La historia de la física en la Argentina, a través de la vida de Balseiro

Presentaron un libro sobre la obra del creador del Instituto

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La idea de escribir un libro sobre José Antonio Balseiro fue una respuesta a las múltiples consultas sobre la posibilidad de acceder a algún material que hiciera referencia a su contribución al desarrollo de la actividad científica en el país.

Así lo recuerda Norma Badino, coautora del libro «J. A. Balseiro: Crónica de una ilusión» junto a Arturo López Dávalos.

Mientras estuvo a cargo de la biblioteca del Centro Atómico Bariloche, Badino recibió múltiples requerimientos de aquellos que querían conocer un poco más a aquel hombre que, sentado frente a su escritorio, esboza una sonrisa desde una fotografía que recibe a todo aquel que traspone las puertas del recinto.

Una inscripción de Guido Beck acompaña la imagen a modo de presentación «dice, más o menos, que conviene recordar a este hombre y lo que el país le debe», aporta Badino.

La declaración de interés municipal del Concejo Municipal de Bariloche -propuesta por Andrea Casal- menciona algunos de los aportes de este hombre cuya vida estuvo íntimamente ligada a la historia de la física en el país. Nacido el 29 de marzo de 1919 en Córdoba, falleció en esta ciudad el 26 de marzo de 1962.

Intervino en la creación de la Asociación Física Argentina. Becado por el Consejo Británico, permaneció dos años en Manchester (1950-1952). Fue director del Instituto de Física de la UBA, director general en el ministerio de Asuntos Técnicos, presidente de la Asociación Física Argentina. Dirigió el Instituto de Física que hoy lleva su nombre y el Centro Atómico Bariloche.

Su personalidad

«Hacer una presentación formal estaría fuera de lugar» teniendo en cuenta la personalidad de Balseiro, consideró Tomás Buch, asesor adscripto a la gerencia de Invap que integró el primer cuerpo docente del IB y participó del acto.

Al referirse a López Dávalos, director del CAB y del Instituto Balseiro entre 1986 y 1993, Buch destacó que fue alumno directo y continuador de la obra de Balseiro «en cuanto a la persecución de la excelencia científica y la perseverancia en el trabajo fértil y de buen nivel en un país donde ese tipo de actividades no son premiadas, ni tienen reconocimiento social, ni posibilidad de llevar una vida dedicada a esa actividad con dignidad», apreció.

Ante los nietos, hijos y esposa, María de las Mercedes Cueto de Balseiro, Buch consideró que el principal legado del científico y docente fue «el instituto». Cuando a «otro grande, Bernardo Houssay, le preguntaron sobre su contribución a la ciencia dijo que era su escuela y sus numerosos alumnos. Creo que si le hubieran hecho la misma pregunta a Balseiro hubiese dicho lo mismo».

Quienes escribieron este libro «fueron testigos y partícipes de la última y más conocida parte de la vida de Balseiro desde la creación del Instituto en 1955 hasta su demasiado temprano fallecimiento pocos años después».

Leerlo fue volver al pasado, «rememorar personas y momentos plagados de esfuerzo para hacer las cosas con el mayor nivel que éramos capaces en condiciones precarias».

Arquitecto en tiempos tormentosos

Casal, destacó especialmente «el empeño infatigable» puesto por Balseiro para «construir en la Argentina un centro de información e investigación de punta que aún hoy es un ejemplo de excelencia» que generó importantes repercusiones para el desarrollo de la tecnología nuclear en el país.

Desde el prólogo del libro, Guillermo Jaim Etcheverry -miembro de la carrera de Investigador Científico del Conicet- expresa que Balseiro «fue un arquitecto en tiempos tormentosos».

El interés de Balseiro por la educación, «la claridad de objetivos y una notable capacidad de realización fueron sus marcas personales», sostiene Jaim Etcheverry. El libro es resultado de una extensa investigación que narra con fluidez un camino complejo, expresa.

Badino señaló que gracias a la búsqueda de material en los archivos del IB, toda la información quedó organizada y ahora está disponible en la biblioteca del Centro Atómico en 250 biblioratos y documentos ingresados a una base de datos con más de 15.000 registros.

La lucha por sus alumnos

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- López Dávalos trazó un perfil de Balseiro como científico y persona destacando su lucha constante por brindar la mejor capacitación a los alumnos.

El impacto generado en la sociedad por el egreso de los primeros especialistas estaba basado para el creador de la Asociación Física Argentina en «prestigio a crédito porque había que ganárselo con trabajo».

Las dificultades

El rápido repaso por la actividad del visionario estudioso fue apenas una muestra de «lo difícil que resultó construir una empresa como ésta y lo débil que resulta en un país donde la ciencia no tiene contención y donde se sigue pensando que quizá es divertimento para pocos y no se la vincula con el impacto que puede tener en desarrollo del país», concluyó López Dávalos.


SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La idea de escribir un libro sobre José Antonio Balseiro fue una respuesta a las múltiples consultas sobre la posibilidad de acceder a algún material que hiciera referencia a su contribución al desarrollo de la actividad científica en el país.

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