Las infaltables fotos de Bellido

“La Manzana siempre fue “La Carrera” para los Bellido, más que el Mundial, ya sea en lo afectivo, en lo sentimental y hasta en lo comercial. Siempre con el paso del tiempo tuvimos la suerte de cosechar grandes amigos en el valle”, asegura Raúl, uno de los integrantes de la dinastía que lideró José R. Bellido. Raúl recuerda que “era venirse mucho tiempo antes de la prueba para visitar a todos los amigos. Siempre hubo una amistad especial con todos los integrantes de la AVGR. Mucha tierra, frío y asados compartidos con ellos”. “Mi viejo llegó al punto de traerse todo el laboratorio desde Córdoba e instalarlo en Cipolletti en el garaje de la casa de unos amigos de la familia, ya que al ser tantos los pilotos del valle se procesaba todo el material y se entregaba en la semana posterior a la prueba. Era el “aguinaldo” de los grandes premios”, cuenta Raúl. “Fue siempre una responsabilidad muy grande y a la vez un orgullo poder afirmar que estuvimos en todas las Manzanas. Y en cada edición siempre se recuerdan anécdotas muy lindas, como esa vez que mi viejo trasladó en su Falcon a los heridos que iban sacando de un choque múltiple en un desvío a una vía de tren, creo que en el Cholito, por la ruta de la prueba y entre los autos de competición” afirma. Agrega que “lo lindo no es los heridos que llevó, sino que con el paso del tiempo siguió viéndose con estos pilotos y acompañantes, con los que fue grandes amigos… Hoy, como ayer lo hacía mi papá con Pepe (hermano mayor), me toca a mi desde hace muchos años cubrir todo el Regional y también el Argentino. En Allen me reciben Tito y Leti Martín, como hace 30 años, donde me hacen sentir el “hijo mayor”. Estar en la Manzana para nosotros no es una opción, es un compromiso”.


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