La importancia del río en la calidad de vida

¿Cómo aprovechar el río en el Alto Valle para mejorar la calidad de vida de la gente? Esa es una de las cuestiones que abordó el arquitecto roquense Daniel Flores, desarrollador de estudios urbanos, de cara a lo que viene para el futuro cercano en la región. “La importancia y el valor del agua dulce, limpia, es sinónimo de vida, del mejor desarrollo y bienestar humano y productivo, a través de la producción de alimentos, animales, forestación, turismo, deporte, viviendas. Debe ser prioritario y urgente descontaminar el agua y corregir hacia adentro (territorio) todas las fuentes de contaminación (viviendas, fabriles, agropecuarias, petróleo, agroquímicos, entre otras) y, mientras tanto, generar mejores espacios urbanos/rurales”, comentó el profesional. Cuando se le consultó sobre el papel que debe cumplir el Estado, dijo que “es fundamental” su intervención. “El río debe ser para todos. Y el verdadero garante debe ser el Estado, que genere una mejor educación y conciencia ambiental en los que visitan cada verano el río y sus adyacencias. La contaminación es un problema que nos afecta a todos y todos debemos solucionarlo. El Estado debe hacerse cargo del Master Plan, la legislación… corrigiendo y controlando, dado que tiene el poder de policía, evitando la contaminación”, agregó. Sobre el valor del río en el desarrollo de la región, comentó que en los últimos 35 o 40 años se ha profundizado la tendencia del asentamiento de las ciudades frente al agua “por el valor que genera. Valor no sólo económico: sino de mejor calidad de vida, construcción de ‘una ciudad diferente’, atractiva, preparada para desarrollar diversas oportunidades. El agua hace la diferencia. Y nosotros en el Alto Valle somos unos privilegiados. Hay que aprovecharlo”.

Alto Valle


¿Cómo aprovechar el río en el Alto Valle para mejorar la calidad de vida de la gente? Esa es una de las cuestiones que abordó el arquitecto roquense Daniel Flores, desarrollador de estudios urbanos, de cara a lo que viene para el futuro cercano en la región. “La importancia y el valor del agua dulce, limpia, es sinónimo de vida, del mejor desarrollo y bienestar humano y productivo, a través de la producción de alimentos, animales, forestación, turismo, deporte, viviendas. Debe ser prioritario y urgente descontaminar el agua y corregir hacia adentro (territorio) todas las fuentes de contaminación (viviendas, fabriles, agropecuarias, petróleo, agroquímicos, entre otras) y, mientras tanto, generar mejores espacios urbanos/rurales”, comentó el profesional. Cuando se le consultó sobre el papel que debe cumplir el Estado, dijo que “es fundamental” su intervención. “El río debe ser para todos. Y el verdadero garante debe ser el Estado, que genere una mejor educación y conciencia ambiental en los que visitan cada verano el río y sus adyacencias. La contaminación es un problema que nos afecta a todos y todos debemos solucionarlo. El Estado debe hacerse cargo del Master Plan, la legislación... corrigiendo y controlando, dado que tiene el poder de policía, evitando la contaminación”, agregó. Sobre el valor del río en el desarrollo de la región, comentó que en los últimos 35 o 40 años se ha profundizado la tendencia del asentamiento de las ciudades frente al agua “por el valor que genera. Valor no sólo económico: sino de mejor calidad de vida, construcción de ‘una ciudad diferente’, atractiva, preparada para desarrollar diversas oportunidades. El agua hace la diferencia. Y nosotros en el Alto Valle somos unos privilegiados. Hay que aprovecharlo”.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora