La cautela, primera reacción tras el anuncio

Por Redacción

BUENOS AIRES (DyN) – Economistas y empresarios se mostraron ayer bastante cautelosos a la hora de analizar el plan de salida del corralito financiero anunciado por el Gobierno, y consideraron que la medida no traerá importantes cambios en la economía. Asimismo, si bien estimaron que el acuerdo entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) está cada vez más cerca, dieron por descontado que no habrá una ayuda del organismo contante y sonante, sino en aspectos contables.

Los analistas y ejecutivos consultados por la agencia DyN, más allá de no mostrarse demasiado optimistas por los efectos que el plan generará en la economía, pusieron en duda la utilidad no sólo de los bonos, sino del resto de las medidas tomadas para cumplir con las exigencias del Fondo.

Así, el economista Eduardo Conesa consideró que «es una mala salida» la del corralito, porque evaluó que «los bonos van a valer muy poco y la medida no está conectada con la producción». Conesa, uno de los autores del Plan Fénix de la Universidad de Buenos Aires, remarcó que con el plan de bonos «el Estado saca las papas del fuego después que los bancos hicieron su gran negocio». «Con este plan, la plata no a volver a los bancos, porque los bonos no van a subir su valor, sino que tendrán un precio miserable», pronosticó el experto, quien acusó al presidente del Banco Central, Mario Blejer, de estar «al servicio de los bancos extranjeros». En cuanto a la posibilidad del acuerdo con el Fondo, sostuvo que «cuando no se quiere otorgar un crédito se pone cualquier pretexto», y estimó que «ahora el FMI dirá que no le gusta la nariz de (el presidente Eduardo) Duhalde».

Por su parte, el economista Aldo Abram consideró que con el plan anunciado hoy «a los ahorristas se les da una opción injusta», porque puntualizó que «deben elegir entre recibir un bono de un Estado quebrado o resignarse a perder parte de sus ahorros por la reprogramación de sus depósitos». Asimismo, puso de relieve que «nadie puede garantizar que se vayan a pagar estos bonos y en dólares». Abram señaló que «el Fondo hasta ahora demostró gran redisposición a firmar un acuerdo», pero subrayó que «pensar que eso va a solucionar los problemas de la Argentina, es un error gravísimo». Al respecto, evaluó que el acuerdo «tendrá un moderado impacto sobre la negatividad de la economía», pero destacó que «el dinero que nos darán es el que se utilizará para pagarle a los acreedores».

En tanto, el presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), Alberto Alvarez Gaiani, afirmó que con la salida del corralito, la economía «estará un poco mejor», pero consideró que «sólo favorecerá a las industrias automotriz y de la construcción». Alvarez Gaiani sostuvo que «con el Fondo se llegará a un acuerdo, pero contable», aunque estimó que será «difícil que haya dinero» para la Argentina de parte de ese organismo. Con respecto al plan de bonos, el titular de COPAL señaló que «mejora un poco, pero no demasiado», y añadió que «mucho más no puede pedir porque si no se cae el sistema financiero».

Consultado sobre para qué sirvió cumplir con las exigencias requeridas por el Fondo si las perspectivas no son alentadoras, el empresario contestó: «No sé, no estoy en el Gobierno».

Por su lado, el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Francisco Dos Reis, sostuvo que con la salida del corralito «puede haber alguna mejoría en la actividad», pero remarcó que «no habrá grandes cambios, porque no hay financiamiento para ningún sector».

Además, Dos Reis indicó que un acuerdo con el Fondo «agravará más aún la recesión», porque señaló que «no habrá plata para reactivación, sino para pagarle» al propio organismo crediticio.

El titular de APYME destacó que «hubo una fuerte caída en el consumo, producto de una importante baja en los salarios», y puso de relieve que «el Gobierno discute cómo se le paga al Fondo, en lugar de discutir cómo se mejoran las condiciones de vida la gente».

«Como dijo (el premio Nobel en Economía 2001 Joseph) Stiglitz, seguir la receta del Fondo será recesivo para la Argentina», sostuvo el empresario quien reconoció que «por ahí, haya algo de dinero para financiar exportaciones, pero eso no solucionará nada».

En la misma línea, el presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina (ADIMRA), Juan Carlos Lascurain, sostuvo que con la solución adoptada por el Gobierno, «los más perjudicados serán los ahorristas», aunque consideró que «no había otra alternativa». Asimismo, Lascurain señaló que «seguramente habrá un acuerdo» con el FMI en las próximas semanas, pero estimó que eso «no va a significar dinero extra para la Argentina». El vicepresidente pyme de la Unión Industrial Argentina (UIA) evaluó que con el plan de bonos «se trató el tema con cierto equilibrio», aunque subrayó que «habrá que ver cuál es el plan de aquí en adelante y qué medidas se toman en los frentes monetario y fiscal. Si el país se reactiva, entonces los bonos tendrán un valor atractivo», destacó el titular de ADIMRA, quien opinó que «ahora que se liberó el corralito, se sancionaron las leyes que quería el Fondo y casi todas las provincias firmaron el acuerdo con la Nación, debería venir una misión (del organismo financiero internacional) a discutir un acuerdo». (DyN)


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