La apiterapia, una alternativa para la apicultura regional

Un grupo de productores trabaja en un proyecto que permitiría diversificar las alternativas de la apicultura de la región. La “apiterapia” implica profundos cambios en la forma de trabajar, eliminando los productos tradicionales de cura y utilizando los orgánicos.

CIPOLLETTI (AC)- La necesidad de buscar alternativas dentro del campo de la apicultura está llevando a un grupo de productores a realizar estudios en la zona para implementar la “apiterapia”, técnica que utiliza productos de la abeja “para prevenir, curar o recuperar a alguien de una o más condiciones de enfermedad”.

“Es una de las salidas que tiene el productor apícola, siempre y cuando trabaje bajo ciertas normativas que hacen que se asegure la calidad de los productos que van a ser usados en una terapia”, explicó Nancy García, asesora en apicultura del Centro Pyme y del INTA.

Actualmente unos seis productores apícolas de la región están estudiando esta posibilidad. Mientras se capacitan en el instituto donde trabaja el experto en apiterapia Stefan Stangaciu, un médico rumano que vino a fines del año pasado a la región, están afianzando todo lo relacionado con las técnicas de producción.

“La apiterapia implica cambios importantes en la forma de producir, como por ejemplo, se debe trabajar con productos no contaminantes. No se puede curar la colmena con los productos que curábamos tradicionalmente sino que hay que hacerlo con productos orgánicos”, explicó García.

Los apicultores deben cuidar varios detalles para obtener finalmente una certificación de su trabajo. Por ahora, los productores interesados en la zona están analizando todos los aspectos relacionados con esta alternativa, a fin de lanzar los primeros productos en forma experimental en la temporada 2001/02. Para el 2003 quieren iniciar la comercialización.

Para esta última etapa deberán contar ya con un laboratorio y el instrumental necesario que les permita realizar grageas y distintos métodos de dosificación.

Los productores no proyectan en principio adquirir grandes maquinarias. Están buscando aquellos equipos que la industria farmacéutica descarta por motivos de actualización y que para esta experiencia serán más que suficientes.

“La idea es manejarlo como una empresa”, dijo García, quien a su vez integra el grupo de apicultores. En el equipo habrá un bioquímico, un farmacéutico, una licenciada en alimentos, y gente que estará en el sector productivo.

“Queremos trabajar en combinación con médicos que ya estén implementando terapias alternativas”, comentó la asesora.

La apiterapia utiliza varios productos de la colmena como el polen, el pan de polen, apilarnil, jalea real, propóleos, veneno de abeja, miel de mielatos y cera de abeja. Según el problema que tenga una persona, se profundiza el tratamiento con la dosificación de uno de estos productos complementando con los demás. Todos deben ser aprobados por Salud Pública.

A cada uno de los productos apiterápicos, les atribuyen importantes beneficios:

-Polen: mejora la nutrición, es antiarrítmico, anti-inflamatorio, y cardioprotector, reduce los niveles de colesterina, los valores promedio de ácidos grasos libres, triglicéridos, betalipoproteínas y albuminas, entre otros.

-Veneno de abeja: es analgésico, antirrítmico, anti-inflamatorio, cardioprotector.

-Propóleos: es antialérgico, antibacteriano, antibiótico, antidepresivo, anti-células leucémicas, anti-oxidante, anti-tumoral, antiviral, y facilita la cicatrización y regeneración de epitelios y endotelios.


CIPOLLETTI (AC)- La necesidad de buscar alternativas dentro del campo de la apicultura está llevando a un grupo de productores a realizar estudios en la zona para implementar la “apiterapia”, técnica que utiliza productos de la abeja “para prevenir, curar o recuperar a alguien de una o más condiciones de enfermedad”.

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