Juzgan a cuatro jóvenes por un brutal homicidio en un colectivo
Es por el crimen de Calixto Painefil ocurrido en una unidad de Codao en enero de 2013. Lo apuñalaron y dispararon.
JUSTICIA
Era la última vuelta de la línea 80 del colectivo de la Codao. Calixto Painefil había subido en una parada del centro, sin pagar su boleto. Estaba alcoholizado. El chofer lo dejó pasar para no tener problemas. Cuando el transporte circulaba por una calle del barrio Omega, tres sujetos que habían descendido de un Renault 11, detuvieron la unidad. “Vieja, busco a alguien, aguantame un toque”, le dijo un joven al chofer. Otros dos jóvenes ascendieron al colectivo y avanzaron hasta el fondo del ómnibus donde estaba Painefil. Segundos después se escucharon gritos de pasajeros y dos detonaciones. Los tres jóvenes habían apuñalado a Painefil y además le habían disparado. Luego, lo obligaron a bajar y lo remataron a balazos.
“Era como mirar una película. No es algo que se ve en Bariloche”, recordó ayer el chofer del colectivo en la primera audiencia del juicio contra los hermanos Cristian Daniel (28), Diego (20) y Jonathan Riffo (24) y Eduardo Laime Alarcón, de 30 años. Los cuatro están imputados por el homicidio de Painefil, que ocurrió la noche del 18 de enero de 2013 en esta ciudad. Todos se abstuvieron de declarar ante los jueces Marcelo Barrutia, Miguel Gaimaro Pozzi y Alejandro Ramos Mejía, de la Cámara Criminal Primera.
El chofer relató que cuando ocurrió el ataque el colectivo estaba lleno de pasajeros. Señaló que viajaban muchos chicos y adolescentes que regresaban a sus hogares tras una jornada de playa. El recorrido finalizaba en el barrio Nuestras Malvinas.
El testigo recordó los gritos. El pánico de los pasajeros y los disparos que le efectuaron a Painefil cuando descendió del colectivo. La autopsia estableció que Painefil recibió tres puñaladas y cuatro disparos. Había salido de la cárcel esa semana.
Una vecina del barrio Nuestras Malvinas recordó aún conmocionada, que cuando ocurrió el hecho se preocupó de proteger a sus dos hijas que viajaban con ella. La mujer no identificó a los jóvenes imputados, que viven en el mismo barrio. Los imputados están detenidos desde el año pasado en el penal 3 de Bariloche.
Una pareja declaró que Jonathan Riffo era su mecánico y que estuvo esa noche con ellos en su casa, a una cuadra del lugar donde ocurrió el crimen. El Fiscal de Cámara Carlos López puso en duda esos testigos convocados por el abogado Horacio Brucellaria, quien defiende a los hermanos Riffo.
La abogada Natalia Araya defiende a Laime Alarcón. El debate continuará el 6 de octubre.
DeBariloche
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