Liberan a sospechosos de matar al cuidador de La Corajeada

Estuvieron detenidos un mes y medio. Su defensor dijo que, como las pruebas para detectar pólvora en las manos de dos de ellos no las realizó un perito, no eran válidas.

Por Redacción

Los tres hombres que fueron detenidos por el crimen del cuidador de la chacra La Corajeada quedarán en libertad luego que la Cámara Segunda revocara su procesamiento y prisión preventiva. La resolución se conoció ayer al mediodía y según indicó su defensor particular, Claudio Romero, deben quedar inmediatamente en libertad.

La noticia causó un gran revuelo debido a que, a partir de esta resolución, no habrá ningún detenido por el crimen y las pruebas en contra de los sospechosos son cada vez menos. Pese a esto, Romero indicó que podrían seguir siendo investigados. “Acá la única prueba era la del dermotest que no fue realizada por expertos y por eso solicité que se hiciera otra que se les hará en los próximos días”, sostuvo.

El abogado defensor de los imputados había apelado el procesamiento y la prisión preventiva. Lo hizo basándose en la escasa prueba con la que fueron detenidos y apresados. “Hasta los jueces de la Cámara segunda se dieron cuenta lo burdo que fue esto. Tienen que dejarlos en libertad y pueden seguir investigándolos, pero no detenidos”, aclaró.

La jueza Florencia Caruso procesó con prisión preventiva a Ariel Berart, Domingo Santos Bengolea y Alberto Giménez por el delito de homicidio criminis causa agravado por haber sido cometido por dos o más personas y alevosía. Esta calificación prevé la única pena de prisión perpetua. En la audiencia de formulación de cargos, la jueza sostuvo que la prueba era abundante. Especificó que el dermotest –para detectar la pólvora– dio positivo en ambas manos de Berart y en una de Bengolea y que, además, los testimonios recogidos daban cuenta que estaban involucrados en el hecho.

Luego se supo que la prueba que determinó que Berart y Bengolea habían manipulado un arma de fuego no fue realizado por peritos y por eso su defensor particular la apeló. “Les hicieron una prueba que es obsoleta hace años y encima la hizo personal no calificado. Esta era la prueba clave de la investigación ya que no hay más evidencia en su contra”, sostuvo Romero.

El homicidio ocurrió la madrugada del 10 de abril en la casa que cuidaba Díaz. El hombre recibió dos disparos y quienes lo hicieron luego incendiaron el lugar.

Detenidos

“Acá la única prueba era la del dermotest, que no fue realizada por expertos y por eso solicité que se hiciera otra”.

Claudio Romero, defensor de las personas que estaban detenidas.

Datos

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eran las personas que se hallaban encarceladas por este crimen.
“Acá la única prueba era la del dermotest, que no fue realizada por expertos y por eso solicité que se hiciera otra”.

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