El trasfondo de la escasez de leche

En un primer momento el faltante se concentró en segundas marcas, pero luego alcanzó también al producto premium. El telón de fondo es el incremento de los costos, el cierre de tambos, y una fuerte puja en torno al precio que reciben los productores.



La recesión que desde hace meses impacta tanto sobre los bolsillos como sobre la estructura productiva, comienza a mostrar efectos impensados. Nadie jamás hubiese imaginado que en el país de las vacas y el trigo, podía faltar la leche.
Esa es precisamente la polémica que se desató esta semana.
Todo comenzó con el faltante de la segunda marca de leche en sachet del mayor productor lácteo del país, situación que rápidamente se conoció mediante las redes sociales. Dicho producto forma parte del programa “Precios Cuidados”, y debe estar disponible a un precio $25,4, un valor 40% menor al del resto de las marcas.
Hasta allí, podría suponerse que la ausencia del producto se reduce a un exceso de demanda natural, producto de la enorme diferencia entre el precio regulado y el precio de mercado. En efecto, desde la empresa en cuestión se confirmó que el faltante de la segunda marca obedece a una decisión de discontinuar el producto por una razón de costos.
Sin embargo, durante la semana se sumaron dos situaciones que pusieron en alerta a toda la cadena láctea, y generaron que el propio gobierno nacional deba salir a dar explicaciones.
El primer llamado de atención, surgió cuando en varias de las principales cadenas de supermercados y en diferentes puntos del país, se comenzó a racionar la cantidad de leche que podía comprar cada cliente. Esta vez, la restricción no se relacionó ya con el producto de precio regulado, sino que alcanzó a todas las marcas de leche, incluso a los productos del segmento premium.
El segundo, apareció cuando ante lo que comenzó a ser una evidente escasez de leche en las góndolas, representantes del sector tambero hicieron saber que existen dificultades en el abastecimiento de los tambos a la industria, y que ello se relaciona directamente con el cierre de más de 700 tambos a lo largo del año 2018. Los registros oficiales revelan que de los establecimientos que cerraron, un 30% habría sido absorbido por empresas más grandes, mientras que en el resto de los casos, la mayoría de los animales se fue enviando a faena.
Los datos quedan a la vista en el relevamiento que lleva adelante la Secretaría de Agroindustria de la Nación mediante la Dirección Nacional Láctea. La merma en la producción es evidente si se toman los registros del segundo semestre, momento en que se agudizó la crisis. De allí surge que durante los seis últimos meses de 2018, se produjeron 5.606 millones de litros en los tambos argentinos.Significa una baja del 13% respecto a la segunda mitad de 2017. La tendencia continúa en los dos primeros meses de este año. En enero y febrero se produjeron 1.488 millones de litros, lo que implica una caída del 8,5% en relación al mismo periodo del año pasado.

“La provisión es normal. La oferta de leche está y que provean o no provean pasa por otro lado, no por la producción”

Luis Etchvehere
Secretario de Agroindustria de la Nación


Un informe publicado en BAE Negocios, indica que en la cuenca de Santa Fe y Córdoba, la escasez es tal, que incluso ha comenzado a surgir algo así como un “mercado negro de la leche”. Productores lecheros de esa provincia, indican que el faltante hace que muchas de las grandes empresas visiten directamente los campos, carguen en el lugar, y paguen lo que se pauta en el momento. El precio promedio que reciben los tambos hoy, es de $11 por litro, según la Secretaría de Agroindustria. Las operaciones informales llegan a pagar $17 por litro, e incluso una de las firmas más importantes del país, estaría pautando este tipo de operaciones en dólares, abonando u$s 0,30 por litro.
Si bien como describen los datos, la crisis que atraviesa el sector ya lleva casi un año, el hecho de que la escasez haya llegado a las góndolas, obligó al gobierno nacional a emitir una voz al respecto. Fue Luis Etchevehere, el Secretario de Agroindustria quien negó enérgicamente que existan dificultades en el abastecimiento al consumidor final. “La provisión de leche es absolutamente normal”, indicó el funcionario. “La oferta de leche está y que provean o no provean pasa por otro lado, no por la producción” agregó, sugiriendo que todo se trata de un manejo de stocks que realizan las marcas en base a la ecuación de costos y rentabilidad, los lleva a elegir la leche envasada en envases premium (botellas y tetra brick).
En concreto, resulta que la llamada “leche social” ya no está disponible para los consumidores, y que las góndolas revelan al menos un faltante coyuntural. Como telón de fondo, existe una puja entre el gobierno y los tamberos respecto al precio. En efecto, existe una brecha mayor al 300% entre el precio final que pagan los consumidores, y los $11 promedio por litro que reciben los tamberos.

En números

700
Los tambos que cerraron sus puertas a lo largo del año 2018. A muchos de ellos los absorbió otra empresa.
13%
La caída en la producción de los tambos durante la segunda mitad de 2018.

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