La reina que se despide
Recomienda a su sucesora realizar la tarea con ganas y orgullo.
Alexandra Sabio
Mientras hace algunos trabajos como modelo, la joven estudia derecho y sueña con ser jueza.
“Haber sido reina fue un honor, un orgullo para mí. Estoy re feliz por todo lo que viví y creo que es una experiencia única y que nunca voy a volver a vivir algo igual, ni parecido”. Todavía con sus últimas actividades como reina de la ciudad 2010 entre manos, la joven Alexandra Jacqueline Sabio recuerda el día en que decidió postularse gracias al apoyo de su madre. En un principio lo dudó pero finalmente decidió animarse y probar suerte. “No me tenía mucha fe porque pensaba que por ahí lo arman y ya están elegidas las chicas, siempre están esos rumores, esos comentarios, pero mi mama me apoyó, me incentivó muchísimo y bueno me postulé”, confiesa la actual soberana de la ciudad. A la vez agrega: “De todas maneras pensaba si no lo hago en este momento de mi vida, este año, nunca más va a ser”. Pese a su natural belleza y a sentirse capacitada para disfrutar el cetro, Alexandra, no creía que se iba a convertir en reina de la ciudad. Y justamente eso, comenta, fue lo que le permitió disfrutar plenamente de los momentos previos a la elección. “Mi pensamiento de que nunca iba a ser yo la que ganara fue lo que me ayudó a divertirme más, a vivir más una linda experiencia, y no con la preocupación de tener que ser mejor y tener que ganar”, reflexiona Alexandra. Durante este año, como soberana de Neuquén, Alexandra viajó a muchas localidades vecinas y eso le permitió intercambiar experiencias inolvidables. “Estudié muchísimo sobre nuestra ciudad, entonces a cada localidad que iba les entregaba un obsequio, les explicaba sobre nuestra bandera nueva y les comentaba sobre Neuquén”, rememora la reina saliente. A la vez, agrega con convicción: “Creo que no es solamente llegar a un lugar y mostrarte, si no que hay que ir y representar, poder charlar, poder explicarles y demostrarles por qué estás ahí y que no vas simplemente de adorno”. La joven neuquina recuerda con mucho cariño las semanas previas a la elección, esas jornadas en que todas las postulantes se preparan y se alistan para ese día tan especial. “Me divertí muchísimo en cada ensayo que tuvimos, en cada práctica de pasarela, en cada ensayo de baile, que eran agotadores, porque la verdad que estábamos todas las mañanas y a veces todas las tardes, pero me divertí muchísimo y me llevé una experiencia inolvidable que sé que no voy a volver a vivir”, cuenta en entrevista con este medio Alexandra. Esta hermosa joven dice ahora que cuando era más chica, como toda nena soñaba con ser la reina de los cuentos de hadas y que ese sueño que parecía inalcanzable se hizo realidad. Hoy estudia abogacía y anhela con llegar a ser jueza. Aún antes de haber sido elegida soberana de la ciudad, Alexandra modelaba pero confiesa que sólo lo hacía y lo hace como un hobbie. “Mi sueño es poder ser jueza algún día, estudio abogacía y lo del modelaje es una diversión simplemente, mi meta es llegar a ser jueza”. Antes de dejar el cetro en manos de su sucesora, Alexandra deja unas palabras para la heredera de la corona que tan feliz la ha hecho. Y recomienda a la próxima reina que represente a la ciudad con ganas y orgullo y que “disfrute porque la verdad es muy lindo ir representando a nuestra ciudad, y es un año que pasa rapidísimo. Yo no lo puedo creer, me parece que fue ayer, pasa rapidísimo”, confiesa.