La vigencia y el ejemplo
En coincidencia con el reciente aniversario de la creación del Colegio Médico de Neuquén, la fortuna de poder contactarnos con dos de sus fundadores, y el más respetuoso de los homenajes para los que ya no están.
El perfil humano de Víctor Peláez y Roberto Armando Chevalier –que tanto han sabido demostrar la esencia de la vocación médica y tanto han hecho en la práctica de su tarea por una temática profundamente solidaria– los convierte hoy, más que nunca, en dos vecinos de Neuquén bien queridos y plenamente vigentes en la valoración de cada uno de nosotros.
Médico gineco-obstetra el primero, médico psiquiatra Chevalier, tempranamente fueron capaces de visualizar el verdadero sentido de la ayuda al prójimo y potenciarlo en beneficio de la comunidad, sin pasar por alto aquellas virtudes que hacen a la cultura del trabajo, el arte, la lectura y el estudio, sello distintivo de la identidad de cada uno de los nombrados. Una inveterada pasión por la historia, recuerdos de vivencias cotidianas y la política, están patentizados hoy en cuatro libros escritos por Peláez.
En tanto su colega Chevalier mantiene intactas las cualidades de excelente pianista y avezado disertante en temas de su especialidad. No por nada se constituyó en el colaborador predilecto del doctor Mauricio Goldenberg, eminencia nacional en el campo de la psiquiatría y psicología fallecido en Washington en 2006.
A los 90 años de edad –nació en Córdoba capital el 24 de noviembre de 1928- Víctor Peláez conserva un espíritu inquieto, envidiable energía y amor por lo que hace. Su arribo a Neuquén, junto a su esposa Beatriz Battisti, pediatra, fallecida hace treintaicinco años, se produjo en 1955. Con antelación a semejante contrariedad afectiva, el matrimonio lograba poner en marcha la denominada Clínica Peláez, cimiento de lo que actualmente constituye un centro sanitario de primer nivel en toda la región, en tanto don Víctor asumía también la dirección del Hospital Centro Materno Infantil, primer establecimiento asistencial provincial durante más de una década. Por aquél entonces, frente a la instancia de responder presuroso a las exigencias de la actividad y aceptar las reglas de juego de la situación económica, la pareja –en muchos casos de manera simultánea- comenzó a movilizarse raudamente en una motoneta, llegando a atravesar en todas las direcciones los caminos más complejos del centro y la periferia. El doctor, hombre de coraje y fortaleza –no por nada había sido campeón de natación en su Córdoba natal- muy risueñamente recuerda esa etapa, llegando a manifestar que terminó desprendiéndose de la Siambretta antes de que las autoridades competentes la declararan “movilidad histórica”.
Orgullosamente el matrimonio ha expuesto el nacimiento de sus ocho hijos en la ciudad de Neuquén, reuniendo a la fecha 20 nietos y 9 bisnietos. Se anotan en el censo María Cristina médica, María Genoveva psicóloga, María Beatriz abogada, María Teresita licenciada en biología, Juan Esteban abogado, Víctor médico, Juan Enrique contador y Santiago Oscar escribano.
La práctica periodística del Dr. Víctor Peláez es rica y abundante si tomamos en cuenta el carácter accesorio de la misma frente a otras responsabilidades profesionales. No obstante sigue escribiendo con el empeño de siempre, siendo autor de una serie de trabajos cuya lectura, sin temor a equivocarnos, vale la pena recomendar: “Carrasco. El soldado que hizo historia”, “Cosas de Neuquén”, “UCR pasado, presente y futuro” y muy recientemente “Dos siglos de historia política argentina”.
Presidente del Comité Provincial de la UCR y posteriormente delegado a la Convención y al Comité Nacional, en 1993 fue elegido Diputado de la Nación, mandato que completa cuatro años después. En junio de 2017 el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén lo consagra Vecino Ilustre.
Roberto Chevalier, el otro protagonista inscripto en la historia del Colegio Médico de Neuquén, nació en la ciudad de Bahía Blanca el 28 de julio de 1930. Provisto del título logrado en la UBA, a partir de 1955 decide su residencia en la capital de Neuquén, donde dos años más tarde el Dr. Luis Ramón, entonces Ministro de Salud de la flamante Provincia, lo designa Director de Salud Pública, Asistencia y Previsión Social, priorizando en su gestión la puesta en marcha de las Escuelas de Enfermería y de Auxiliares de Servicio Social.
Abocado a su especialidad, luego de la habilitación del consultorio personal decide la apertura de la primera clínica psiquiátrica de la ciudad de Neuquén en calle Buenos Aires al 300. Su notoriedad profesional, que incluye la labor desarrollada en el Hospital Regional durante la dirección de Roberto Vitale, enlaza con la pasión por la música, la literatura y la política. Afiliado al Partido Socialista Argentino, algunos de sus correligionarios son reconocidos vecinos de la Ciudad pudiendo citarse, entre otros, a Jorge W. Celoria, Edgard Mariezcurrena, Urbano Ruíz y Francisco “Pancho” González.
Como pianista, llegó a brindar un par de recitales públicos en la legendaria sala Conrado Villegas. Es padre de cuatro hijos: Roberto, Carlos, Marcelo (creador y director actual de la Orquesta Infanto – Juvenil de Cuerdas de Cutral Co) y Ana. Los tres varones son del primer matrimonio con Adela Verdum..
La vuelta de Chevalier a Buenos Aires, donde a los 88 años sigue poniendo a prueba las bondades de su capacidad laboral e intelectual, se produjo a mediados de los años ’70, sin eludir, por razones de amistad y lazos familiares, la frecuencia de los viajes a su querido Neuquén.
Semblanza de dos de los integrantes de aquella nómina luminosa de galenos que el 25 de enero de 1957 fundó el Colegio Médico de Neuquén –hoy presidido por el Dr. Omar Alvaro- en un acto llamativamente celebrado en instalaciones del Jardín de Infantes Nº 1 Padre José María. No es otro el motivo por el cual, a la sombra de la silueta gigante del “Conejito” creada por el artista Emilio Saraco, la placa de bronce en la ochava de calle Yrigoyen y Diagonal Alvear, pone de relieve para la posteridad los nombres de David Abraham, Juan Manuel Castro, Jorge Gervasoni, Andrés Linares, Raúl Parodi, Claudio Juan Robiglio, Juan Carlos Urroz, Aldo Luis Robiglio, Roberto Luis Vitale, Emilio Zingoni, Víctor Peláez y Roberto Chevalier.El perfil humano de Víctor Peláez y Roberto Armando Chevalier -ejemplos de la vocación médica- los convierte en dos vecinos bien queridos de Neuquén.
En coincidencia con el reciente aniversario de la creación del Colegio Médico de Neuquén, la fortuna de poder contactarnos con dos de sus fundadores, y el más respetuoso de los homenajes para los que ya no están.
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