La ruta a Camboriú fue una trampa mortal para 39 turistas argentinos
Al menos 39 personas murieron ayer en el accidente más grave de los últimos tiempos que involucre a argentinos. El micro lideraba un tour de cuatro vehículos que en total transportaban a 171 turistas desde Tucumán a Camboriú. Tan sólo a 200 km. de ese balneario del sur brasileño, quizá por la neblina y lo sinuoso del camino, se produjo el impacto frontal con otro bus.
«Fue un milagro que hubiera sobrevivientes porque nadie podría haberse salvado por cómo quedó el micro, totalmente destrozado». El testimonio de Jorge Gómez, quien vive en Río do Sur y llegó al lugar de la tragedia poco después del choque en el que al menos 39 turistas argentinos murieron, 6 de ellos menores, y medio centenar de personas resultaron heridas.
«Esta es una ruta donde cada tres días hay un accidente, siempre en el mismo lugar, por las curvas y la neblina», aseguró Gómez.
La noticia conmovió a los argentinos desde temprano en la mañana y ocupó a todos los informativos, radiales y de tevé. En el sur de Brasil un ómnibus que había partido de la ciudad de Tucumán chocó contra un micro brasileño y al menos dos automóviles en una ruta a 200 km. de Camboriú, en el estado de Santa Catarina.
Un total de 43 personas murieron, de ellas 39 argentinos y cuatro brasileños, y más de 40 resultaron heridos al chocar en la madrugada de ayer.
El fatal accidente se produjo a las 5,30 (4,30 hora de Argentina) en un tramo sinuoso y de montaña de la ruta BR-470, en el estado de Santa Catarina, donde se accidentó el interno 18 de la empresa Giménez Viajes con 52 pasajeros a bordo, que formaba parte de un tour con otros tres ómnibus de la misma empresa que se dirigían a las playas de Cambiorú.
Víctor Hugo Jaime, chofer del ómnibus tucumano, es uno de los cuatro sobrevivientes. El joven Pablo Quinteros, que viajaba en el ómnibus logró salvarse junto a su hermano Santiago y una de sus tías, quizá gracias a que viajaba en la parte trasera del bus.
El otro micro pertenecía a la empresa brasileña Reunidhas, que circulaba en dirección contraria, desde la ciudad de Florianápolis hacia San Miguel Do Oeste, muy cerca de la frontera con Misiones.
Los cuatro ómnibus se dirigían desde la capital tucumana hacia el balneario de Camboriú y, según los mismos empleados de Giménez Viajes, el propietario de la empresa viajaba en el fatal interno 18 y anoche se estimaba estaba entre las víctimas fatales.
El accidente se produjo en circunstancias que aún no pudieron ser determinadas por la policía local, pero no se descartaba que la niebla y una mala maniobra hubieran provocado la colisión y el posterior desbarrancamiento del ómnibus.La unidad quedó totalmente reducida a restos de hierros retorcidos, que se convirtieron en una trampa fatal para el pasaje, que recibió ayuda de los eventuales automovilistas que circulaban por el lugar.
El recorrido continuaba hacia Camboriú, en donde se preveía que llegarían a las 8 de la mañana de ayer, pero el accidente se produjo unos 200 km. antes de la llegada, tras realizar la última parada prevista.
Decenas de familiares se agolpaban ayer al mediodía en las oficinas de la empresa, en Tucumán, donde buscaban información sobre el estado de los heridos y las identidades de los muertos.
La empresa contaba con el listado completo del pasaje de las cuatro unidades, pero hasta el momento no se había dado a conocer la nómina de pasajeros fallecidos hasta que estén completamente confirmados quiénes viajaban en el interno 18. El subsecretario de Coordinación de la jefatura de Gabinete del gobierno de la Nación, Juan Carlos Rabbat, señaló que recién hoy, a primera hora, se tendrá información fehaciente sobre las identidades de los muertos y heridos en el accidente ocurrido en Brasil.
