Libros infantiles y un repaso por la realidad social contemporánea
LITERATURA
Dos voces brasileñas peculiares y muy conectadas con el estado de cosas social, Paulo Valente, hijo de Clarice Lispector, y Ferréz, una de las voces más reconocidas del Brasil marginal actual, abren la colección infantil “Puentes de papel”: el primero con una historia que a 40 años del golpe militar argentino cobra especial significación y el otro con una suerte de manual para transformar las realidades más crudas.
“El león ya no quiere rugir” es la propuesta de Valente, un rey que se cansa de gobernar y buscando nombrar sucesor se inclina por el poder del voto popular; y “Amanecer esmeralda” es la historia que trae Ferréz, una niña marginal que se llama ‘Mañana’, nombre que en su país existe y no eligió al azar -mañana es un espacio de posibilidades- que a partir de un hecho mínimo, feliz y fotuito, aprende a bucear en su identidad y dignificarla.
Se trata de la primera colección de literatura infantil del sello Corregidor, cuidados libros álbum, ilustrados uno por Irene Singer y por Pupé el otro ,y traducidos por Florencia Garramuño y Lucía Tenina, en el mismo orden, nacida con “la atención puesta en autores del continente que interpelen la coyuntura actual”, dice a Télam la editora Fernanda Pampín.
Valente, por ejemplo, “consideró muy importante que su libro, enfocado en la democracia, se publique en español cuando las derechas están ganando en Latinoamérica” y Ferréz, escritor, rapero y activista social en la favela paulista Capao Redondo, describe fuerzas y debilidades de su comunidad y aporta herramientas para sortear, enfrentar o resolver escollos.
Pampín no descarta la posibilidad de sumar escritores del resto del mundo a a la colección -que llega con una editorial ya madura, de 45 años-, con la condición de que sus historias así lo ameriten “por calidad literaria y fuerza temática”; y remarca su interés en autores argentinos.
“Es un proyecto muy importante que deseábamos concretar hace mucho tiempo, escuchando la demanda de los lectores”, señala sobre los cuidados libros diseñados por Ezequiel Cafaro con tipografía de fácil lectura, “mezcla entre moderna y antigua -describe la editora- que funcionará como una marca visual”.
Los puentes nos acercan y llevan hacia otros lados, incluso nos devuelven hacia nosotros mismos, por eso el nombre de la iniciativa, Puentes de papel, “textos bellos que van a disfrutar pequeños lectores e interesar a los adultos que muchas veces funcionen como mediadores”, vaticina Pampín.
“Ferréz nos trajo una historia muy tierna sobre una nena que vive en las afueras de la ciudad de San Pablo, le regalan un vestidito para salir y junto a su alegría contagiosa la gente que la rodea comienza a notar también que puede transformar su realidad”, repasa.
“Si leés ‘Manual práctico del odio’, una de sus obras referenciales, parece difícil que haya logrado este tono”, advierte sobre la escritura casi dulce de Ferréz, 40 años, representante de la contraculturalidad paulista, quien mantiene el fuerte compromiso social y pone el acento en salir del estigma de lo marginal.
“Mañana tiene una carga muy grande de futuro, de posibilidades -remarca Pampín- y además rescata la historia de la negritud”, la niña vive avergonzada de su pelo -rulitos mínimos y desbocados- y de sus rasgos afroamericanos, pero de sus rezongos aprende el valor de su historia, siente orgullo en el presente, no tan distinto a un pasado denigrado de esclavitud y abusos, y encuentra fuerza en su identidad.
“Un personaje muy particular -consigna Pampín- que ilustrado por Pupé, dueña de un trazo que dota de gran expresividad a la figura humana, adquiere nuevos significados a partir de una paleta que comienza con grises para estallar de colores al final”, acompañando la historia y alejándola de su versión original, más cruda, como la periferia que le dio origen, de trazo más oscuro y violento.
Valente por su parte, el hijo de la legendaria Clarice -una de las voces literarias más peculiares y referenciales del continente-, trae la historia de un león que se cansa de reinar, y si bien no llega a imaginar un gobierno comunitario ni horizontal, advierte a los animales de su selva que los humanos hablan de democracia, una forma de gobierno que postula el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes mediante el voto.
“Paulo había escrito libros de economía, una novela de investigación sobre espionaje en Brasil y también textos infantiles, acostumbrado a que su madre le leía muchos cuentos de niño junto a su hermano Pedro en su casa de infancia. La madre les leía sentaditos en el piso y el rescató esa costumbre con sus hijos”, repasa Pampín sobre el autor que se presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires que comienza el próximo abril.
Una remembranza que Valente atesora en numerosas fotografías y en una de las cuales escribe con inquietud premonitoria: “Buscando la foto, encontré el siguiente texto en la biografía de Clarice. ‘En el mismo mes de abril de 1976, viaja a Buenos Aires, donde participa de la segunda Feria Internacional del Autor al Lector. En Argentina es muy honrada y autografía sus libros suyos traducidos al español acabando por sentire como una estrella de cine’. Vea que coincidencia ‘assustadora’ (alarmante). Exactamente 40 años después”
Télam