan Antonio Bonnefoi y Franco Alí González.

El fiscal jefe Martín Lozada y el fiscal Facundo D´Apice formularon cargos el jueves contra Bonnefoi y lo imputaron por homicidio en ocasión de robo. No pudieron formularle cargos a Alí González, por pedido de su defensor particular Ezequiel Palavecino, que reclamó que su asistido sea evaluado por un médico forense.

La noche del homicidio de Miguel uno de los asaltantes recibió un tiro. Casualmente, Alí González entró alrededor de las 23.40 del domingo a la guardia del hospital Ramón Carrillo, con una lesión grave en su ojo derecho causada por un proyectil.

Fue sometido a una cirugía oftalmológica y recibió el alta médica el miércoles por la tarde. Pero aún deben someterlo a una segunda intervención quirúrgica, para extraerle el casquillo. El juez de garantías Juan Pablo Laurence aceptó el pedido del defensor y resolvió aplazar la formulación de cargos por 48 horas.


El martes es el turno de Alí González


Sin embargo, las fuentes informaron que la audiencia de formulación de cargos se programó para el martes. El sospechoso sigue con custodia policial.

Otro dato relevante es que los rastros genéticos que los peritos hallaron en el domicilio de la víctima ya fueron enviados al laboratorio de genética forense de Bariloche. Las pruebas de ADN son clave para la investigación.

Por el momento, la fiscalía le atribuyó a Bonnefoi el hecho ocurrido entre las 20.30 y las 20.50 del domingo pasado, en el domicilio de la víctima, ubicado en la calle Albarracín al 1200 de esta ciudad. Los abogados por la querella Martín Govetto y Tomás Soto (ambos exfiscales) adhirieron a la imputación fiscal.


Cómo ocurrió el homicidio, según la fiscalía


Según la fiscalía, Bonnefoi junto a otras tres personas “actuando de manera organizada, coordinada y con división funcional de tareas, previo acuerdo de voluntades y con la finalidad común de apoderarse ilegítimamente de dinero y otros bienes de valor existentes en el inmueble”, ingresaron al predio por unas propiedades linderas.

Para lograrlo, cortaron un alambrado. De esa forma accedieron al lote de Miguel. Después, tres de los encapuchados irrumpieron en la vivienda tras romper la puerta principal con un elemento contundente, tipo ariete.

Cuando entraron al domicilio encontraron a la pareja del comerciante. “¿Dónde está el viejo?”, preguntaron a la mujer. Miguel había escuchado todo. Decidió salir en defensa de su señora con un arma de fuego que tenía en su vivienda. De acuerdo a la hipótesis fiscal, hubo un enfrentamiento armado dentro de la vivienda porque uno de los asaltantes portaba un arma de fuego y disparó.

Los delincuentes escaparon en los autos sin llevarse el dinero que habían ido a buscar posiblemente de la recaudación del comercio mayorista de la víctima.

El tiro dio en el tórax del comerciante y los delincuentes escaparon y uno recibió un disparo. Miguel murió en el Sanatorio San Carlos minutos después de la medianoche como consecuencia de la grave hemorragia causada por la herida de bala.


Un pedido de disculpas


“Quiero pedir disculpas a la familia damnificada, cometí un error, lastimé gente”,expresó el jueves Bonnefoi, en la audiencia. El defensor público Marcos Miguel lo asistió. 

El juez admitió los cargos contra Bonnefoi, que había sido detenido el martes por la noche por la Policía de Río Negro, mientras circulaba en un auto por la zona oeste de Bariloche.

El acusado portaba una pulsera electrónica porque había accedido al beneficio de las salidas transitorias porque cumple una pena de 3 años de prisión efectiva por un robo y un intento de robo. Aunque tiene más antecedentes penales. Los investigadores ubicaron ese pulsera en el lugar del homicidio de Miguel. Por eso, fueron en búsqueda del sospechoso.

Laurence habilitó la investigación del caso por cuatro meses y le impuso la prisión preventiva a Bonnefoi por pedido de la fiscalía y la querella por ese mismo plazo.


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