«La información que más se acerca a la realidad es que son 12 los heridos y entre 30 y 40 las personas fallecidas», dijo Rabbat durante una conferencia de prensa que ofreció ayer por la tarde en la Casa de Gobierno, en cuyo transcurso detalló las medidas adoptadas por el gobierno nacional ante la tragedia.
El funcionario precisó que la lista con las identidades «se tendrá recién mañana» (por hoy) porque los aviones que transportan a los familiares de las víctimas, para el reconocimiento de los fallecidos y la asistencia de los heridos, arribaban anoche a Brasil.
Los heridos se encontraban ayer al mediodía en los hospitales de las localidades de Río do Sul, Blumenau y Lages, entre ellos el chofer del bus.
El presidente Fernando de la Rúa expresó ayer su «consternación» por el trágico accidente. Poco después emitió otro mensaje a familiares de las víctimas del accidente en La Pampa, con víctimas de la región.
La cónsul argentina en el estado de Santa Catarina, Marta Aguirre, llegó ayer por la mañana al lugar en el que se accidentó el ómnibus con turistas tucumanos, acompañada por el gobernador de Santa Catarina.
La ruta BR-470 en el sur del Brasil es conocida por su peligrosidad por tratarse de un camino sinuoso, entre pequeñas montañas o morros y con neblinas casi constantes, sobre todo en las primeras horas de la mañana.
El camino es la vía de comunicación entre Rio Grande do Sul y Santa Catarina, y conduce hacia las playas visitada por argentinos y uruguayos. (DyN, Télam e Infosic)
El dolor invadió todo Tucumán
En las calles de Tucumán se veían los rostros compungidos de los tucumanos, que se detenían en los bares para seguir por las pantallas de televisión las imágenes que llegaban desde Brasil sobre la tragedia sufrida por sus comprovincianos.
Sumidos en una profunda angustia e incertidumbre, los familiares de las personas que protagonizaron ayer el trágico accidente en el sur de Brasil fueron trasladados a la Casa de Gobierno de la provincia, donde aguardan la información precisa sobre el destino de sus seres queridos.
A poco de conocerse la noticia del accidente, ocurrido a 200 kilómetros de la ciudad de Camboriú, los familiares de las personas que viajaban en el interno 18 de la empresa Giménez Viajes se agolparon en las oficinas que tiene la compañía en el centro de la ciudad, en donde se vivieron momentos de suma tensión y desesperanza.
Las informaciones vertidas en las primeras horas de ayer eran escasas y la empresa optó por no proporcionar el listado del pasaje hasta tanto no obtuviera confirmaciones de sus operadores en el país limítrofe. Sin embargo, las noticias que llegaban desde Brasil que daban cuenta del fallecimiento de al menos 38 argentinos generaron crisis de nervios entre quienes aguardaban novedades en la oficinas ubicadas en la calle Cristóforo Alvarez al 500.
Familiares y amigos de los 170 tucumanos que el domingo último partieron rumbo a Camboriú en cuatro ómnibus de la empresa coparon la oficina y hasta obligaron a las autoridades de la Municipalidad a cortar el tránsito en la zona ubicada en pleno centro de esta capital.
Los empleados de la firma no dieron abasto para contener a los familiares de los viajeros que, a los gritos, fuera de control y llorando, pedían datos desesperadamente.
Cerca del mediodía de ayer, los familiares fueron trasladados al Salón Blanco de la Casa de Gobierno donde comenzaron a ser asistidos psicológicamente, informaron a Infosic voceros de la Gobernación.
En la sede del Ejecutivo Provincial se organizó un operativo sanitario con psicólogos y médicos de la provincia, en tanto que el ministro de Salud tucumano, José Sarsano, viajó a Buenos Aires desde donde tenían previsto abordar a un avión con destino a Puerto Alegre.
