La protesta de municipales causó un caos

El centro neuquino estuvo bloqueado por tres horas. Hubo quema de gomas y piedras contra el municipio.



NEUQUEN (AN).- Un caos impresionante provocó ayer la protesta de un grupo de empleados comunales, que hizo un piquete y mantuvo cortada durante por lo menos tres horas la avenida principal de Neuquén. El humo y el hollín de los neumáticos quemados inundó las oficinas municipales, malogró una conferencia de prensa y obligó a las autoridades a dar asueto al personal.

El subsecretario General Marcelo Inaudi dijo que denunciará hoy la situación en la cartera de Trabajo e infraccionará a Sitramune por quemar gomas y contaminar el medio ambiente.

Desde la oficina de personal partió rauda una notificación advirtiendo que se descontará el día al personal que concurra a asambleas no autorizadas en horario de trabajo, como se dijo fue este caso.

Inaudi identificó a los manifestantes como “delegados” del gremio municipal y anticipó que el gobierno “no accederá a ninguno de los reclamos”.

El grupo de manifestantes, si bien no fue numeroso, provocó fuertes dolores de cabeza a las autoridades. El intendente Horacio Quiroga rehusó recibirlos y fue el subsecretario Inaudi quien les informó que “no hay diálogo posible con gomas prendidas, humo y medidas de fuerza”. Bajar a planta baja a recibir el petitorio le valieron abucheos y epítetos de todo tipo y color.

El petitorio contiene ocho puntos: el urgente perdón administrativo a empleados cesanteados, la no consignación de los aportes sindicales, la recategorización de todo el personal, el blanqueo de sumas no remunerativas, el concurso de cargos, el rechazo a la extensión de la jornada laboral a 8 horas, a los turnos rotativos y a la contratación de vehículos privados con choferes.

En el climax de la protesta llovieron piedras que no llegaron a romper vidrios de las oficinas del palacio municipal que miran a la calle. La manifestación comenzó a las 10.30 justo frente a la intendencia y del monumento al general José de San Martín, a la misma hora que marchaba la multitudinaria columna de estudiantes secundarios en rechazo a la implementación de la ley federal de educación.

La humareda inundó las oficinas del subsuelo al cuarto piso, en el preciso momento que las autoridades lanzaban la carrera atlética del domingo. La confusión fue total, los policías poblaron los pasillos y negaron el ingreso a periodistas que cubrían la nota. La conferencia se hizo igual con los que quedaron, en medio del humo y el ruido de bombas de estruendo y redoblantes.

Inaudi minimizó la representatividad de la protesta porque “de 2.400 empleados lo protagonizaron 40 delegados”. Pero además, para el funcionario el petitorio “es pintoresco” pues entre otras cosas exige la reincorporación de agentes cesanteados cuando “Graciela Sánchez (la secretaria general del gremio) como integrante de la junta de disciplina, aprobó la medida sancionatoria”. De prueba mostró copias de dictámenes que llevan la firma de la dirigente.

“Piden dialogar pero primero meten 1.400 juicios contra el municipio reclamando el pase de aportes al básico, lo cual no deja de ser un negocio redituable para los abogados del gremio”, observó el funcionario.


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