Por su parte, el gobernador de Tucumán, Julio Miranda, quien se encontraba en la Capital Federal en el momento en que se produjo la tragedia, manifestó su «pesar y consternación» por el accidente, al tiempo que programó su regreso anticipado.
Los pasillos de la Casa de Gobierno de Tucumán se convirtieron en un incesante ir y venir de familiares de las víctimas, funcionarios y profesionales de la salud. (DyN e Infosic)
Cuatro micros integraban el tour
El ómnibus con turistas argentinos que se accidentó en la madrugada de ayer en el estado de Santa Catarina, Brasil, pertenecía a la empresa Giménez Viajes, de la ciudad de Tucumán, y había partido el domingo con 52 pasajeros.
La empresa informó que el tour, de 4 micros, había salido desde la sede de la empresa, en la calle Crisóstomo Alvarez 671, de la capital tucumana, y el interno 18 fue el que se accidentó ayer en la ruta BR470, de aquel estado del sur brasileño.
El tour constaba de cuatro ómnibus que se dirigían desde la capital tucumana hacia el balneario de Camboriú y, según los mismos empleados de Giménez Viajes, el propietario de la empresa viajaba en el fatal interno 18 y a media mañana no se sabía de su suerte en el hecho.
La misma empresa confirmó, después de realizar contactos con el estado brasileño de Santa Catarina, que murieron 37 argentinos entre los cuales habría 6 menores de edad y se habría informado que el conductor Víctor Jaime sólo recibió lesiones leves. Tras la partida de la sede de la empresa, el tour realizó una parada en la ciudad de Foz do Iguazú, donde se alojaron por una noche, y continuaron viaje la mañana del lunes.
El destino era Camboriú, en donde se preveía que llegarían a las 8 de la mañana de ayer, pero el accidente se produjo unos 200 kilómetros antes de la llegada, tras la última parada. (Télam)
Las playas sureñas de Brasil que eligen los argentinos
Desde fines de la década del setenta, los turistas argentinos encontraron en las playas del sur de Brasil, una nueva alternativa para veranear y también para hacer negocios, favorecidos por el cambio monetario.
Artesanos, dueños de bares y restaurantes se mezclaron entre los comerciantes brasileños de las principales localidades del estado de Santa Catarina, como Florianópolis y Camboriú, ciudad esta última a la que se dirigían los turistas argentinos que se accidentaron ayer por la mañana al chocar el ómnibus que había partido de Tucumán.
Entre la parte continental de Florianópolis y la insular, que se unen por un puente colgante, los turistas supieron apreciar sus mares calmos y cálidos, y las playas de arena fina, además de lugares con escenarios de una típica y abundante vegetación tropical.
Año tras año, la cantidad de visitantes argentinos se fue incrementando y en distintas épocas pusieron de moda las variadas playas de Florianópolis, como Santinho, que tiene pinturas rupestres hechas por los nativos de la isla; la Brava, donde se instalaron muchos bares y restaurantes frente a sus aguas aptas para practicar surf; Casnasvieiras y Ponta das Canas.
Jureré Internacional es actualmente una de las playas más preparadas para el turismo exigente que elige la isla para la temporada estival e ideal para quienes se dedican al buceo.
Ochenta kilómetros al norte de Florianópolis, el balneario de Camboriú, otro de los preferidos de numerosos turistas argentinos, muestra una franja de arena de 800 metros, bordeada de vegetación, con senderos ecológicos y restaurantes al borde del mar.
Sus playas más visitadas son las de Laranjeiras, Bombas y Bombinhas, que se encuentran tras los morros. (Télam)
"Fue un milagro que hubiera sobrevivientes porque nadie podría haberse salvado por cómo quedó el micro, totalmente destrozado". El testimonio de Jorge Gómez, quien vive en Río do Sur y llegó al lugar de la tragedia poco después del choque en el que al menos 39 turistas argentinos murieron, 6 de ellos menores, y medio centenar de personas resultaron heridas.
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